Viven en Segundo Sombra al final. Con cada lluvia la barranca se desmorona poniendo en peligro la casa en que habitan junto a un niño con problemas graves de salud. Desde Desarrollo Social prometieron asistencia, pero hasta el momento no los visitaron.

Por Pablo Urrutia.
La llegada de las intensas lluvias y tormentas a la capital entrerriana complican la situación de muchas familias que viven en la pobreza y en condiciones precarias. Tal es el caso de Marcelino Giménez y Margarita Barrios, que habitan una vivienda ubicada en calle Segundo Sombra al final, en barrio Barranquitas, junto a su hijo que tiene problemas de salud y requiere un ambiente saludable para recuperarse de una operación del corazón.
Las promesas se suceden para estos vecinos que desde hace tiempo reclaman por una ayuda desde el Estado, sin obtener respuesta.
En declaraciones a Agenda de Radio, Hugo Altamirano, vecinalista de la zona, aseguró que son al menos cinco familias las que se encuentran en esta situación.

Margarita dijo que “no tenemos a donde ir. Trabajamos en el volcadero”, y por ello pidió una pronta respuesta al problema de la vivienda. Además apuntó contra el titular de Servicios Ciudadanos, Roberto Sabbioni, “no nos da respuestas, ni al presidente de la Vecinal le dan respuesta”. También reclamó que la planta de reciclado implemente el tercer turno para que puedan ingresar el resto de las personas que viven del volcadero y esperan por un trabajo digno en la separación de residuos.
Con las lluvias de este último fin de semana la situación se agravó más aún y los vecinos reclaman que se acerquen las autoridades municipales y provinciales. En ese sentido indicaron que hace una semana, desde el Ministerio de Desarrollo Social se comunicaron telefónicamente con ellos para avisar que irían a visitarlos para avanzar en una solución a la problemática, pero hasta el momento, no se han hecho presentes.