La paritaria de trabajadores bancarias, la situación del movimiento obrero organizado, las políticas del Gobierno nacional y provincial y los desafíos del sindicalismo, parte de los temas abordados por el secretario Adjunto de la Asociación Bancaria de Paraná.
Por Mariano Osuna
La paritaria de trabajadoras y trabajadores bancarios aparece en un escenario complejo, contexto no muy distinto al que atraviesan las distintas mesas de negociaciones salariales en Argentina. El sindicato rechazó la última oferta de la patronal, que se caracterizó por un ofrecimiento de incremento del 15%, distribuido en tres tramos y se declaró en estado de alerta. El próximo 22 de marzo será la próxima instancia de paritarias, con la expectativa de una propuesta superadora y la advertencia de medidas de fuerza si no aparecen respuestas a la agenda de reclamos. En diálogo con Agenda Abierta, el secretario Adjunto de la Asociación Bancaria de Paraná, Augusto Gervasoni, se refirió al escenario actual de discusión, a las tres alternativas de solución que plantea el sindicato, a la situación del movimiento obrero en general y en el esquema provincial, y a los desafíos en la construcción de unidad.
«Estamos en una situación muy complicada. Venimos avanzando en las últimas reuniones, hemos podido romper el cerco del 9%, que era un techo impuesto muy firme en el mes de enero y febrero. Por eso los tres paros que hemos realizado en el mes de febrero, uno de 24 horas y otro de 48 horas», explicó el dirigente sobre el proceso recorrido en el primer bimestre del año en el marco de la paritaria del sector. «Hemos mantenido muchas reuniones con el sector banquero para ir acercando esta posición. Ahora estamos en un impasse en términos de acción gremial, lo cual no implica que estemos alerta y que estemos siempre en movilizaciones, haciendo asambleas con los trabajadores bancarios, informando de como viene la negociación», precisó.
En declaraciones a Agenda Abierta, Gervasoni adelantó que se encuentran esperando la reunión del jueves 22. «Creemos que puede ser un punto importante si se avanza en un acuerdo. En caso que la propuesta se siga manteniendo con esta insuficiencia de un 15% tendremos que seguir evaluando», afirmó. Y recordó que «hay un Consejo Directivo nacional el día anterior, así que estaremos muy atentos en el transcurso de esta semana como se dan las negociaciones».
«El límite que vamos a poner es el día 22. Si ahí no hay un acercamiento más firme a lo que estamos planteando los trabajadores bancarios, seguramente se van a designar una serie de medidas de fuerza», explicó el secretario Adjunto de la Asociación Bancaria de Paraná. «Pretendemos que el día 22 podamos acercar posiciones y tener un salario digno todo el año. Desde esa perspectiva estamos peleando y jugando un rol con los compañeros trabajadores en asamblea para llegar a que este acuerdo sea efectivamente digno para todos los trabajadores bancarios», puntualizó.
Tres caminos hacia la solución
«Nosotros hemos planteado tres alternativas de la salida del esquema salarial», avisó Gervasoni, quien describió cada una de las posibilidades. «Una es a partir de la inflación que el propio Banco Central ha planteado, que es el 19,9% con un estudio de mercado que participan 52 empresas argentinas, de las cuales entre esas participan 19 bancos de la Argentina. Ese sería un punto y no el 9% que venían planteando ni el 15% en tres tramos», detalló.
Una segunda posibilidad es «teniendo en cuenta la última inflación paritaria que es el último escenario que hemos tenido, un 24,3%, y siempre pensándolo de única vez como hemos firmado los bancarios todos estos años de enero a diciembre». Además destacó una tercera vía que es «la de canasta del consumo del sector bancario, que es un estudio que realizó un equipo económico nuestro y tiene una base de una canasta básica que es mucho más elevada que el básico que tenemos hoy».
El desafío de la unidad
«El movimiento obrero tiene que buscar la unidad con profundidad y un proyecto ideológico concreto. Es complejo porque hay una diversidad de actores dentro de lo que es el movimiento obrero en Argentina, que es lo que lo enriquece pero también lo que le impide tener la posibilidad de proyectarse políticamente y de una participación en la gestión de un Gobierno determinado», señaló el dirigente sindical. Y agregó que ese «es un desafío».
Sobre los actores que conformaron la movilización del 21 de febrero en Buenos Aires, Gervasoni analizó que es un espacio «que sigue buscando un nivel de representación más amplio, que se está tratando de unir con otros sectores». Además valoró el ejemplo del gremio mayoritario de los docentes entrerrianos, y destacó que «Agmer específicamente ha tenido un rol muy firme con respecto al nivel de movilización y al compromiso donde hay que pararse a nivel nacional y a nivel local en los espacios gremiales. Creo que son sectores donde hay que seguir trabajando y seguir viendo cómo se van desarrollando esos debates hacia dentro, en este caso, de lo que son los sindicatos estatales».
Reflexionó sobre el rol de la Confederación General del Trabajo y precisó que el triunvirato nacional «tiene graves dificultades para llevar adelante un núcleo fuerte de unidad con respecto a las políticas que lleva adelante el Gobierno nacional. En el caso nuestro, de bancarios, estamos posicionados dentro de lo que es la Corriente Federal y desde ese espacio hemos venido, desde el minuto uno del Gobierno de Macri, planteando las diferencias respecto al modelo económico, social y político, negativo para toda la clase trabajadora y el movimiento obrero en general». Añadió que ese «es nuestro lugar de reflexión y desde donde intentamos construir una unidad mucho mayor».
Gervasoni criticó que la CGT y el triunvirato a nivel nacional impide «esa posibilidad de unidad con los lineamientos que viene trabajando. Entonces desde nuestro posicionamiento creemos que el movimiento obrero debe tener una unidad muy amplia y que las mezquindades que por ahí se han dado en otras etapas de la historia argentina se tienen que dirimir dentro de un proyecto político-sindical que tenga el movimiento obrero argentino».
