Desde AgendaAbierta, consultamos voces locales, mujeres comprometidas con el devenir de la lucha por la igualdad de género, militantes, sujetas políticas que dan su visión sobre un debate insoslayable, el de la legalización del aborto para todas las mujeres.

Por Pablo Urruria.
Tras el multitudinario pañuelazo reclamando por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito realizado frente al Congreso de la Nación el pasado 19 de febrero, algo se quebró en la sociedad argentina. Como una fuerza subterránea, la Campaña Nacional por el Aborto Legal Seguro y Gratuito, iniciada el 28 de mayo de 2005 por más de 70 organizaciones de mujeres de todo el país, fue tejiendo una férrea alianza federal que extendió sus raíces en lo profundo de una sociedad marcada por la hipocresía, la violencia machista, la misoginia y la moral católica, hasta hacer reventar ese piso que la mantenía presente pero oculta y salir a la superficie para tomar carne en el debate público que hoy atraviesa como nunca a la Argentina.
En el camino, hubo seis intentos para que el Congreso considere el proyecto de ley construido a lo largo del tiempo, recogiendo miradas, posturas y planteos de los más diversos y en la forma más nítida de la democracia, la asamblea.
La lucha del feminismo, el #NiUnaMenos, el Paro de Mujeres, hizo un trabajo paciente, que cimentó un camino que hoy parece sólido y maduro para reclamar un derecho cuya negación causa muertes y dolor, privilegios y exclusiones.
Con la apertura del 136° Período de Sesiones Ordinarias del Congreso de la Nación, ingresará el proyecto y se verá hasta qué punto los representantes políticos están dispuestos a permitirse un avance que implica un salto positivo en la salud pública del país y poner fin a un extensa injusticia.
Desde AgendaAbierta, consultamos voces locales, mujeres comprometidas con el devenir de la lucha por la igualdad de género, militantes, sujetas políticas que dan su visión sobre un debate insoslayable, el de la legalización del aborto para todas las mujeres.
Nadia Ahumada, es militante del Partido Comunista y secretaria Política de la Federación Juvenil Comunista (La Fede), integrante de la Campaña Nacional por el Aborto Legal Seguro y Gratuito y Licenciada en Trabajo Social.
“La noticia es recibida luego del pañuelazo realizado frente al Congreso de la Nación exigiendo que se debata la legalización del aborto”, dice y agrega: “Recibimos la noticia en medio de la organización del 8M, Paro Internacional de Mujeres Trabajadoras, donde la legalización del aborto es parte de nuestros reclamos. Y recibimos la noticia en la coyuntura de un gobierno neoliberal que ha generado empobrecimiento a través de los tarifazos, los despidos, el ajuste. Un gobierno que ha reprimido las movilizaciones populares, como fue en el anterior 8 de marzo la caza de compañeras luego de la movilización y que se agudizó en la represión del último diciembre cuando aprobaron la reforma previsional”, apunta.
Ante la consulta de porqué ahora y no antes se estaría cerca de alcanzar un logro histórico, expresa que “la realidad es compleja, es dialéctica, es de disputas y no podemos atribuir a un solo factor. Sí podemos decir que la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito lleva 13 años reclamando este derecho que es la gran deuda de la democracia Argentina. Y que el movimiento feminista lleva más años todavía luchando por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos”, sostiene e inscribe la actual situación en el marco de una lucha colectiva, lejos de la voluntad política de un gobierno de turno. “La movilización, la militancia cotidiana en los espacios que habitamos han despenalizado socialmente el aborto. Hoy podemos hablar de aborto en la Universidad Pública, en los barrios, en las escuelas, en nuestras movilizaciones, portamos nuestro pañuelo verde como símbolo de nuestro reclamo en las calles, en las plazas. Este camino permite que hoy exijamos que se cumpla el derecho al aborto que es legal en Argentina, por las causales de salud y violación, y que se legalice en todas las situaciones. Si hoy se debate en el Congreso, donde tendría que haber sido tratado hace mucho tiempo, sin dudas es porque el movimiento feminista y particularmente la campaña lo han puesto en la agenda pública a través de sus luchas inmensas y constantes”.
