El referente de Familiares y Amigos de víctimas de la AMIA, se refirió a la búsqueda de verdad a 24 años del atentado que dejó 85 muertes y 300 heridos. La complicidad judicial, las presiones políticas, el espionaje y la impunidad como respuesta oficial.

Se cumplieron 24 años del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina, en la mañana del 18 de julio de 1994. Una herida viva, entre impunidad y complicidades, que no conoce de justicia para las 85 víctimas, para los sobrevivientes, para los familiares y una sociedad que necesita de la Memoria como reparación histórica y construcción de su futuro. En su nuevo aniversario, aún se esperan las condenas en el juicio de encubrimiento al ex presidente Carlos Menem, al ex juez federal Juan José Galeano, a los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, los ex policía Carlos Castañeda y Jorge «Fino» Palacios, el ex agente de inteligencia Patricio Finnen, a Carlos Telleldín y el ex titular de la DAIA, Ruben Beraja, luego que el juez Claudio Bonadío cojoneara durante cinco años la causa.
«Sigo mirando hacia atrás y fue ayer», afirmó Sergio Burstein, referente de Familiares y Amigos de víctimas de la AMIA, en diálogo con Cara y Ceca, el programa que se emite de lunes a viernes a las 7 hs, por las radios de la UNER (Paraná 100.3 – Concordia 97.3 – C. del Uruguay 91.3. «La bomba sigue estallando, el olor a amonal no se disipa, el polvo, los gritos, la desesperación, la necesidad de encontrar a su ser querido con vida, a no aceptar que está muerto, a no aceptar que esto ocurrió», lamentó sobre los 24 de años impunidad, sin reparación de justicia.
«Fue ayer», repitió una y otra vez Burstein, quien perdió a su compañera esa mañana de 1994. Fue «producto de la desidia, de la falta de compromiso, de la complicidad de todos aquellos que podrían haber hecho posible que esto que ocurrió se esclarezca rápidamente, que los responsables estén identificados, que hayan sido juzgados, que hayan sido condenados», destacó sobre ese letargo, entre presiones y complicidades. «Se ocuparon más que nada de distraer, de desviar, de ocultar y están siendo juzgados todos, desde el ex presidente Carlos Saúl Menem hasta los fiscales y los servicios de inteligencia», remarcó sobre la compleja red de impunidad, que incluso tuvo procesado al actual presidente Mauricio Macri, por espionaje a familiares de víctimas de AMIA (entre ellas el propio Burstein). Valoró que todos «están siendo juzgados en estos momentos, desde hace ya casi tres años, en el juicio que está invisibilizado». Y se esperanzó en que «estos jueces que deben impartir justicia piensen en las víctimas y no se comprometan con las presiones políticas que sabemos que existen, porque son públicas».
Sobre ese juicio de encubrimiento, a cargo del Tribunal Oral Federal (TOF) 2, denunció que Daniel Angelici, presidente del club Boca Juniors y operador judicial del presidente Mauricio Macri, realizó distintas maniobras para que no se juzgue ni condene a los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia. La denuncia también está presentada en el Poder Judicial.
«Hoy 18 de julio estamos los familiares rindiendo homenaje, planteando estas situaciones y diciendo nuestra verdad; y tenemos otros dirigentes haciendo un acto central, que se rasgan las vestiduras en nombre de las víctimas y que hacen todo lo contrario en los hechos, porque también defienden a los que están siendo acusados, que son sus amigos», denunció Burstein.
El Referente de Familiares y Amigos de víctimas cuestionó duramente al presidente de la AMIA, Agustín Zbar y calificó como «vergonzoso que este sea el final de hoy en el acto central, porque él fue el que apretó a Alberto Nisman diciéndole que le iba a tirar la comunidad encima si seguía investigando a Beraja y compañía». Rápidamente añadió: «Soy testigo en esa causa».
«Alberto Nisman poco tiempo antes de morir me llama», recordó Burstein. Añadió que el ex Fiscal le contó que Zbar estuvo en su despacho. «Este señor lo amenazó a Alberto Nisman para que no siga investigando. Este señor que hoy se rasgará las vestiduras hablando de las víctimas», ironizó.
También cuestionó la posición de el actual presidente de la AMIA en el proceso judicial en marcha. Reclamó que cuando «entró al juicio que se está llevando adelante en estos momentos por encubrimiento, a acompañar al abogado a leer los alegatos por parte de la AMIA- DAIA, lo primero que hizo fue entrar y abrazarse con Mullen y Barbaccia, acusados de encubrir el atentado a la AMIA».
«Este impresentable, este atorrante, es el que va hoy a rasgar su vestidura hablando de las víctimas y a exigir justicia, cuando reivindica lo que la Corte Suprema de Justicia determinó que era una mentira, la acusación contra los policías de Buenos Aires, en el juicio que se llevó adelante que se determinó que era todo un invento lo que había hecho Galeano, Mullen y Barbaccia respecto de ellos», recordó. Y fustigó que Zbar «lo sigue sosteniendo, porque si se logra volver a retomar esto entonces van a lograr que no sean condenados ni Beraja ni Mullen ni Barbaccia».
Explicó que el juez Claudio Bonadío «fue echado de la causa AMIA por cajonearla durante cinco años». Y lamentó que «a Bonadío hoy van los dirigentes comunitarios a reclamar por el memorándum. Se olvidaron que este tipo cajoneó la causa porque estaba dándole sueldos a los que finalmente están siendo enjuiciados».
Por último, sobre la ausencia en el acto central de la AMIA del presidente Mauricio Macri, Burstein avisó que «sería una hipocresía que esté presente en ese acto, porque a él lo que menos le interesa son los muertos y menos aún la verdad, cuando desde el Ministerio de Justicia de un Gobierno que él preside está defendiendo a los que están acusados por encubrimiento».