Paraná: El orgullo como hecho político

Con intervenciones culturales y un pañuelazo, organizaciones de la disidencia sexual y del feminismo concentraron este jueves en plaza 1 de Mayo. Cupo laboral trans, criminalización, aborto legal y falta de políticas públicas, atravesaron los reclamos.

Foto: Faceook Campaña por el Derecho al Aborto

 

Cada 28 de junio es una fecha de lucha y resistencia para el colectivo Lgbtttiq+ en todo el mundo. Desde 1969, tras la represión en el bar neyorquino Stonewall, cada aniversario se construyó en un hecho político, feminista, disidente y colectivo que expone deudas históricas en materia de derechos humanos. Con réplicas en distintas partes del mundo, en Paraná se realizó una intervención al espacio público con proclamas, actividades culturales, consignas estructurales y pañuelos verdes.

El cupo laboral trans, la criminalización y judicialización hacia la disidencia sexual, la falta de políticas públicas que garanticen y restituyan derechos y los crímenes de odio, fueron parte de los reclamos que caracterizaron la jornada de lucha en la capital entrerriana.

Foto: Sexualidades Disidentes

 

Foto: Florencia Gariboglio

 

«Ante el abandono y la ausencia de políticas públicas del Gobierno, nos organizamos y cuidamos entre nosotres», manifestaron en la previa al encuentro que se organizó bajo la consigna «Orgullo es Lucha, Pañuelazo por el aborto legal».

Entre las distintas demandas históricas, los pañuelos verdes marcaron la jornada de lucha, en un contexto donde el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que tiene media sanción en Diputados y espera la discusión en el Senado de la Nación, encabezó las demandas.

La falta de acceso a un techo digno, a un trabajo seguro, a la salud y la educación pública no faltaron en las reivindicaciones colectivas y disidentes. Se remarcó que «en 175 días, 41 travestis y trans han fallecido en el país, por las condiciones de marginalidad en la que sobreviven día a día».

La falta de elaboración, planificación y ejecución de políticas públicas que aborden la problemática y erradiquen la discriminación, violencia y exclusión hacia las personas por su orientación sexual e identidad de género, siguen condenando a trans y travestis a la miseria, en un contexto donde se transforman en la principal variable de ajuste. En frente, mujeres, lesbianas, trans y travestis organizadas, visibilizando las deudas históricas, interviniendo los espacios públicos y exigiendo por los derechos que hoy se siguen violentando.