Desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires, indicaron que el Directorio de la empresa ordenó iniciar sumarios contra trabajadoras que realizaron una actividad en la puerta del edificio de Avenida Belgrano 347, durante el Paro Internacional de Mujeres.

El Directorio de la Agencia Télam ordenó iniciar sumarios contra un grupo de trabajadoras de esa empresa que participó del Paro Internacional de Mujeres, Travestis y Trans el pasado 8 de marzo. Dos de esas trabajadoras son delegadas del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba).
El gremio denunció que la acción llevada adelante por la agencia de noticias, “se trata de una medida que pretende disciplinar la actividad gremial y desmovilizar al conjunto de las trabajadoras de prensa; todo en el contexto crítico y sensible de un proceso de reducción de la planta de Télam”. Además, agregaron que “el hecho sintetiza la posición del Directorio en relación con las demandas del movimiento feminista, a contramano del mundo”.
“El Directorio ordenó iniciar sumarios –en curso– contra compañeras que realizaron una actividad en la puerta del edificio de Avenida Belgrano 347 cuando ya estaba en vigencia el cese de tareas (en el contexto del Paro Internacional de Mujeres del 8M). Con un mismo acto concretó una doble maniobra punitiva: hacia la actividad sindical en sí y sobre la demanda de género, a modo de respuesta a la realización, días antes, de la Primera Asamblea de Trabajadoras de la historia de la agencia”, denunciaron mediante un comunicado desde Sipreba.
A su vez, informaron que la Comisión Gremial Interna, convocó de urgencia a una asamblea general de trabajadoras y trabajadores para este miércoles, “en el sexto piso de Belgrano, a los fines de una narración detallada de los hechos bajo investigación sumaria, que tienen ribetes grotescos, y para adoptar las medidas colectivas necesarias”.
Por ultimo desde esa Comisión Interna Télam–Sipreba, indicaron que “el Sindicato denuncia y denunciará todo acto tendiente a silenciar la voz de sus trabajadores y trabajadoras y todo intento de anular su vida colectiva. Nuestros derechos sindicales, conquistados por el movimiento obrero en años de luchas, no son negociables por los delirios del Directorio”.