Nadia, remarca que, “la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito ha presentado 6 veces el proyecto de ley. En días se presentará por séptima vez, acompañado por la firma de Diputadxs de diferentes espacios políticos”, y precisa: “Los puntos salientes son en primer lugar el ejercicio del derecho humano a la salud, que toda mujer tenga derecho a decidir voluntariamente la interrupción de su embarazo. Se plantea en el proyecto que los servicios de salud públicos den garantía al acceso a dicho derecho como así también las obras sociales y prepagas. Otros de los puntos es que al aborto no figure en el código penal”, informa.
Desde algunos sectores, incluso propios de la militancia, uno de los planteos ante el anuncio del presidente Macri de dar vía libre para que el proyecto se trate en el Congreso, es que se trataría de un gesto de oportunismo político tendiente a distraer el debate sobre otros temas en la sociedad. Ante la consulta, Nadia, es implacable: “Frente a quienes nos plantean a las compañeras que hace años venimos sosteniendo las banderas y la militancia para que el aborto sea legal, respondo que sabemos que un gobierno como el Macrismo tiene sus intereses, que somos sujetas políticas y nos movemos en la arena política. A pesar de los intereses que fueren, que se debata en el Congreso es fruto, de nuestra tenacidad, de nuestra organización, de la militancia que llevamos adelante bajo las consignas de educación sexual, anticonceptivos y aborto legal. No podemos ningunear nuestra militancia y sobre todo no podemos dejar pasar esta oportunidad porque son nuestras vidas las que están en juego, porque somos nosotras las que ponemos las muertas y las presas por abortos clandestinos”, argumenta y sus palabras vibran. “El aborto es un tema de derechos humanos, de salud pública, y de justicia social; y claramente cambiemos no representa ninguna de las tres cosas”, plantea y agrega que, “si se debate y se aprueba otras son las batallas que seguiremos dando para que se efectivice, como hoy batallamos para que se garantice el aborto no punible, el acceso a la salud sexual, a la educación sexual; que si bien tenemos leyes que nos amparan hay un Estado que no lo garantiza”, concluye.
Paro del 8M
“El segundo paro internacional de mujeres viene creciendo en cuanto a su organización y articulación con diversas organizaciones feministas, sociales, políticas, estudiantiles y sobre todo sindicales, porque el eje esta puesto en el día de la mujer trabajadora, recuperado como un día de lucha por el movimiento. Particularmente en Paraná la asamblea participativa de mujeres, lesbianas, travestis y trans se reúne desde hace más de un mes en torno a la organización del paro y la movilización. Movilización que nos encontrará a todas las trabajadoras, las registradas, las que no, las que realizan las tareas reproductivas en sus casas, las desocupadas, las de la economía social, todas, en la plaza 1º de Mayo el 8M a las 17 para marchar juntas”, expresa Nadia Ahumada.
Y también se refiere al rol de los varones frente a la actividad: “Debe ser el de garantizar que las compañeras puedan movilizarse, ya sea cuidando lxs pibxs, haciendo las tareas que cotidianamente hacemos nosotras. Si todas las compañeras que tienen a su alrededor tienen garantizado poder marchar, pueden acompañar, pero entendiendo que las protagonistas este día y muchos otros, somos nosotras. También es un buen momento para reflexionar y deconstruir los micromachismos que están naturalizados en los diferentes espacios que habitamos”, plantea.
La situación en la provincia respecto al aborto no punible
Por ultimo, Nadia no tiene dudas de que “en Entre Ríos, luego de mucha militancia, estrategias, exigencias, se adhirió al Protocolo de Interrupción Legal del Embarazo bajo las causales de Salud y Violación” y exige que “todxs lxs profesionales de los servicios de salud deben garantizar e informar sobre este derecho”.