El Gobierno Municipal de Paraná planea privatizar la recolección de residuos

La posibilidad fue expuesta por el titular del Centro Integrador de Servicios Ciudadanos, Roberto Sabbioni, en referencia a la basura acumulada durante el fin de semana largo. La realidad va más allá de una opinión. Ya hay una empresa interesada en el negocio.

Foto: Cuestión Entrerriana.

Por Pablo Urrutia.

Los residuos urbanos son un problema de las grandes ciudades que las intendencias deben necesariamente afrontar. Durante la anterior gestión se planteó un plan integral para el tratamiento de la problemática y se avanzó en ese sentido. Aunque sin resolverla definitivamente, claro está, se logró controlarla y subsanarla en parte. La planta recicladora en Barrio San Martín y el saneamiento del volcadero fueron parte de esa política que contó con financiamiento nacional e internacional. El programa Recuperadores de Derechos, fue otro de los aspectos que da cuenta de la integralidad de las acciones emprendidas.

Esas políticas tuvieron como respaldo el Programa Nacional de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos dependiente del Ministerio del Interior, en la anterior gestión, y planteaba desde la capacitación en el tratamiento de los residuos hasta la concreción de normativas municipales para su implementación, además de fondos para la construcción de ecoparques y el desarrollo de las políticas de separación en origen, entre otras acciones. Con el cambio de Gobierno cambió también la mirada del Estado en el abordaje del tratamiento de los residuos.

No es un dato nuevo que en Paraná el problema siempre existió como una preocupación de los vecinos y los gobiernos y atravesó diferentes realidades; como tampoco lo es que la privatización del servicio es una alternativa usada en otros municipios del país aunque no en Entre Ríos. En estos últimos tiempos, las políticas desarrolladas por la gestión precedente fueron paulatinamente abandonadas. No se avanzó en el mejoramiento de la planta de reciclado y se achicó el plantel de cooperativistas dedicados a esa tarea, como se dio cuenta en notas anteriores. Volvieron las quemas en el Volcadero de la ciudad y también la terrible postal de vecinos revolviendo la basura en ese lugar para lograr su sustento diario. Las quejas de los vecinos por las deficiencias en el servicio de limpieza se incrementaron. El programa de separación en origen nunca pasó de ser un afiche pegado en los contendores que, es justo decirlo, se multiplicaron en los barrios. Sin embargo, esos contenedores hacen más visible la acumulación de basura durante los días feriados y se rebalsan ante la discontinuidad del servicio de recolección y, en muchos casos, la falta de compromiso de los propios vecinos. Vale agregar que las políticas anteriormente mencionadas, incluían la permanente información y formación ciudadana en el rol de los vecinos en cuanto a la limpieza de la ciudad. En la actualidad, se redujeron los barrenderos en los barrios alejados del centro. El resultado es que la ciudad se ve hoy bastante más sucia que antes.

Como se dijo, qué hacer con la basura es siempre una preocupación y su tratamiento una obligación de los municipios, lo que varía es el modo en que las diferentes administraciones abordan la problemática.

En declaraciones al programa «A Quién Corresponda» que se emite por FM Radio De la Plaza, el titular del Centro Integrador de Servicios Ciudadanos de la Municipalidad, Roberto Sabbioni, insinuó cual es la perspectiva que se está analizando desde la intendencia de Sergio Varisco para dar una respuesta a los vecinos.

La tercerización

La visible acumulación de residuos en distintos puntos de la ciudad en el feriado de Semana Santa y el Día de los Veteranos y Caídos en la Guerra de Malvinas, fue el disparador para que Sabbioni fuese consultado por la situación.

Roberto Sabbioni, titular del Centro Integrador de Servicios Ciudadanos de la Municipalidad (Foto: APF).

El funcionario de la intendencia de Sergio Varisco, en resumen, atribuyó la basura acumulada durante eso días a que “los días feriado que anunciamos que la basura no se levanta, la gente la saca igual”, además que “los días feriados no es obligatorio para el trabajador prestar servicios; por más que se paguen horas extra, según la legislación vigente no se puede obligar a trabajar a los empleados”. En ese sentido, argumentó que “este problema es una situación de reglamentación”. Nada puede hacer, parece, el Centro Integrador de Servicios Ciudadanos, para garantizar la prestación de los servicios básicos que en cualquier municipio son el ABC de la administración.

Ante lo que graficó como una compleja situación, Roberto Sabbioni advirtió que “habrá que pensar en la tercerización” porque “lo que no puede hacer el empleado municipal alguien deberá hacerlo”. No sin aclarar antes que es “algo que no me gusta”, insistió en que “hemos sido sumamente cuidadosos pero de acá en adelante habrá que tomarlo en cuenta, porque lo que no puede hacer el empleado municipal alguien deberá hacerlo”.

