Las primeras obras de Participación Pública Privada (PPP) firmadas en abril no empezaron. La segunda etapa aún no se licitó, y el enlace regional está en el tercer y último tramo.
Un nuevo año se consume sin novedades en la obra del Puente Paraná-Santa Fe, megaemprendimiento que la región gestiona desde hace dos décadas, y que desde 2015 cada año se fueron repitiendo las promesas de inicio de obras.
Si bien el proyecto de presupuesto nacional 2019 contempla partidas para la obra, se trata de partidas fijadas hasta 2034, que serán devueltas por el Estado nacional al inversor privado que resulte adjudicatario de la licitación.
Sin embargo, el avance real de la construcción del nuevo enlace regional está supeditado a la marcha de las obras de Participación Público Privada (PPP), modelo elegido por el gobierno nacional para encarar obras viales.
Ese nuevo esquema fue presentado, planificado y trazado en 2017. En ese marco, el puente Paraná-Santa Fe quedó establecido en una tercera etapa de llamado a licitaciones, pensado originalmente para realizarse entre los meses de junio a noviembre de este año.
Tanto es así que en abril, autoridades de Vialidad Nacional se reunieron con el gobernador, Gustavo Bordet, y el intendente, Sergio Varisco, –convocados por la polémica por la traza y la ubicación de la cabecera en la Toma Vieja–, y sin confirmar una audiencia pública como demandaban organizaciones vecinales, el entonces director de Vialidad Nacional Javier Iguacel, hoy ministro de Energía, había adelantado: «Entre junio y julio se publicarán los prepliegos, en septiembre los pliegos, y esperamos recibir las ofertas para fin de año con lo cual las obras tienen que comenzar en 2019».
Pero en los hechos, la primera etapa de proyectos viales de PPP, que comprendió la licitación de seis nuevos corredores viales –en más de 3.300 kilómetros de rutas nacionales de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Mendoza y Santa Fe– se firmaron en abril por 9.700 millones de pesos, pero hasta ahora no se iniciaron.
Vialidad Nacional había fijado tres etapas de licitación de distintas obras para la convocatoria de empresas interesadas en sumarse al sistema PPP. El cronograma fue publicado en el sitio web del organismo nacional: la primera etapa ocupaba el tramo entre noviembre de 2017 y abril de 2018; la siguiente sería entre febrero y julio de este año; y la tercera –donde está el puente Paraná-Santa Fe–, se preveía entre junio y noviembre.
El tema fue advertido por la oposición parlamentaria al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, durante su presencia la semana pasada en el Congreso por el tratamiento del proyecto de presupuesto.
La demora obedece a las dificultades de financiamiento que tienen las empresas que habían sido elegidas para esos corredores viales, tanto por el cambio de condiciones económicas por la devaluación del dólar –son contratos dolarizados, con un valor de moneda extrajera en abril de 24 pesos– como por estar todas las empresas envueltas en las causas de corrupción. Los bancos internacionales que iban a prestar el dinero para las obras decidieron dar un paso al costado hasta que se aclare la situación de las empresas involucradas.
En ese contexto, aún restan concretarse los pasos administrativos de la segunda etapa, ya con los plazos originales vencidos. Lo mismo sucede con la tercera etapa, en la que estaba incluida el puente entre las dos provincias y la nueva Circunvalación de Paraná.
Ante esa realidad, resulta altamente improbable que antes que finalice el año se haga la licitación de la obra regional, a menos que se modifiquen las prioridades y orden de ese plan de obra en el país.
Presupuesto
Las partidas en el proyecto de presupuesto nacional asignadas a la construcción del nuevo enlace vial entre Paraná y Santa Fe, y obras complementarias en las dos ciudades, fueron establecidas en el apartado de obras de PPP. Con este sistema, el privado se hará cargo de la obra, y posteriormente recuperará la inversión mediante el cobro de peaje, pero fundamentalmente con la devolución por parte del gobierno nacional. Por esa razón se asignaron partidas en dólares hasta el año 2034, que parten de 2.171.364 dólares en 2019 y 182.114.046 dólares en 2020; 78.839.046 dólares en 2021; 120.608.046 dólares en 2022; 147.383.046 dólares en 2023; y continúan con montos variables hasta 2034.
Obra
Para el puente Paraná-Santa Fe se prevé una inversión del orden de los 800 millones de dólares en cuatro años. La traza comienza en la Circunvalación de Paraná, va al cruce del cauce principal del río, cerca del túnel subfluvial, sobre la zona de la Toma Vieja. Luego tomará la ruta 168, cruzará el río Colastiné y, ya pasando Colastiné Sur, hará conexión hacia el canal de acceso al Puerto de Santa Fe y cerca de la futura reubicación de la estación portuaria vecinal. La traza sigue con el cruce del Riacho Santa Fe (o canal de derivación sur) para después tomar la Circunvalación Sur. Y de allí se conectará con el sistema de autopistas, tanto hacia Rosario como Córdoba.
Para los cruces de riachos en territorio santafesino se prevén otros dos puentes: uno fijo sobre el riacho Santa Fe, y un puente móvil —levadizo— en el tramo del acceso al Puerto, para garantizar el ingreso de buques de todo tipo y tamaño. También se confirmó la factibilidad de incorporar un tercer carril en la Circunvalación Sur.
Asimismo, el plan contempla 21 millones de dólares en obras complementarias, como la nueva circunvalación de Paraná, que partirá desde Sauce Montrull, continúa su traza al sur de San Benito y de Oro Verde, hasta conectarse con la ruta 11, pasando la sede del INTA.
Fuente: UNO Entre Ríos