El Presidente de la Comisión Vecinal De las Américas se refirió a la falta de agua en distintos barrios de Paraná. Las promesas de la gestión en una problemática estructural. No se descartan nuevas medidas de fuerza para visibilizar el reclamo.
Por Mariano Osuna
Desde la segunda quincena de diciembre diversos barrios de la capital entrerriana sufrieron cortes permanentes de agua durante varios días. La falta de respuestas de la Municipalidad trajo protestas públicas de la ciudadanía para instalar la problemática cotidiana que se atravesaba. Aunque el crecimiento del territorio y de la población de Paraná siempre dejó deudas estructurales en cuanto a la infraestructura necesaria para que se acompañe el proceso con la garantía de los derechos básicos, el escenario se agravó este verano. Marcelo Ruggeri, presidente de la Comisión Vecinal De las Américas, en dialogó con Agenda Abierta se refirió a las demandas colectivas. Habló de las explicaciones del intendente Sergio Varisco en una reunión articulada por el defensor del Pueblo Luis Garay, de las promesas realizadas y de la vivencia diaria que sufre la zona por la faltante de agua.
«En principio solucionado no está. Justo me estaban mandando mensajes vecinos de Kilómetro 5 y 1/2 que no tenían agua», afirmó el vecinalista. Adelantó que «la cisterna que llevaron esta semana todavía no está conectada. Después veremos a ver si con eso es suficiente». Y explicó que «todo depende de la cantidad de agua que puedan llevar en camiones, porque como la presión no alcanza para que se llenen las cisternas a través de la red, depende mucho de los camiones que manden».
Ruggeri expresó que hay «otros lugares que no se van a solucionar con las cisternas y el tanque de agua de la Escuela Tabaré». Puntualizó en el loteo Los Cedros, y en una parte del barrio Empleados de Comercio. «Para eso están trayendo un caño de agua de la zona de Garrigó, van trayendo refuerzos por calle Larralde que todavía no está terminado. Eso para suministrarle agua a una parte de esos barrios que tienen problemas y con eso aliviarían también un poco la presión de Avenida De las Américas», puntualizó sobre las promesas oficiales.
«La solución está cuando terminen de poner las cañerías que van a ser casi el doble del diámetro de las que están puestas. Eso ya está planificado, incluso hay una parte que está cambiada», precisó el vecinalista sobre las respuestas dadas. «El otro día tuvimos una reunión, después de un montón de reclamos que nos hace la gente, reclamos que hizo la gente ahí en la ruta, que cortó el sábado y el domingo la ruta, como para que los funcionarios vaya alguno a dar la cara», criticó Ruggeri en declaraciones a Agenda Abierta. «Nunca se animaron a ir a hablar con los vecinos que es lo que nosotros pretendíamos, pero si a través del defensor del Pueblo, de Luis Garay, se concretó una reunión en el Municipio, en el despacho de Varisco, donde estuvo Sabbioni y Borghello y ahí nos dijeron que ellos por un lado están haciendo la inversión para el recambio de cañerías y eso va a estar terminado en unos noventa días aparentemente, al menos la parte que lleva agua a Kilómetro Cinco y Medio. Aclaró que eso es «a mediano plazo». En lo inmediato, en el corto plazo, «dependemos que funcione el tanque de agua en la Escuela Tabaré y del refuerzo que van a hacer para los barrios estos que están complicados», agregó.
Destacó que «mientras los vecinos nos sigan diciendo que tienen problemas, obviamente seguiremos haciendo los reclamos nosotros a través de Obras Sanitarias». Y advirtió que si «los vecinos siguen con problemas también van a continuar con sus acciones, que seguramente van a hacer protestas en la ruta o en el Municipio o en algún lado». Añadió que «ya estaba insoportable el tema de no tener agua tantos días».
Estructural, pero agravado
«El problema de presión de agua es histórico. Desde que se extendió la red de agua potable hasta kilómetro 6 siempre hubo problemas de agua», expresó Ruggeri. Profundizó que incluso «en otoño e invierno durante el día no tienen presión de agua pero se lo recupera a la noche». Afirmó que el problema de esta época es que «no tienen agua ni de día ni de noche, hasta que se implementó esto de auxiliarlo a través de un tanque que está en la Escuela Tabaré». Explicó que ahora, con esas cisternas de 20 mil litros, «se supone que va a andar bastante bien».
Te diré que quince días antes de las fiestas de fin de año y quince días después, todo ese mes fue el peor»
El vecinalista detalló que «quince días antes de las fiestas de fin de año y quince días después, todo ese mes fue el peor, que hay gente que estuvo cinco o seis días completamente sin agua». Describió que hay otros casos «donde depende la altura, porque cuando las casas están un poco más altas reciben menos agua. También están los que no tienen cisterna a nivel del piso, entonces tienen un tanque elevado y no podían recibir agua. Esa gente tuvo que ir a pasar el día a casa de parientes, conozco matrimonios jóvenes que se fueron a las casas de los padres, y gente grande que se iba a la casa de los hijos». Precisó que «fue dramático: yo no recuerdo que hayamos pasado un verano así». Agregó que «esto viene de hace mucho pero nunca como ahora».
«La ciudad va creciendo sin el acompañamiento que tiene que hacer el Municipio con la provisión de agua, de cloacas, de luminarias, de pavimentación. Todo se hace emparchado y después tenemos el problema que tenemos», contextualizó sobre la historicidad de la demanda en un punto estratégico para repensar el crecimiento y la infraestructura de Paraná, siempre desde una perspectiva de inclusión y derechos humanos.