Según información obtenida por Agenda Abierta, la privatización del servicio público de recolección de residuos sólidos urbanos no es algo que habrá que tomarlo de acá en adelante. De hecho, los fines de semana largos existen desde hace tiempo y hasta el momento ninguno había motivado esa posibilidad. Tampoco, desde luego, las deficiencias de una gestión son motivo suficientes para pensar en la privatización. El hecho es que desde hace un buen tiempo el Gobierno de Sergio Varisco en la capital entrerriana viene pensando en dejar esa responsabilidad estatal en manos de privados y el programa para llevarlo adelante está muy avanzado. Hay un plan de negocios y una empresa interesada.

Una de las claves en esa acción en ciernes es Roberto Albizu, ex funcionario de Sergio y Humberto Varisco en sus anteriores gestiones, relacionado al sector del transporte público en la Municipalidad.

Militante del MUR de la primera hora, movimiento interno del radicalismo que conduce el actual intendente de Paraná, Albizu dejó de lado sus aspiraciones políticas para pasar a ser gerente de la empresa de transporte urbano e interurbano Empresa Romero S. A. (ERSA), que arribó a la ciudad en 2009. Con la vuelta de Varisco al Gobierno de la capital entrerriana, su correligionario y ex funcionario devenido empresario, recuperó su influencia impulsando funcionarios y actuando como un asesor externo. Dicho de otro modo, Albizu atiende de los dos lados del mostrador. Además de trabar relaciones que dan amplios beneficios a la empresa que representa y que en estos días negocia un aumento en el boleto de colectivos de la ciudad, llegando incluso a solicitar un subsidio al Estado municipal, hace lobby para que el Grupo ERSA para el cual trabaja, obtenga la concesión del servicio de recolección, barrido y transporte de residuos sólidos urbanos de Paraná.

Una empresa servicial

Mientras los vecinos reiteran sus quejas por las deficiencias del servicio, la empresa se apresta a implementar un nuevo aumento de tarifa.

La Empresa Romero S.A., más conocida como ERSA o Grupo ERSA, es un grupo empresarial argentino de transporte de pasajeros, de cargas y de recolección de residuos, con sede en la ciudad de Corrientes. Fue fundada en el año 1963, con el objetivo de prestar servicios de transporte urbano de pasajeros en la Ciudad de Corrientes, pero su vertiginoso crecimiento se dio a partir de 2008 cuando empezó a extenderse por todo el Litoral. Si bien su titular es Juan Carlos Romero, siempre se la ha relacionado a la poderosa familia correntina del ex gobernador Raúl Rolando Romero Feris.

La Izquierda Diario en una publicación dio por hecha esa vinculación familiar, al afirmar que “La Empresa Romero Sociedad Anónima (ERSA) es propiedad del magnate correntino Juan Carlos ‘el Mono’ Romero, conocido como el zar del transporte de pasajeros del litoral, la que presta servicios vinculados al transporte desde mediados de los noventa cuando el primo de Romero, el ‘Tato’ Romero Feris, ex gobernador de Corrientes, le otorgó las concesiones de la terminal de ómnibus y el transporte urbano de la capital correntina”. Según el diario La Voz, de Córdoba, “ERSA pertenece a la familia Romero Feris, cuyos integrantes gobernaron en varios períodos la provincia de Corrientes”.

Logística Urbana Sociedad Anónima  (LUSA) es la empresa a través de la cual el Grupo ERSA realiza el servicio privado de recolección, barrido y transporte de residuos sólidos urbanos. La propia empresa destaca la prestación del mismo en las ciudades de Corrientes, desde 2011, y Córdoba, desde 2012. Por estos meses planea expandirse a otros municipios de la provincia de Córdoba. Y esas mismas intenciones tiene en Paraná.

Si bien la empresa creció de forma notoria en los últimos diez años, sus mejores negocios los ha hecho con gobiernos radicales. En Córdoba, posee 75% de los corredores del sistema urbano de pasajeros, y del 50% de la recolección de residuos. Bajo la intendencia de Ramón Mestre, hijo del ya fallecido exgobernador Ramón Bautista Mestre, ERSA logró quedarse con las privatizaciones de Tamse (Transporte Automotor Municipal Sociedad del Estado) y Crese (Córdoba Recicla Sociedad del Estado), dedicada a la recolección de residuos. Según el periodista del Diario Hoy Día Córdoba, Ernesto Kaplan, “Mestre le entregó con moñito atado la privatización de las firmas” estatales mencionadas.

