Trabajadoras de la Casa Provincial para mujeres «Inés Londra» denuncian precarización laboral

Expusieron la urgente situación que atraviesan en el espacio de protección integral para mujeres en situación de violencia de género. Son monotributistas y no cobran sus salarios desde diciembre. Piden respuestas a la ministra Stratta.

Trabajadoras de la Casa Provincial «Inés Londra» visibilizaron en un documento colectivo la situación que atraviesan respecto a las precarias formas contractuales, a la falta de estabilidad laboral, al incumplimiento de los pagos mensuales y a la inexistencia de aguinaldos y vacaciones. Advirtieron que se agotaron las instancias formales y que el Ejecutivo provincial no ha dado soluciones a las demandas urgentes. «Exigimos respuestas inmediatas de los responsables políticos de que estemos en esta situación laboral, que afecta nuestra dignidad y nuestra salud», reclamaron en un documento enviado a Agenda Abierta.

«El personal de la Casa Provincial de protección integral para mujeres en situación de violencia de género “Inés Londra” quiere visualizar la situación en la que se hayan en torno a las condiciones laborales», manifestaron. «Ante la falta de respuestas y habiendo agotado las instancias formales dicho personal al día de la fecha se encuentra desarrollando tareas sin contrato laboral y por ende sin percibir salario desde el mes de diciembre», alertaron.

«Exigimos a la ministra de Desarrollo Social (de donde depende la casa), Laura Stratta, que dé respuestas a la insostenible situación, y que atienda nuestras pedidos de audiencia ya realizados», precisaron. «Queremos recordar que desde el inicio del funcionamiento de la casa (hace 3 años) el personal se encuentra precarizado bajo la figura de monotributista, es decir sin percibir aguinaldo, días por enfermedad o maternidad, sin vacaciones pagas, sin poder hacer utilidad de forma continua de una obra social», detallaron sobre la precaria situación contractual.

Los denominados contratos de obra son una problemática estructural de precarización en el Estado y son una modalidad de inestabilidad laboral usada para disfrazar en supuestas tareas por un año o por proyectos a trabajadoras y trabajadores del Estado, algunos con una antigüedad de ocho años. Cada diciembre la situación se repite, los contratos se hacen nuevamente y siempre por una función distinta a la que realmente se desarrolla. Los contratos de obra comienzan a cobrar sus respectivos salarios entre marzo y junio, según la agilidad de los respectivos ministerios, no cuentan con aguinaldo, vacaciones, estabilidad ni antigüedad.

«Esta figura nos genera además deudas con ATER y AFIP, imposibles de saldar si no estamos percibiendo la remuneración por nuestro trabajo», relataron en diálogo con Agenda Abierta sobre el círculo vicioso que se repite cada año. «Comprometerse con la intervención en la problemática de la violencia de género, no se trata de sostener públicamente un discurso, sino que se trata garantizar efectivamente presupuesto real y condiciones dignas de trabajo en los espacios que abordamos la problemática, como es la casa Inés Londra», afirmaron.

«No percibir salario, ni tener seguridad de continuidad, o seguir bajo la forma de contrato por años, es una forma de violencia hacia nosotras. No se pueden garantizar derechos, vulnerando los mismos», destacaron. «Pedimos a la población que nos acompañe en nuestro reclamo que es un reclamo también por tener políticas reales para intervenir en las problemática de violencia de género», agregaron.

«Exigimos respuestas inmediatas de los responsables políticos de que estemos en esta situación laboral, que afecta nuestra dignidad y nuestra salud», finalizaron.