El Secretario general de ATE Entre Ríos cuestionó al Ejecutivo provincial por sus declaraciones sobre la reversión de la línea de crecimiento de la planta de personal. Alertó que se busca un «Estado pequeño y tercerizado, privatizado».

El secretario de Hacienda, Gustavo Labriola, afirmó en un comunicado oficial que entre el 31 de diciembre de 2016, y la misma fecha de 2017, la planta de personal del Estado provincial «se redujo un 0,26 por ciento». En su intervención argumentó que ese resultado se debe a “la reducción de ministerios y secretarías que llevó adelante el Gobernador”, así como también el “control de ausentismo, de cumplimiento de las tareas y las jubilaciones. Hace dos años venimos priorizando cubrir las vacantes de servicios básicos, como salud, seguridad y educación”, especificó el funcionario quien destacó la “optimización del gasto público en Entre Ríos”. No obstante, advirtió que “esta reducción de la planta de empleados públicos se llevó a cabo sin producir despidos ni resentir servicios a la comunidad. Al contrario, la provincia ha asumido nuevos servicios en salud, educación y desarrollo social que antes prestaba Nación”. ATE cuestionó lo que el Ejecutivo celebró como un logró. Alertó además sobre la situación de contratados que aún no cobraron sus salarios desde enero.
En declaraciones a AIM, Oscar Muntes explicó que el verdadero significado del comunicado del Gobierno es “un claro mensaje a la población de que se está ajustado a las políticas del Gobierno nacional”. Puntualizó que el Ejecutivo “definió atacar a los trabajadores del Estado, precarizando y acorralando y no es casual el Decreto que limita las asambleas para los trabajadores y que contraten una consultora para definir cómo reglamentarán el Régimen Jurídico Básico”. Agregó que “el objetivo es tercerizar todo lo que pueda como hace Macri e hizo Menem”.
Además, el Secretario general de ATE Entre Ríos señaló que la administración entrerriana “tiene un alineamiento incondicional con el Gobierno de Mauricio Macri, es decir, tiene políticas de ajuste”, aunque advirtió que “Macri echa a los trabajadores y Bordet dice que achica la planta de los trabajadores estatales”.
El dirigente sindical denunció que “por un lado el Estado sigue creciendo y por el otro el Gobierno dice que se disminuye la planta de personal» y reclamó por los «contratos de obras que se dan de baja, las miles de horas que se trabajaron y que no se pagan y los cientos de contratados que no cobran desde enero”. Por último, Muntes aclaró que ATE lucha por un Estado que garantice derechos y equidad, aunque esta «línea de tendencia ideológica nacional y provincial busca un Estado pequeño y tercerizado, privatizado”.