Arrancó este viernes una nueva movilización por la soberanía que unirá Salta con la frontera entre La Quiaca y Villazón. El recorrido anterior se hizo en agosto hasta el límite internacional de Misiones.
Arrancó este viernes una nueva marcha por la soberanía y por una región de paz y de integración, convocada por sectores de la CGT, espacios de la CTA y organizaciones sociales, de derechos humanos y de los pueblos originarios. La movilización se extenderá hasta el lunes 8, luego de su paso por Salta, Jujuy y la frontera que une Argentina con Bolivia.
«A lo largo y ancho nuestra patria está siendo saqueada. No hay rincón de nuestro gran territorio en el que no haya presencia de grandes grupos económicos extrayendo nuestros bienes comunes, con un Estado Nacional y
Estados Provinciales facilitándoles todas las herramientas legales y jurídicas a sus propios intereses», se denunció desde la convocatoria en un comunicado oficial este viernes.
«El sometimiento a la dependencia de los poderes financieros globales, y de los estados imperialistas como EEUU, Inglaterra e Israel es imponente y preocupante para nuestro futuro inmediato», se reprochó sobre la política internacional actual.
Se trata de una nueva marcha por la soberanía, antes efectuadas hasta Lago Escondido, en cercanías a las tierras ocupadas por el magnate Lewis en el sur argentino, y también hacia la frontera que une Misiones con Paraguay y Brasil. «El movimiento obrero y los trabajadores rurales, la juventud y el movimiento estudiantil, los pueblos originarios, el pequeño y mediano empresario y comerciante, los artistas, la religiosidad, los profesionales e intelectuales, nuestras fuerzas armadas, el movimiento feminista y la militancia política; debemos transitar un camino de unidad y de acción porque la patria nos une en defensa de los intereses nacionales; más allá de cualquier coyuntura electoral, por sobre intereses sectoriales y/o individuales», se proclamó como camino alternativo.
«No hay posibilidad de una Argentina soberana si no somos capaces de afianzar nuestras identidades culturales y nuestras raíces históricas y de ponernos en marcha como pueblo digno de nuestros héroes y heroínas de la independencia, para recuperar en cada rincón de nuestra patria los resortes estratégicos de la economía y ponerlos al servicio del pueblo y la nación», continuó el comunicado conjunto. «Sostenemos que ante la dominación colonial nuestra tarea es recuperar soberanía para lograr independizarnos definitivamente del poder extranjero y sus socios locales», se añadió.
«Este y no otro, ha sido y es el objetivo de la Marcha por la Soberanía: los sectores populares tomamos la iniciativa en la defensa y reconquista de nuestra soberanía, en el marco de las acciones políticas impulsadas por los agrupamientos Sanmartinianos con los sectores populares», se destacó sobre la construcción de estas movilizaciones.
«Salta, Jujuy y Villazón (Bolivia) son hoy nuestro camino, para dejar asentado que este territorio es una región de paz y de integración de los pueblos y no un botín de los grandes grupos económicos con sus potenciales intervenciones militares extranjeras», se alertó.
«En la guerra por la independencia Bolivia y Argentina eran un único territorio que enfrentaba al colonialismo español. Hombres y mujeres como Güemes, el general Belgrano, la Coronela Juana Azurduy, el General Padilla, el General Ignacio Warnes, dan muestra de una sola pelea liberadora y deben ser nuestra inspiración de patriotismo para enfrentar al Colonialismo del Siglo XXI», se recordó en el escrito previo al inicio de la marcha.
Se reclamó que «no hay otro camino que la unidad del campo popular para la recuperación de nuestra soberanía y de nuestra Nación» y se pidió la «unidad con nuestros hermanos Bolivianos y Chilenos para defender la región como zona de paz y de integración». Además, se rechazó «la militarización de la región y a la presencia de fuerzas militares o de seguridad extranjeras como la DEA Norteamericana», se exigió por «la defensa de los recursos naturales», se pidió por «la vigencia de los derechos humanos, la libertad de todas y todos los presos políticos y por una Argentina justa, libre y soberana».