La Asamblea Más Ríos Menos Termas reclamó sobre la contaminación de arsénico en el agua para consumo en la junta de gobierno del departamento La Paz. Se recordó las denuncias por fumigaciones y se cuestionó la inacción judicial.
El agua no potable y las fumigaciones, problemáticas estructurales y cotidianas en Colonia Avigdor, departamento La Paz, es uno de los ejemplos colectivos más sobre las contaminaciones de un modelo productivo vinculado al monocultivo y la aplicación de agroquímicos. Una temática instalada en la agenda pública, tras ordenanzas que prohíben el uso de glifosato, un proyecto fallido con media sanción del Senado y rechazo de Diputados sobre su regulación, y las concentraciones y rondas en distintos puntos de la provincia contra las fumigaciones. La Asamblea Más Ríos Menos Termas presenta una nota, luego de conocerse valores arrojados en el tanque de agua para consumo de la localidad entrerriana. Se cuestionó el volumen de arsénico, las fumigaciones ilegales y la complicidad del Poder Judicial.
«En el transcurso de la semana se presentará una nota ante los organismos correspondientes, dada nuestra preocupación por ciertos valores arrojados en un análisis realizado en el tanque de agua para consumo de Colonia Avigdor – Departamento La Paz», precisó el espacio ecologista en un comunicado enviado a Agenda Abierta. «En el análisis bacteriológico, se observa para la Determinación 2 que Coliformes Totales (Colif T/ 100 ml) da como resultado 3,8, superando lo aceptado por el Código Alimentario Argentino (CAA) que sería menor o igual a 3 Coliformes Totales cada 100 mililitros», precisó la Asamblea sobre los estudios difundidos. Se concluyó que «el agua de esa determinación no es agua potable». Además, se detalló que el análisis fisicoquímico del agua «dio como resultado para el Arsénico un valor de 0,08 mg/l cuando el valor aceptado el CAA y la Organización Mundial de la Salud es de 0,01 mg/l, es decir, 0,07 mg/l más que lo aceptado para consumo humano».
La Asamblea detalló que el arsénico «genera problemas de salud si su consumo en el agua es prolongado». Se puntualizó que «este elemento es acumulable en el organismo por exposición crónica, y a ciertas concentraciones ocasiona afecciones como: alteraciones de la piel (relajamiento de los capilares cutáneos y la dilatación de los mismos) con efectos secundarios en el sistema nervioso, irritación de los órganos del aparato respiratorio, gastrointestinal, y hematopoyético y acumulación en los huesos, músculos y piel, y en menor grado en hígado y riñones».
Un año de dilaciones
«Los resultados de los análisis bacteriológicos y fisicoquímicos de agua de Colonia Avigdor llegan a la asamblea ante la denuncia realizada en la Fiscalía de la Paz, la cual es realizada por nuestro vocero, Elio Kohan, el pasado 14 de noviembre del 2017, ya que un mosquito el día anterior había estado realizando fumigaciones en lotes a cargo de Fundación Judaica junto a la residencia de la familia, pudiendo contaminar el agua de consumo humano, sumado a que esta máquina que sirve para aplicación terrestre estuvo circulando por la calle principal del pueblo», se reclamó en declaraciones a Agenda Abierta.
«Queremos remarcar el fallido procedimiento de la Fiscalía», se demandó. «La denuncia como se dijo anteriormente se realiza el 14 de noviembre del 2017», aunque recién «el 5 de enero 2018 se realizó un análisis de agua de un tanque que si bien se mostró cercano al mosquito no es el que se denunció, es el tanque de agua del pueblo y lo que claramente nuestro vocero denunció es la posible contaminación del agua del tanque de una residencia particular». También se recordó que el análisis bacteriológico y fisicoquímico no indica la presencia de agroquímicos «porque no se le pidió al laboratorio».
La Asamblea criticó que la Fiscalía de La Paz notificó «recién a finales de Junio del 2018 que la denuncia será archivada por faltas de pruebas». Se argumentó que no hay pruebas «porque no se hizo el análisis correspondiente y tampoco se solicitó al denunciante las pruebas gráficas que puso a disposición, por lo tanto, sospechamos que no es un error de procedimiento sino que no se hizo el análisis que se debería para no quedar en evidencia dada la relación de lo denunciado con la Junta de Gobierno, la Fundación Raíces y el Ministro de Ambiente de la Nación».
«Queremos demostrar otro caso donde la justicia actúa erradamente y fuera de tiempo, porque se tardó 52 días en ir a tomar muestras encima de un lugar que no era el denunciado», se reprochó. «Desde la asamblea esperamos que se tomen las medidas necesarias y así garantizar agua apta para consumo y que el Ministro de Ambiente de la Nación, Sergio Bergman, además de vacacionar en Colonia Avigdor cumpla con las responsabilidades que le corresponde tanto como ministro y como apoderado de la Fundación Raíces a los fines de que no se generen daños ambientales o en la salud de la población», finalizó el escrito acercado a Agenda Abierta.