Convocado por la Multisectorial de Derechos Humanos, una manifestación exigió justicia a un año de la represión de Gendarmería a la comunidad mapuche que finalizó con la desaparición del joven artesano. Hubo lectura de documento e intervenciones culturales.
Organismos de derechos humanos, organizaciones políticas, sociales, sindicales, del movimiento de mujeres y la disidencia sexual se movilizaron este miércoles a la plaza Carbó de Paraná, al cumplirse un año de la desaparición forzada, seguida de muerte, de Santiago Maldonado, durante una represión de Gendarmería a la comunidad mapuche Pu Lof en Cushamen, Chubut. Con lectura de documento, micrófono abierto e intervenciones artísticas, la capital entrerriana replicó con una concentración las múltiples actividades que se desarrollaron en todo el país.
«A un año sin Santiago, ni su familia ni nosotros sabemos la verdad de lo sucedido el 1 de agosto de 2017», precisó la Multisectorial mediante un documento público leído en la plaza. «Y si no sabemos lo que pasó mucho menos podemos hablar de justicia», añadió el espacio que nuclea múltiples organizaciones.
«Nos encontramos enfrente de Gendarmería y en un país entero movilizado, para solidarizarnos con la familia Maldonado, acompañar su lucha y exigir justicia para ellos y para nuestro pueblo», afirmó el escrito difundido. «Porque lo que sí sabemos es que Santiago estaba luchando junto a la comunidad Mapuche por la libertad de su lonko Jones Huala. Sabemos que en un operativo sin orden judicial gendarmes entraron a los tiros al pu lof de Cushamen, y luego de 6 horas de terror, Santiago desaparece», denunció la Multisectorial.

«Sabemos que la Justicia fue lenta y desprolija con los tiempos y métodos y que en el mientras tanto los gendarmes fueron y vinieron, lavaron camionetas y se aprendieron textos de memoria», se reclamó en el documento. «Sabemos que el Ministerio de Seguridad a través de la figura infame de Pablo Nocetti estuvo presente en el lugar de los hechos antes y después, organizando la represión en sus términos legales para luego justificar la muerte», recordó la Multisectorial. «Sabemos que se hicieron 4 rastrillajes en el lugar donde finalmente se lo encontró a Santiago helado. Y que después de una autopsia no con pocas controversias, se dictaminó su asfixia por inmersión», añadió.
«No sabemos la verdad», se lamentó. «Como dijo su abogada Verónica Heredia, la única verdad es la realidad y la realidad es que a un año sin Santiago este gobierno ha dado sobradas muestras de sus intenciones y lo que tal vez hace un año parecían dudas, hoy son certezas», alertó el documento consensuado. «Certeza de que manipulan y monopolizan la información con sus medios hegemónicos teñidos de sangre durante la dictadura, y que hoy tienen una pluma filosa para hacer contratos millonarios pero borrosa a la hora de la verdad, como lo hicieron cuando decían que a Santiago lo había asesinado un puestero y lo ponían en sus primeras planas», señaló la Multisectorial. «Como lo hicieron cuando Elisa Carrió dijo que se había ido a Chile o cuando lo vieron en Gualeguaychú», alertó.
«Certezas de las bases de un Estado represor, como el que persiguió durante la dictadura, que hoy necesitan en las calles para generar el terror como lo fue no solo la desaparición y muerte de Santiago, sino el asesinato por la espalda de Rafael Nahuel», repudió el escrito divulgado. Se cuestionó «los decretos 683 y 703», que habilitan «a que las Fuerzas Armadas participen en la seguridad interior contradiciendo nuestras propias normas soberanas y lo que es más importante, haciendo oídos sordos a nuestro fuerte Nunca más”.
Se criticó que «bajo la bandera del terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado, íconos del genocidio que cometen año tras año Estados Unidos y sus aliados, pretenden hacernos creer que hay alguna legitimidad en esa justificación cuando sabemos que detrás de esa bandera sucia está la persecución de los mapuches, de los docentes, jubilados, ecologistas y de todo aquel que se configure como enemigo interno del gobierno».

«El gobierno de nuestro país tiene la certeza de que no hay mejor país que el que alimenta y convive con una justicia sin principios, pero adepta, que suscribe el crimen del Estado con sus sentencias, y usa sus fiscalías para perseguir a los que buscan la verdad», reclamó la Multisectorial. «Lo vimos cuando el juez a cargo de la desaparición forzada de Santiago, Guido Otranto, sentenciaba el ahogamiento de Santiago frente a las cámaras en pleno proceso judicial. Lo vemos ante el sufrimiento de la familia Maldonado al ser investigada a pedido de la fiscal Silvina Ávila, que en vez de encontrar los responsables de esta represión y muerte persigue a los familiares que luchan por la verdad. Lo vimos con la liberación de todos los gendarmes que actuaron en la represión contra la comunidad Pu Lof de Cushamen y lo vemos a diario en las persecuciones judiciales políticas en todo el país», se describió sobre las arbitrariedades, el silencio oficial y la inacción judicial.
Se reprochó que «la venta de nuestra soberanía, pactos económicos y endeudamientos astronómicos nos sentencian a vivir con hambre para pagar de por vida su corrupción». Se desechó el alineamiento «con las políticas del FMI que no tiembla al hablar de ajustar a las familias que necesitan. Asignaciones, jubilaciones, salud, educación, son todas variables ajustables mientras no se toquen las retenciones ni los beneficios extraordinarios de los grupos económicos que ellos mismos dirigen desde los escritorios de la Casa de Gobierno». Se afirmó que «para ellos no hay ajuste, hay libertad de mercado».
Se denunció que la impunidad «es el mejor camino para adoctrinar, al verlos a Nocetti y Bullrich ocupando impunemente altos cargos del Poder Ejecutivo, con sueldos públicos y tomando decisiones mientras Jones Huala hace huelga de hambre y Milagro Sala se enferma en su prisión domiciliaria».
«A un año sin Santiago, decimos que la certeza que este Estado criminal tiene que tener es que no hay doctrina, no hay injusticia, ni impunidad, ni pactos de sangre que frenen a nuestro pueblo argentino en las calles; que Sergio Maldonado nos mostró con la misma furia que las Madres y las Abuelas, que no hay gendarmería, no hay ministerio, no hay acuerdos ni represión que frenen nuestra voluntad juntos, como lo estamos hoy, como lo estaremos mañana; porque cuando un gobierno no entiende cuál es el rumbo que debe tener un país, somos nosotros, unidos y empoderados los que tenemos que marcar el camino», finalizó el documento.