Se conmemora este martes el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, una deuda estructural sin recursos genuinos en la Conaeti nacional, surgida en el 2000, ni en la Copreti provincial, nacida en 2003.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) determinó, en el año 2002, el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, que se conmemora cada 12 de junio con el objetivo de construir conciencia y transformaciones que garanticen los derechos de niñas y niños a una infancia plena. Dos años antes, en el año 2000, se creó en Argentina la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil, bajo el Decreto 719/00. La Conaeti se encuentra integrada por representantes de los organismos dependientes del Poder Ejecutivo nacional, organizaciones de trabajadores, empleadores y de la sociedad civil y cuenta con el asesoramiento de las agencias internacionales de cooperación. Como correlato, en Entre Ríos, en el año 2003, se creó la Comisión Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (Copreti), presidida por el secretario de Trabajo, Oscar Alberto Balla, y conformada por organismos del estado, sectores gremiales y ONG’ s. Lo cierto es que tanto la Conaeti como Copreti no tienen presupuesto propio para abordar una temática compleja, que requiere de infraestructura y equipos interdiscplinarios.
La Comisión Nacional se construyó con el desafío de coordinar, evaluar y dar seguimiento a los esfuerzos para prevenir y erradicar «toda actividad económica y/o estrategia de supervivencia, remunerada o no, realizada por niños/as que no tienen la edad mínima de admisión al empleo o trabajo».
Considerando los datos recolectados por la propia OIT en 2017, en todo el mundo 218 millones de niñas y niños de entre 5 y 17 años están ocupados en la producción económica. Entre ellos, 152 millones son víctimas del trabajo infantil; casi la mitad, 73 millones, están en situación de trabajo infantil peligroso. De ese informe se desprende que casi la mitad del trabajo infantil (72 millones) se concentra en África; 62 millones en Asia y el Pacífico; 10,7 millones en las Américas; 1,1 millones en los Estados Árabes; y 5,5 millones en Europa y Asia Central. También se detalla que casi la mitad de los 152 millones de niñas y niños víctimas del trabajo infantil tienen entre 5 y 11 años; 42 millones (28%) tienen entre 12 y 14 años; y 37 millones (24%), entre 15 y 17 años.
Respecto a los trabajos en los cuales son explotados aparece la agricultura (71%), que incluye la pesca, la silvicultura, la ganadería y la acuicultura, y comprende tanto la agricultura de subsistencia como la comercial; mientras el 17% se encuentra en situación de trabajo infantil en el sector de servicios; y el 12% en el sector industrial, en particular la minería.
En Argentina se encuentra prohibido legalmente. «Constituye un atentado contra la garantía de la salud, acceso a la educación y al juego, derechos protegidos por la Convención Internacional de los Derechos de los Niños y la ley nacional N° 26.061 de Protección Integral de las Niñas, Niños y Adolescentes», define institucionalmente el Estado nacional.
En Entre Ríos actualmente se encuentra una dependencia en el edificio de la Secretaría de Trabajo de la provincia, ubicado en calle Buenos Aires de la capital provincial. Desde allí se articula una red que visibiliza sobre la temática y construyó un protocolo interinstitucional de abordaje en esta situación específica. En el esquema estatal provincial también hay un número de teléfono, un celular al cual se pueden enviar denuncias con su correspondiente intervención.
Aunque una deuda estructural, ya que nunca la Conaeti ni la Copreti tuvieron presupuesto propio, actualmente la situación se precarizó más. La disolución de Renatea, el Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios, una herramienta estatal con delegaciones en todas las provincias, con el fin de intervenir frente al trabajo no registrado. Además, el vaciamiento del estado nacional en políticas de inclusión también desactivó redes propuestas para actuar en la temática.
Su abordaje se eleva de una mera asistencia o denuncia. Su intervención amerita la reconstrucción de proyectos de vida desde la construcción de infancias felices y la garantía de los derechos de educación, salud, recreación, servicios básicos, cultura, soberanía alimentaria y una vivienda digna. Políticas que además no sólo deben ir dirigidas a niñas y niños en esta situación, sino que también debe intervenirse sobre su familia en clave de derechos. Esa red es inexistente hoy, por el desfinanciamiento nacional pero también por la falta de herramientas, recursos y equipos colectivos que aborden de manera integral la problemática en la provincia de Entre Ríos. A eso sumarle la inexistencia de políticas públicas municipales y la inacción del Poder Judicial.
En Argentina está en vigencia la Ley N° 26.390 de prohibición del trabajo infantil, que refiere a cualquier actividad que persiga o no fines de lucro; sumado a que desde 2013 se sancionó una ley que penaliza con prisión a los empleadores que generen trabajo infantil, un tema que antes sólo era castigado con multas. Su implementación también es nula.
En Entre Ríos es la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social el órgano pertinente que interviene. En algunos casos mediante oficio y en otras situaciones a través de la denuncia que puede efectuarse por mensaje a un celular designado (el que se encuentra en la foto de portada) o por las delegaciones departamentales. El paso siguiente es la inspección con agentes del organismo, acompañados por algún operador de calle del Copnaf y en articulación con los distintos espacios estatales que participan de Copreti y se encuentran explicadas en el Protocolo confeccionado colectivamente.
Si la denuncia tiene sus limitaciones respecto al alcance de la política pública, su intervención posterior a la inspección es casi inexistente y su extensión de territorio aún más reducido. Su implementación real es una deuda estructural, más allá del compromiso de sus trabajadores y trabajadores. La discusión es en otro escenario, sobre la elaboración, implementación y evaluación de políticas de Estado y programas públicos.
El Gobierno de Entre Ríos, mediante la Secretaría de Trabajo, organizó para esta jornada una serie de actividades en el marco del Día Mundial. Por la mañana hubo una mesa de trabajo de Copreti en la sede de calle Buenos Aires, además de un resolución del CGE para que se aborde la temática en las escuelas. La agenda continúa el próximo martes 19 con un taller de articulación destinado a inspectores de habilitaciones municipales de Paraná, inspectores de Trabajo y Seguridad y los agentes de la línea 102. Por su parte, la Comisión nacional (Conaeti) y una delegación de Perú visitan el jueves 28 de junio la provincia y participan de la reunión de Copreti el viernes 29.
Con un contexto adverso, el trabajo infantil se encuentra en ascenso en Argentina y Entre Ríos no es la excepción. Su abordaje, por otro lado, una deuda estructural, que actualmente no tiene presupuesto propio a nivel nacional, provincial o local.