Este modelo económico no va a llevar a buen puerto ni al movimiento obrero ni a la Argentina en realidad.
«Está claro que a nivel nacional las divisiones se van generando y a nivel provincial eso genera una pasividad y un no compromiso a la hora de resolver las políticas gremiales que tenemos que defender, por el hecho que la mayoría de los trabajadores o dirigentes sindicales también tienen una posición política respecto al Gobierno local y con respecto al Gobierno nacional», describió el Secretario Adjunto de la Asociación Bancaria de la capital entrerriana. «Hay que tomar posición más firme y salir con mucha dureza a plantear que este modelo económico no va a llevar a buen puerto ni al movimiento obrero ni a la Argentina en realidad», exigió en tono de autocrítica colectiva y desafíos urgentes.
Grado de unidad con un proyecto económico, político y social que pueda hacernos ser parte de las decisiones que se vengan a tomar en un nuevo proyecto de país que hay que construir.
«Estamos en esa disputa y tiene que ser con un nivel de unidad muy amplio y no buscar más divisiones dentro del movimiento obrero por algunas cuestiones que tiene que ver con definiciones coyunturales de algunos sindicatos», explicó. «El movimiento obrero tiene una historia en Argentina, es uno de los países donde se puede hablar tranquilamente que los dirigentes sindicales en la Argentina han trascendido un poco esa visión pero jamás hemos tenido la posibilidad de participar en política ni de tomar definiciones políticas y hemos dejado siempre el terreno de las decisiones a la política», mencionó. E insistió que «el movimiento obrero tiene que buscar este grado de unidad con un proyecto económico, político y social que pueda hacernos ser parte de las decisiones que se vengan a tomar en un nuevo proyecto de país que hay que construir».
La unidad del movimiento obrero en Entre Ríos y Paraná
«Con respecto a la CGT Entre Ríos creo que le falta activar en los conflictos genuinos, tomar definiciones concretas y tener un programa de acción que nos permita definir la posición que vamos a tomar tanto a nivel nacional, que es la disputa, pero también en la provincia de Entre Ríos, porque no podemos dejar pasar la situación económica o el seguidismo de las políticas nacionales, de ser netamente un aplaudidor de la política», reclamó Gervasoni. Recordó que «la CGT no tomó posición respecto a la ley previsional. Salió públicamente un rechazo a la ley pero cuando los legisladores fueron apretados por el Gobernador (Bordet), los nuevos diputados (Bahillo y Cresto) que entraron en las últimas elecciones votaron a favor de la ley previsional». Y sugirió que «desde el movimiento obrero en Entre Ríos no hemos tenido, salvo algunas expresiones y excepciones, capacidad de revertir ni siquiera con una posición pública, criticando el trabajo que el Gobernador llevó adelante con respecto a eso o el Pacto fiscal, que disminuye la capacidad de negociación de los trabajadores, que lo estamos viendo en la paritaria estatal».
Sobre el triunvirato de la CGT Paraná, el dirigente expresó a Agenda Abierta que es «importante mantener una unidad, porque tenemos en la ciudad una CGT que busca mantenerse activa y tener grado de participación fluida respecto a los temas que vienen en la coyuntura». No obstante, cuestionó que «se impide avanzar, porque los lineamientos que vienen a nivel nacional hace que no se pueda avanzar en un proyecto político que nos permita ser parte de las definiciones en la provincia de Entre Ríos, jugar un rol político-gremial importante y mostrar un movimiento obrero unificado que nos asegure otro tipo de gobierno en la provincia de Entre Ríos que tenga en cuenta a los trabajadores». Añadió que sea un modelo donde «no seamos siempre la base de ajuste como se viene planteando históricamente».
«Ese es el desafío que estamos llevando adelante. Queremos una unidad del movimiento obrero que tenga esas características de amplitud, con los compañeros de las dos CTA, con los compañeros de los movimientos sociales y demás sectores políticos», apuntó Gervasoni. Aunque alertó que ese es «un andamiaje bastante complicado de llevar adelante por estas situaciones que se prestan de las coyunturas políticas-partidarias que se enredan dentro del movimiento obrero, donde muchas se está tratando de personalizar la discusión respecto a quien la conduce».
«Vamos a tratar de seguir pregonando esa unidad, pero no buscándolas desde las personas sino desde las características que el movimiento obrero tiene que tener», afirmó. También expresó que al debate van con un programa económico, político y social claro y que entienden que desde ese lugar pueden generar «representación genuina de los trabajadores en todas esas bases». En esa línea, recordó que en el acto del 21 de febrero «muchos dirigentes sindicales no quisieron participar pero sus trabajadores estaban presentes y se vio claramente. Nosotros tenemos que ser lo suficientemente consciente que la construcción de esos sectores se tiene que dar con un nivel de discusión política alto, con un debate muy claro y con un posicionamiento ideológico muy fuerte para poder construir una alternativa política en la Argentina que permita dar vuelta las políticas del Gobierno nacional, y al Gobierno provincial darle un eje que mire y respete al movimiento obrero». Agregó que hoy «estamos lejos de esa situación».
«Estamos en condiciones de construir un Gobierno de estas características, con una visión de país más federal y con una base social que nos permita sostener un nivel de disputa con los sectores más oligárquicos y neoliberales, que son los que están gobernando en este momento en la Argentina», reflexionó con optimismo sobre el futuro del movimiento obrero. Y señaló que hay sesgos en la provincia de Entre Ríos «que se visualizan con seguidismos de políticas nacionales que nosotros creemos que hay que romper y salir a disputar».