El presidente del país sudamericano denunció a la Unasur y calificó a Venezuela como dictadura. También se implementarán cuatro cambios a los acuerdos de la paz, en un cambio estructural del posicionamiento internacional del país.
La salida de Colombia de Unasur era una decisión política “irreversible” en el gobierno de Iván Duque. Esta fue, después del caso de Palestina, la primera acción concreta en materia de relaciones exteriores que tomó la nueva administración, opuesto a las posturas internacionales de su antecesor Juan Manuel Santos. Ya estaba el anuncio, pero faltaba la formalidad, se trata de una carta dirigida a la Secretaría General de Unasur para que se diera trámite a la salida de Colombia del organismo multilateral. Ahora espera igual decisión de Perú, Chile y Argentina.
Colombia denunció el tratado constitutivo de Unasur, de esa manera la renuncia entrará en vigencia en 6 meses. “El presente Tratado Constitutivo tendrá una duración indefinida. Podrá ser denunciado por cualquiera de los Estados Miembros mediante notificación escrita al Depositario, que comunicará dicha denuncia a los demás Estados Miembros. La denuncia surtirá efectos una vez transcurrido el plazo de seis (6) meses desde la fecha en que la notificación haya sido recibida por el Depositario”, se lee en el artículo 24 del tratado.
Duque cumple una promesa de campaña y consolida su posición de fuerte opositor al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. “Como ustedes saben, durante varios años denuncié públicamente que Colombia no debería seguir siendo parte de Unasur, porque Unasur es una institución que se ha prestado, con su silencio y muchas veces con su complacencia, para que no se denunciaran los tratos brutales de la dictadura de Venezuela a los ciudadanos”, aseguró el mandatario.
Según el nuevo presidente Unasur es un institución creada para fracturar el sistema interamericano, que además “sirvió de comodín para los propósitos de una dictadura”.
En definitiva, ahora que Colombia renunció a su condición de Estado miembro del organismo apoyará la Carta Democrática Interamericana.
“Seguiremos trabajando en el marco del multilateralismo regional y lo haremos apoyando la Carta Democrática Interamericana suscrita por Colombia, que defiende las libertades, el equilibrio de poderes y además es garante de una sociedad participativa y plural”, explicó Duque, en compañía del canciller Carlos Holmes Trujillo. Duque ahora espera que Perú, Argentina y Chile hagan lo propio, luego de los cambios de administraciones de sus respectivos gobiernos.
La Unión de Naciones Sudamericanas está conformada por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. Uno de sus creadores, el ex presidente de Venezuela, Hugo Chávez, destacó en el 2011 que “Unasur es la más grande garantía que nos puede dar la providencia y nosotros mismos para garantizar la continuidad de nuestras nacientes repúblicas, de la independencia suramericana”.
Brasil -en cabeza de Lula da Silva- también fue su impulsor. Tras el golpe de estado, Michel Temer es el presidente y Lula está en la cárcel. Evo Morales continúa como presidente de Bolivia, aunque en soledad en un contintente que ha virado hacia la derecha.
Por el lado de Colombia, el presidente que estaba cuando se creó Unasur fue Álvaro Uribe. Él ya no está a la cabeza, pero es precisamente su pupilo Iván Duque quien ha decidido abandonar Unasur. Una paradoja.
En abril de este año, Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Perú y Paraguay suspendieron su participación en el organismo hasta que no se nombrara al reemplazo del expresidente Ernesto Samper en la Secretaría General. El abandono se recrudeció cuando el presidente ecuatoriano Lenín Moreno pidió las instalaciones de Unasur que el ex mandatario Rafael Correa cedió en Ecuador como sede central.
Acuerdo de paz: cuatro cambios
En su más reciente visita a la Organización de Naciones Unidas, en Nueva York, el canciller colombiano Carlos Holmes Trujillo reveló que se trataron los puntos que el Gobierno del presidente Iván Duque busca modificar de los Acuerdos de Paz con las Farc.
Los ajustes
– La modificación de la conexidad entre la rebelión, el secuestro y el narcotráfico.
– Que los exguerrilleros condenados por delitos de lesa humanidad no puedan asumir cargos políticos.
– Aquellos excombatientes que continúen con actividades relacionadas con tráfico de armas, lavado de activos y narcotráfico perderán los beneficios.
– Y por último, que la erradicación de cultivos tenga un carácter obligatorio de ahora en adelante.
Semana y Nodal