Bajo la consigna «La Patria no se rinde», una nutrida movilización se realizó en la 9 de Julio y Belgrano. Conocé el documento leído este lunes con críticas al Gobierno nacional, que encabezó su acto en la Casa Histórica.

Miles de personas se movilizaron este lunes en Capital Federal contra las políticas económicas y sociales del Gobierno nacional. La manifestación, como el pasado 25 de mayo, estuvo convocada por actrices, actores y artistas bajo la consigna «La patria no se rinde. Fuera el FMI». Gerardo Romano y Carolina Papaleo fueron los encargados de leer la proclama colectiva. De manera simultánea, el presidente Mauricio Macri encabezó el tradicional acto oficial en Tucumán.

Tras la concentración por la 9 de julio en Capital Federal, se escuchó el documento redactado a 202 años de la Independencia de nuestro país. “Oíd el ruido de rotas cadenas, proclamaba aquella marcha patriótica nacida al calor de las batallas libradas por una generación de hombres y mujeres que regaron con su sangre el suelo de nuestra Patria Grande para alcanzar su definitiva independencia», comenzó la proclama.
«No hubo angustia en aquel Congreso de Tucumán. Hubo conciencia política y sentido de responsabilidad histórica. Hubo decisión, de los congresales llegados desde los confines de la Patria, de proclamar la independencia de las “Provincias Unidas en Sud América. El 9 de Julio de 1816 se alimentaba el sueño de una Patria Grande y libre de toda dominación extranjera», se continuó luego de la concentración.
«202 años después, nosotras y nosotros, hombres y mujeres de la Patria, nos movilizamos con un sueño inalterable, el mismo que empujara a San Martín a lanzar aquella proclama que hoy, cuando la Patria está en peligro, sigue constituyendo una agenda cargada de futuro: Seamos Libres, que lo demás no importa nada. Por eso es que no titubeamos al gritar a los cuatro vientos que la patria no se rinde», puntualizó el documento. Se exigió que se rompan las cadenas que «impone el acuerdo alcanzado por el gobierno de Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional, que sólo le ofrecen a nuestro pueblo, un destino de miseria planificada».
Se reclamó que se rompan «las cadenas de un ciclo veloz y brutal de endeudamiento externo, que pretende condenar a generaciones de argentinas y argentinos a seguir pagando los negocios que están haciendo unos pocos». Además, se denunció que la deuda externa «contraída por el gobierno de Mauricio Macri es ilegal e ilegítima, ha tenido como destino exclusivo engrosar los balances de un puñado de grandes corporaciones. Que la paguen ellos, y no vengan nunca más a recurrir al sacrificio de los humildes y explotados».
«Hoy gobiernan los agentes financieros de las corporaciones extranjeras, gobiernan los especuladores que hacen de la riqueza generada por las trabajadoras y los trabajadores un botín para alimentar la evasión, la fuga de capitales y la timba financiera. Poner fin a la especulación, nos demanda avanzar hacia la nacionalización de nuestra banca, perseguir a los evasores que multiplican sus ingresos en cuentas radicadas en guaridas fiscales extranjeras, controlar el cambio y recuperar por parte del Estado la dirección del crédito hacia el desarrollo de la industria, la producción y las economías populares», se detalló en la proclama.
«Rompamos las cadenas de la dependencia económica que nos pretenden imponer con el desmantelamiento de nuestra industria y la destrucción del aparato productivo y solidario de nuestras economías regionales. Hay que frenar la libre importación, hay que detener los acuerdos de libre comercio que mendiga Mauricio Macri y los gerentes que gobiernan por Estados Unidos y Europa, hay que defender nuestras pequeñas y medianas empresas de la ofensiva de las grandes corporaciones», precisó el escrito leído luego de la movilización.
«Debemos avanzar hacia la nacionalización del comercio exterior, para que un puñado de multinacionales no transforme nuestra riqueza en un asiento contable en las ganancias que registran sus balances», se remarcó. «Rompamos las cadenas de la colonización británica sobre nuestro territorio en las Islas Malvinas, porque soberanía es recuperar lo nuestro. Denunciemos hasta romper el pacto Foradori Duncan, los acuerdos de Madrid, que significan un retroceso en nuestro siempre vigente reclamo sobre la tierra en la que se derramó la sangre heroica de nuestros combatientes. Nuestro territorio no puede ser prenda de negociación con los piratas que lo usurparon», se reclamó.
«Exijamos mantener viva la búsqueda de los 44 tripulantes del ARA San Juan, sus familias y el pueblo en su conjunto merecemos conocer la verdad. Las Fuerzas Armadas tienen la responsabilidad institucional de defender nuestra Soberanía, rechazamos enérgicamente la voluntad del Gobierno de utilizarlas para la seguridad interior», se recordó.
Se exigió que se rompan «las cadenas de la apropiación sistemática de nuestros recursos estratégicos en manos de empresas multinacionales, frenemos la extranjerización de nuestra tierra y su concentración para beneficio exclusivo del poder económico. Los recursos de nuestro suelo, subsuelo y espacio aéreo son propiedad de la Nación. Nuestros pueblos originarios han sufrido la apropiación de sus tierras ancestrales, nuestros campesinos padecen el desplazamientos sistemáticos al ritmo en que la economía se concentra en pocas manos».
