Paraná: realizaron excavaciones arqueológicas ligadas al Barrio del Tambor

A partir de un trabajo de investigación, especialistas intervinieron en la zona del colegio Nacional, en la búsqueda de materialidad para reconstruir la historia.

En el campo de deportes del Colegio Nacional realizaron excavaciones arqueológicas en el marco de un trabajo de investigación sobre afrodescendientes en Paraná; una iniciativa que se lleva adelante desde el Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Profesor Antonio Serrano. El proyecto está a cargo de Alejandro Richard y se denomina Las minorías étnicas afro e indígenas en el proceso de conformación de Entre Ríos. Paraná y alrededores, siglos XVIII y XIX.

La semana pasada iniciaron excavaciones en el campo de deportes del Nacional en esta zona histórica de la capital provincial. «Con este trabajo comenzamos con los primeros sondeos arqueológicos sobre el relleno que se hizo en el predio del ex-Colmenar. El Colmenar era una quinta donde se instaló la primera cooperativa apícola. Después quedó como campo de deportes, pero cuando se construyó el colegio nivelaron la cancha y se colocaron entre dos y tres metros de tierra. Lo que intentamos es recuperar materialidad ligada al Barrio del Tambor del siglo XIX», dijo Richard.

El arqueólogo realizó esta tarea a partir de una beca doctoral del Conicet y su vinculación con la Universidad de Buenos Aires y con el museo. Según explicó, el proyecto apunta a un estudio de fuente documentales para enmarcar la investigación y en una segunda instancia ya afrontan intervenciones en el campo. En este caso, obtuvieron el permiso del Nacional durante el período de receso escolar.

«No tenemos la certeza de ninguna edificación en el lugar. Pero estamos buscando materialidad por más efímera, como fragmentos de loza o vidrios relacionados a los ranchos que se instalaron ahí», agregó Richard. A partir de esos elementos materiales buscan reconstruir parte de esa historia más oculta y callada, aquella que se empezó a conocer a retazos y a partir del esfuerzo de historiadores e investigadores.

A estas primeras excavaciones las terminaron días atrás. «Vino gente de Posadas y de la Universidad de Buenos Aires para colaborar. Esta intervención era de poco tiempo, pero apuntamos a una primera aproximación», sostuvo el especialista.

Para adelante

Ahora están en la búsqueda de futuras excavaciones, de adquirir los permisos necesarios para apuntar a trabajos futuros dentro del proyecto. «Queremos sumar así un mapa sistemático de arqueología de la ciudad que interpele el proceso de crecimiento y su dinámica, y entonces esa información, por más efímera, aporta un grano de arena para reconstruir algo que –para la historia que deja de lado al Barrio del Tambor– no existe», dijo y agregó: «Apuntamos al siglo XVIII y XIX y el foco está puesto en el Barrio del Tambor donde se encontraba el mayor porcentaje de afromestizos. Intentamos con esto nueva información sobre la población descendientes de indígenas y afrodescendientes».

En la excavación realizada se reconstruyó la secuencia del relleno en ese predio y al momento no se obtuvieron hallazgos materiales. El proyecto dura cinco años y las próximas excavaciones serán cuando las circunstancias lo permitan.

En este sondeo se realizó un gran pozo de un metro por tres y de una profundidad que permitió observar esas secuencias en el terreno.
«Es interesante agregar la importancia que tiene la participación de la comunidad para que ante hallazgos se acerquen al museo», sostuvo Richard. Puede que en la zona alguien realice excavaciones en viviendas para el cambio de cañerías o la instalación de una pileta y se encuentre con algún material que puede ser de utilidad.

En entrevistas anteriores, Richard adelantó el trabajo que realiza en la zona.
Entonces habló de la Plaza Alvear y de El Molino de Juan Garrigó, también de un poblado que para 1824 contaba con 4.400 habitantes. Dijo que para 1780 había una población mucho menor y las distancias de una plaza a la otra marcaban las periferias y por eso, hacia el río, se instaló una sociedad de afrodescendientes o afromestiza y que en el siglo XIX conformó el entonces Barrio del Tambor.

El objetivo de la investigación es aportar elementos en este camino. Además de las excavaciones y de intervenir en espacios de la zona, realizan trabajos de archivo sobre fuentes eclesiásticas, censos, padrones, actas de bautismos y matrimonios.

Hacia 1835 y con más de una década de construcción de la Iglesia San Miguel, se trazó la Alameda y se donaron las tierras para plaza. Entonces los pobladores más humildes que estaban ubicados hacia el río se fueron a otras zonas, a otras periferias, porque ahí, en esa zona, comenzó a delinearse el centro de la capital entrerriana.

Los especialistas entienden que en estos terrenos gozan de una arqueología urbana que pueden dar cuenta de los procesos de construcción de la ciudad.
En aquel video de junio, Richard sostuvo: «Excavaremos en el afán de ganarle al urbanismo», y por lo visto, en esa tarea se encuentra.

Fuente: Diario Uno