Seis meses de impunidad por el asesinato de Rafael Nahuel

Se trata del joven asesinado el 25 de noviembre del año pasado, luego que el juez Villanueva ordenara el desalojo de la comunidad Lafken Winkul Mapu, a 35 kilómetros de Bariloche.

El jueves 23 de noviembre el juez federal Gustavo Villanueva ordenó el desalojo de la comunidad Lafken Winkul Mapu, a pocos kilómetros de Bariloche. Un operativo compuesto por seis colectivos, diez combis, doce camionetas 4×4, dos motos de agua y más de 450 efectivos para desalojar a 50 personas.

A las 5:30 de la mañana se dio inicio al operativo de desalojo por parte de la Policía Federal, Prefectura Naval y Gendarmería, cortando la Ruta 40. Tras iniciarse la represión, durante el mediodía se dio a conocer que se encontraban detenidas cuatro mujeres y cinco niños, que son alojados en la Delegación de la Policía Federal de Bariloche, en carácter de incomunicados.

Durante el operativo se impidió a familiares directos de niñas y niños tomar contacto, lo que significó la clara detención ilegal de Kalfu de dos años de edad, de Uriel de diez años, de Dayana de diez, de Calfulikan de tres años y de Aukan de tan sólo un año. Todos con precintos en sus muñecas.

En esta brutal persecución, miembros de la comunidad huyeron hacia las montañas y se protegieron de la represión.

El sábado 25 de noviembre, también por orden del juez Villanueva, Gendarmería cortó el tránsito a las 16 horas. En esos mismos momentos personal del grupo Albatros de Prefectura rodeaba la zona recuperada por la comunidad mapuche Lof Lafken Winkul Mapu. La Policía Federal cortaba a su vez la ruta 40 impidiendo el tránsito por el lugar, más específicamente el ingreso a organismos de Derechos Humanos.

A las 17 el personal de Prefectura se trasladó a la ladera alta de la montaña, persiguieron a diez personas disparandoles con armas de fuego y se retiraron del lugar sin haberse registrado lesiones para el personal PNA, según consta en un informe oficial.

A las 17:08 informaron desde la Lof Lafke Winkul Mapu que la Policía Federal junto a Prefectura comenzaron a disparar balas de plomo y que resultaron heridos compañeros mapuches. Desde la ladera de la montaña bajaron dos miembros de la comunidad con una persona herida. Era Rafael Nahuel.

La Policía de Río Negro y La Policía Federal no permitieron el ingreso de ambulancias al lugar. Luego detuvieron a quienes asistieron a Rafael Nahuel, identificados como Fausto Jonas Huala y Alejandro González. El joven herido ya no tenía signos vitales y fue trasladado al hospital Ramón Carillo.

A las 18 Leonardo Gil, director del Hospital Ramón Carillo, confirmaba la muerte por herida de bala de plomo de Rafael Nahuel.

Los peritajes en Villa Mascardi arrojaron como resultado que no hubo ningún enfrentamiento porque no se hallaron rastros de pólvora en las manos de «Rafita». Lo que si se pudo constatar es que se efectuaron al menos 114 disparos por parte de ocho efectivos del grupo Albatros de Prefectura Naval Argentina.

En marzo de este año Parques Nacionales volvió a pedir al juez Gusavo Villanueva el desalojo de la comunidad. El pasado viernes 11 de mayo Villanueva resolvió rechazar el pedido del titular de Parques Nacionales, Eugenio Breard, quien es un conocido empresario dueño del exclusivo Country Club Cumelén de Villa La Angostura.

A seis meses del asesinato de Rafael no hay avances en la investigación y el esclarecimiento de lo ocurrido en noviembre del año pasado. Lo único certero es que fue el Estado.

Sin imputados

La fiscal Silvia Little no atinó en estos seis meses a pedir la indagatoria del marinero García, el ayudante Blanco y los cabos Sosa, Cavia, Pintos y Obregón, a pesar de que cinco de ellos tenían cargadores vacíos cuando descendieron los mil metros de ladera después de disparar con ametralladoras automáticas y 9 milímetros. La munición alojada en la cavidad torácica y peritoneal de Nahuel también es calibre 9 milímetros.

Por ese motivo, la semana pasada fue la querella -que representa a los papás de Rafael Nahuel- la que solicitó la indagatoria y prisión preventiva de los presuntos victimarios. Todavía no hay respuesta sobre ello.

La impunidad sobre este crimen se expresa en un contexto de alza de la violencia represiva del Estado sobre la protesta social y la acción directa.

Movilización en Bariloche

ersonalidades del mundo del arte y la cultura como la banda de rock Pastillas del Abuelo, la folclorista Liliana Herrero junto al líder de Divididos, Ricardo Mollo y el músico Kevin Johansen enviaron expresiones de solidaridad para con la familia de Rafael Nahuel y se plegaron al pedido de justicia.

El periodista y referente del CELS (Centro de Estudios legales y Sociales) Horacio Verbistky y la diputada nacional Miryam Bregman también sumaron sendos pedidos de justicia por Rafita Nahuel, que junto a la adhesión de Sergio Maldonado, Adolfo Perez Esquivel y Norita Cortiñas de Madres de Plaza de Mayo representan un amplio abanico de referentes de organismos de Derechos Humanos que acompañan el pedido de justicia.

Estas adhesiones fueron pedidas por las organizaciones que acompañan a la familia de Rafael Nahuel Salvo en la búsqueda de justicia y castigo para los responsables materiales y políticos de su muerte. La semana pasada la querella presentó el pedido de indagatoria y de prisión preventiva a los 6 Albatros que según consta en el expediente realizaron 114 disparos la tarde del 25 de noviembre del año pasado en la inmediaciones de Villa Mascardi donde Rafita se encontraba expresando su solidaridad con la reivindicación territorial de la comunidad Winkul Mapu. Todavía no hubo respuesta por parte del Juez a este pedido.

A 6 meses de su asesinato por fuerzas federales enviadas por el Juez Villanueva a desalojar el predio, los únicos imputados son los jóvenes Fausto Jones Huala y Lautaro Gónzalez quienes decidieron en medio de la balacera, bajar a Rafita a la ruta 40 para intentar salvar su vida.

Este viernes,  familiares, amistades y organizaciones sociales concentraron a las 17 hs en Brown y Onelli para desplazarse al Centro Cívico de Bariloche para exigir Justicia.


Fuente: Colectivo Al Margen, La Izquierda Diario y Agenda Abierta