Gualeguaychú: Una marcha colectiva exigió justicia por Liliana Leonhardt

Familiares, amistades y ciudadanía autoconvocada se movilizaron este sábado a Tribunales para denunciar la inoperancia médica y visibilizar la inacción judicial. A 6 meses de la muerte de la bibliotecaria, aún no hay diagnóstico.

Foto: María Crespo

 

Pasaron más de seis meses de aquél 3 de octubre cuando falleció Liliana, sin diagnóstico, en el Centro Médico San Lucas de la ciudad de Gualeguaychú. La bibliotecaria y docente de nivel primario, de 51 años, ingresó el 29 de agosto del año pasado con un dolor en la espalda y un mes después falleció. Este sábado, su hermana Lorena, amistades y vecinos en general marcharon hacia Tribunales para visibilizar la impunidad y para exigir justicia.

La concentración arrancó pasadas las 18.30 hs en la intersección de calles 25 de Mayo y Rocamora. Con velas, carteles y consignas, el recorrido por la ciudad puso en agenda la necesidad de reparación pero también de transformar el sistema de salud. Las fotos de Liliana, como una bandera colectiva, se esparcieron por la movilización, pero también el recuerdo a José Luis Silva o Andrea Schlotthauer, entre otras víctimas de mala praxis. En Tribunales se armó un micrófono colectivo, donde se puso en evidencia las vulneraciones cotidianas y el rol del Poder Judicial.

Foto: Natacha Picquet

 

Durante su intervención, Lorena Leonhardt, hermana de Liliana, reprochó las demoras del Poder Judicial para el esclarecimiento de lo sucedido aquél 3 de octubre y las responsabilidades en el Centro Médico. Anunció la constitución de una Asamblea Permanente de Familiares Víctimas de la Irresponsabilidad Médica y la conformación como querellante en la causa que investiga el fallecimiento de la bibliotecaria.

«Se lo debo por lo gran persona que era y lo que luchaba por las injusticias», señaló Lorena sobre la lucha que ha emprendido desde octubre para instalar la resistencia al triunfo de la impunidad. «De ninguna manera voy a abandonar la búsqueda de la verdad», afirmó en diálogo con Agenda Abierta.

En contexto

El 29 de agosto del año pasado Liliana ingresó al Centro Médico San Lucas de la ciudad entrerriana. En esa jornada tuvo dos ingresos al sanatorio, aunque la segunda vez regresó con 22 de presión. Fue internada en la Unidad de Terapia Intensiva con un terrible dolor de columna. 35 días después, sin diagnóstico certero, murió.

El sábado 7 de octubre exhumaron los restos de la mujer para una autopsia en Oro Verde. Pasaron meses y los resultados nunca llegaron. Hoy la familia no sabe como murió Liliana.

La Clínica San Lucas es el mismo centro médico que en el verano de 2016 estuvo en medio de un escándalo por una denuncia de mala praxis. El caso llegó a la Justicia tras la denuncia de familiares de la joven Andrea Schlotthauer, quien falleció en ese centro asistencial.

La familia de Liliana nunca descansó. A partir de su muerte, luchó para instalar en la agenda pública y gubernamental la impunidad sufrida y tensionar la realidad del sistema de salud en general.