El gremio de los trabajadores estatales de Entre Ríos hizo un pedido formal al Ejecutivo para que dé inicio a la negociación salarial para este año y reclamó ante el incumplimiento de la cláusula gatillo acordada en la paritaria 2017.

El Consejo Directivo Provincial de la Asociación Trabajadores del Estado de Entre Ríos (ATE), solicitó formalmente al Ejecutivo provincial que “con carácter de urgente convoque a la mesa paritaria para comenzar cuanto antes la negociación salarial para el corriente año”, informaron desde el sindicato.
Además, puntualizaron que el pedido se impulsa “ante la postergación del llamado por parte del Gobierno Provincial y en un contexto signado por el incumplimiento del acuerdo paritario 2017”. En ese sentido resaltaron que “aún no se concretó la cláusula gatillo firmada en dicho acuerdo y con una inflación creciente, sobre todo en los bienes esenciales”.
Por estos días el Gobierno de Gustavo Bordet se encuentra en plena negociación con los docentes y el inicio de los encuentros anticipa que el avance será conflictivo. Desde el Ejecutivo llevaron a la mesa paritaria una oferta que se ajusta estrictamente a las previsiones inflacionarias realizadas a fines del año pasado por el Gobierno de Mauricio Macri y que ya los economistas de mayor influencia y el propio Banco Central dieron por desestimadas. A eso se agrega el reemplazo en la propuesta de la cláusula gatillo –de carácter automático– por una cláusula de revisión que somete los datos duros del Indec a una interpretación de carácter político. El esquema es de difícil digestión para los trabajadores aunque muy acorde a los lineamientos del Ejecutivo nacional al cual el gobernador entrerriano se muestra cada vez más cercano. El reclamo por la cláusula gatillo pasa a ser prioritario para los gremios a la hora de negociar salarios a la baja, ya que funciona como un reaseguro que permite modificar los porcentajes de actualización, al menos para que los sueldos no queden por debajo de la inflación, algo que ya viene sucediendo durante dos años consecutivos, representando una sensible pérdida para el poder adquisitivo de los trabajadores. Aun así la aplicación de la actualización automática según el índice del Indec.
En ese aspecto, desde ATE, recordaron que “la ejecución de la cláusula también fue demandada (…) cuando se supo la inflación definitiva del año 2017, no obstante seguimos esperando su cumplimiento”, lamentaron.
El temor es que, como en el caso de los docentes, la aplicación de la cláusula acordada el año pasado, quede sujeta a la firma del acuerdo paritario de 2018 y de esa manera sea sumada al incremento presente para dar forma al porcentaje final de aumento.