Con la etapa de alegatos, prosigue la instancia que juzga al suboficial Sergio Acosta por el gatillo fácil al joven de 20 años en la madrugada del 25 de septiembre del 2016.

Los hechos ocurrieron alrededor de las seis de la mañana, del domingo 25 de septiembre de 2016, cuando los hermanos Sebastián y Pedro Briozzi regresaban de un boliche ubicado de la costanera y fueron perseguidos por un patrullero comandado por el suboficial Sergio Acosta junto a otro uniformado. En la esquina de Quintana y San Luis, el efectivo disparó y asesinó en el acto al joven de 20 años. Dos años después, Acosta se encuentra en el banquillo en Concordia, mientras la familia de Sebastián espera una condena que repare tanta impunidad.
«Estuvimos dos años de lucha, en familia, para buscar la justicia porque el tema que es policía de la provincia se nos hacía muy difícil», detalló Pedro, el padre de Sebastián. «Pero luchamos con toda la familia, amigos y compañeros de Sebastián y hemos llegado hasta el juicio», destacó en diálogo con Barrio Adentro, el programa que se emite de lunes a viernes de 10 a 12 por Radio Barriletes 89.3.
La instancia judicial inició la semana pasada, mientras que la instancia de alegatos se efectuó este último viernes. El acusado llegó al juicio con prisión preventiva luego que las pericias realizadas por Gendarmería Nacional demostraran que el uniformado efectivamente estaba en posición de disparo al momento del ataque, que no había armas en la camioneta de los chicos y otras evidencias, que apuntaban a Acosta.
«No sé qué pensar de él. No pide perdón tampoco. Dijo ante de los jueces que no va a pedir perdón a la familia», expresó el padre de Sebastián sobre el uniformado. «Lamentablemente esto es algo que se ve mucho en Concordia. Nosotros luchamos por tantos chicos y tantos amigos que sufren esto», advirtió en declaraciones a Barrio Adentro.
En la última audiencia, el fiscal Fabio Zabaleta pidió para el acusado la pena de 25 años de prisión en cumplimiento efectivo. Mientras, su familia, amistades y compañeros del joven de 20 años esperan una condena que visibilice los casos de gatillo fácil y abuso policial.