Osvaldo Sala: «Nos protegen asesinos»

El padre de Gonzalo, el joven baleado por Gendarmería en Lomas de Zamora el domingo pasado, se refirió a la violencia institucional sufrida. «Las Fuerzas dan miedo y disparar a quemarropa ya se ha vuelto normal», afirmó.

El pasado domingo Gonzalo, un adolescente de 19 años, fue baleado cuando circulaba con su motocicleta en Villa Centenario, Lomas de Zamora. Luego de evadir un control policial, Gendarmería lo persiguió a balazos durante varias cuadras y se fue del lugar. Osvaldo Sala, su padre, cuestionó en una carta enviada a La Garganta Poderosa la naturalización del gatillo fácil y exigió respuestas oficiales por el intento de homicidio de las fuerzas de seguridad.

«Mi hijo permanece internado hace seis días y, recién ahora, pareciera recuperarse, lentamente. De milagro, saben, ¡de milagro está vivo!», explicó Sala entre la impotencia y el alivio. «El domingo pasado, acá, en Lomas de Zamora, salió a dar una vuelta con la moto y cometió el error de no detenerse inmediatamente frente al control vehicular, porque no llevaba consigo su registro. ¿Entonces? Entonces lo persiguieron a los tiros durante cuatro cuadras. Y al final, sí, una de todas esas balas de plomo le atravesó la espalda», lamentó el papá de Gonzalo.

Relato que su hijo «como pudo, llegó hasta la casa de su novia, bañado en sangre, casi desvanecido. Y solo, porque los gendarmes dejaron de seguirlo cuando se dieron cuenta que lo habían baleado. Ahí nomás, lo abandonaron. Nadie lo asistió, nadie». Advirtió que nos protege «una banda de asesinos» que son «incapaces de solucionar un conflicto mínimo, porque no están aptos para portar un arma de fuego».

«No es odio, es impotencia», describió el sentimiento que siente él y su familia. «Si puedo bajar estas palabras ahora, es porque el último parte médico afirma que no se dañaron órganos vitales. Mi hijo ya come y puede ir al baño, con ayuda. ¡Gracias a la vida, sí! Pero le perforaron los intestinos, ¿entienden? Tiene 14 puntos, 19 años, un montón de sueños y no, ¡no andaba en nada raro, carajo!», precisó Sala.

«Es fácil, muy fácil decir que se joda, que “hubiera parado”, pero tenemos que reaccionar como sociedad, porque esta vez le tocó a Gonzalo, pero mañana les puede tocar a tus hijos», alertó. «Las Fuerzas dan miedo y disparar a quemarropa ya se ha vuelto normal, ¡hay que parar esto urgente!», exigió.

Puntualizó que de mínima «todos estos tipos deberían ser sometidos a controles psicotécnicos de verdad, en vez de ser premiados por desenvolverse con la más absoluta irresponsabilidad» y evaluó que esto parece «el reino del revés».

Agregó que esto «fue un intento de homicidio, en plena luz del día» y que «otra vez fue Gendarmería».