En Paraná, tras su arribo bajo el nombre de ERSA Urbano Paraná con la compra de La Victoria y Fluviales, la empresa se expandió cooptando al resto de las competidoras. Actualmente, como sucedió en la reciente licitación del transporte público de pasajeros de la ciudad, en la que se presentó como único oferente, actúa bajo la formalidad de una Unión Transitoria de Empresas (UTE), pero ya a nadie se le escapa que es la dominadora del mercado dando lugar a una cartelización de la oferta.

El servicio es deficiente y no hay usuario que no se queje del mismo, aunque siempre resultó difícil hacer que ERSA reaccione acorde a las necesidades de los vecinos paranaenses, y ello ante la anuencia o el desdén de las autoridades municipales. En estos días, el órgano de control y monitoreo del servicio de transporte público urbano de pasajeros (SITU) se apresta a analizar una nueva propuesta para aumentar el boleto entre un 35 y un 40%. Dicho por uno de los concejales que integran el órgano por la primera minoría del HCD, el SITU, desde su conformación sólo se ha reunido para tratar aumentos de tarifa.

Está claro que el éxito del Grupo ERSA yace en su capacidad para quedarse con los servicios públicos de los municipios a los cuales aplica una lógica netamente monetarista lo cual empobrece su prestación. Una vez logrado ese avance, aduce falta de rentabilidad y comienza sus gestiones para la solicitud de subsidios al Estado, cosa que indecorosamente ha hecho ante la Municipalidad de Paraná, a pesar de estar negociando una aumento en el pasaje y contar con un 50% de la tarifa subsidiada más los subsidios que recibe de Nación gracias al lobby que realiza desde la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP), de la cual Juan Carlos Romero es titular.

El modelo cordobés

En 2016, el periodista del diario Hoy Día Córdoba, Ernesto Kaplan, publicó una nota que a pesar de su antigüedad no tiene desperdicios a la hora de comparar cómo actúa ERSA en los diferentes municipios y encontrar un espejo con la situación actual en Paraná.  “Desde que pisó suelo cordobés, ERSA ganó por goleada. Mestre le entregó con moñito atado la privatización de las firmas TAMSE y CRESE”, expresa un tramo del texto.

Kaplan da cuenta de cómo la empresa “dio inicio a un plan de vaciamiento y desprestigio de Ciudad de Córdoba –otra empresa de transporte de pasajeros–, similar al orquestado en su momento para justificar la partida de defunción de la TAMSE. Superados esos trámites, ERSA creó en julio de 2014 un fideicomiso para unificar su caja recaudadora con la de Autobuses Santa Fe. Al inscribirse en la AFIP, darse de alta en Ganancias y abrir una cuenta en común en Bancor, ambas compañías demostraron en aquel entonces ser socias. Pero había un problema mayor. Los concejales de la oposición denunciaban riesgos de cartelización, ya que en el pliego de licitación del transporte se establecía un diagrama de servicio con cuatro prestadores para evitar posiciones dominantes. ¿Qué argumentaba la Municipalidad? Que con las trillizas de oro (ERSA, Autobuses y Coniferal) en funcionamiento, no se vulneraban las condiciones del pliego porque cada empresa tenía el 33% del sistema. Dos años más tarde, la realidad le terminó dando la razón a los ediles opositores”, sostiene la nota en cuestión.

Por último, en otro tramo del informe periodístico se hace mención a los problemas que genera ERSA cuando logra apoderarse de servicios esenciales de los municipios, en este caso el de Córdoba, con el apoyo de los gobiernos que aducen para su privatización, justamente, la deficiencia en la prestación de los mismo a causa de los “defectos” de los trabajadores del Estado. En referencia a esa privatización que se dio bajo la intendencia de Mestre, la nota apunta, “cuando dichas medidas empiezan a afectar la economía y calidad de vida del conjunto de los vecinos se presenta un conflicto de intereses de difícil resolución. Por ejemplo, hay que advertir que uno de los mayores déficits de la gestión municipal es el costo de los servicios de transporte urbano y de la recolección de la basura, que supera ampliamente cualquier registro inflacionario. Entre los años 2012 y 2015, la Argentina acumuló alrededor de un 175 por ciento de suba de precios, si se contempla el ‘índice Congreso’ que medían los opositores que hoy están al frente de la Casa Rosada. En ese mismo período, el transporte urbano mostró un incremento de 266 por ciento y la prestación de los residuos acumuló un aumento del 238 por ciento”.

Fuente: Agenciacta; La Izquierda Diario; Smnoticias; La Voz; AgendaAbierta.