El permiso es para uso hospitalario, pero el laboratorio autorizado para producirlo solicitó que se modifique la condición de expendio y espera que para fin de año pueda conseguirse en farmacias.

El misoprostol es actualmente considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un medicamente esencial para la interrupción de los embarazos de manera segura y recomienda su uso. El conocimiento de esa utilidad se popularizó en medio del debate en el Congreso en torno a la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que finalmente fue rechazada en el Senado.
El misoprostol comenzó a ser utilizado en la década del ’80 para el tratamiento y prevención de úlceras gástricas. Años después, se descubrió su uso ginecológico para la interrupción voluntaria del embarazo y puede ser aplicado en la propia casa. Las investigaciones médicas demostraron que tiene una tasa de efectividad del 85 %, que aumenta si se combina con la administración de Mifepristona, otro compuesto con propiedades similares.
Según diversos medios la resolución 6726/18 de la Autoridad Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología data del pasado 2 de julio, y en ella se autoriza “a la firma Laboratorio Dominguez S.A. para la especialidad medicinal que se denominará MISOP 200, la nueva concentración de Misoprostol 200 ug, forma farmacéutica comprimidos vaginales». La autorización del organismo habilita la comercialización de envases con 4, 8, 20, 48 y 100 comprimidos, la cual se realiza bajo receta archivada y solamente para uso hospitalario.
Laboratorio Dominguez S.A. es una empresa nacional que cuenta con 114 años en el rubro. Comenzó el desarrollo del medicamento en 2009, y hace un tiempo logró la concentración requerida para la aplicación ginecológica en abortos.
Actualmente esta droga solo posee una presentación, combinada con diclofenac, bajo el nombre de Oxaprost. Es comercializada por un solo laboratorio (Beta) y no está autorizada para uso ginecológico. Su precio es imposible de costear para la mayoría de las mujeres, ya que ronda entro 3500 y los 4000 pesos.
Desde Laboratorio Domínguez, indicaron que a principios de agosto hicieron una presentación en la Anmat solicitando el cambio en las condiciones de expendio para que el producto, en su presentación de 12 comprimidos, pueda comercializarse en farmacias, aunque seguiría su venta bajo receta archivada.
Desde el movimiento feminista destacaron la novedad, principalmente en cuanto al reconocimiento del misoprostol como un método seguro para la interrupción del embarazo, aunque advierten que no ataca el negocio de la clandestinidad, porque las miles de mujeres que recurren a este proceso para interrumpir un embarazo seguirán atadas a los precios estipulados por el mercado farmacéutico.
Fuente: Cronista; La Izquierda Diario.