«Rompamos las cadenas que nos pretenden imponer los patrones, que alientan desde el gobierno una reforma laboral que intenta retroceder cien años en los derechos conquistados por la lucha de las trabajadoras y los trabajadores del país. Debemos conquistar en paritarias libres una victoria sobre la devaluación generada por los especuladores que gobiernan, que ha disparado una inflación que está licuando nuestro salario», se detalló sobre los desafíos colectivos.
«Debemos sepultar la infame reforma previsional que destrozó la movilidad ascendente de nuestras jubiladas y nuestros jubilados; es necesario actualizar el ingreso popular y recuperar los programas de empleo que este gobierno terminó transformando en planes sociales», se cuestionó.
«Rompamos las cadenas del ajuste miserable sobre las tarifas de los servicios públicos. El gobierno pretende que financiemos las ganancias exorbitantes de las empresas cuyos gerentes asaltaron el Ministerio de Energía; hay que frenar el tarifazo para poder recuperar en manos del Estado los servicios públicos esenciales que constituyen un derecho humano para todo aquel o aquella que habite nuestro suelo», se puntualizó.
«Rompamos las cadenas del olvido porque un pueblo sin memoria no puede conquistar su futuro. 30.000 compañeras y compañeros fueron desaparecidos por resistir a la dictadura cívico militar y a un programa económico idéntico al que lleva adelante el gobierno de Mauricio Macri; nuestra historia está forjada sobre la memoria de fusilados, torturados y asesinados en la larga conquista de nuestra independencia. Nuestro presente está marcado por más de quinientos bebes apropiados en la dictadura y más de 300 que seguimos buscando para que recuperen su identidad. Debemos luchar para que haya más abrazos de abuelas y nietos. Alcanzar la justicia, para que el único destino de los genocidas sea la cárcel común, perpetua y efectiva, para que no permanezcan impunes los asesinatos de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, para que de forma inmediata recuperen la libertad todas y todos los presos políticos de la Argentina. Desmantelar la corporación judicial, para alcanzar la Justicia, nos acerca a nuestro sueño de libertad», continuó la proclama.
«Rompamos las cadenas del patriarcado para que nunca más nadie se atreva a decidir sobre el destino individual y colectivo de las mujeres, para que nunca más el derecho a la paridad de género en términos culturales, económicos, políticos y sociales, sea una agenda secundaria de nuestro proyecto colectivo hacia la construcción de una Patria más justa libre e igualitaria», sentenció Romano y Papaleo, ambos con pañuelos verdes en el escenario.
«Rompamos las cadenas de la barbarie que pretende embrutecer a las mayorías populares destruyendo la educación pública y gratuita. Defendamos a nuestras docentes, a sus organizaciones gremiales. Forjemos una universidad al servicio del pueblo, en éste, el centenario de la Reforma», se proclamó.
Se exigió que se rompan «las cadenas del pensamiento único impuesto por las grandes corporaciones que hacen negocios con la comunicación. Democratizar la palabra para levantar la voz y gritar bien fuerte que la mentira y la desinformación son una soga en el cuello de la democracia».
«Rompamos las cadenas del cinismo y la hipocresía. Mauricio Macri ha llegado al gobierno mintiendo escandalosamente, traicionando la voluntad de sus votantes, transformando la democracia en un fraudulento oportunismo electoralista. Defendamos la política como herramienta transformadora, defendamos la organización popular como el camino para alcanzar nuestros sueños», se afirmó desde el escenario.
«Lo hemos dicho el 25 de Mayo, y lo reafirmamos hoy: somos un pueblo digno y con mucha memoria. Asumimos con profunda responsabilidad histórica seguir luchando hasta alcanzar nuestra definitiva independencia», se señaló.
«Nos hemos movilizado una vez más, porque el pueblo en la calle decide, y decidimos hoy, reafirmar nuestro compromiso de construir entre todas y todos la Patria que soñamos», finalizó el documento que cerró bajo el grito de «La patria no se rinde».
Mauricio Macri estuvo en Tucumán
Acompañado por la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti y el gobernador de la provincia, Juan Manzur, se realizó la tradicional ceremonia en la Casa Histórica de Tucumán. «Estamos pasando una tormenta, fruto de muchas circunstancias. Hay temas de nuestra propia gestión, de los mercados externos, de las políticas tomadas por Gobiernos anteriores, pero debemos tener confianza porque sabemos a dónde vamos y cómo vamos a las metas que nos hemos impuesto. Comparto las angustias del momento, pero estoy seguro que vamos a llegar al país que en todos los argentinos vamos a poder realizarnos», afirmó durante su discurso.
En su intervención, el presidente Mauricio Macri insistió que «es importante entender que pueden variar los factores, así como varía el clima en la navegación, pero el rumbo del barco sigue siendo el mismo. Reparar los daños de una tormenta no pude ser la razón de ser un Gobierno. Estamos para construir de una vez por todas una Argentina diferente».