Desde la vecinal de Las Américas dieron cuenta públicamente de un problema que afecta el suministro de agua en la zona del kilómetro 5½. Indicaron que la proliferación de loteos y la falta de obras complican cada vez más la situación.
A raíz de la falta de presión de agua en la zona del kilómetro 5½, que incluye, entre otros barrios, el loteo Los Cedros y una parte del barrio 188 viviendas, desde la Comisión de Las Américas manifestaron que se trata de “un problema de vieja data, ya que desde que se extendió la red de agua potable hubo poca presión en verano en la mayor parte de la vecinal y casi nada en la franja del kilómetro 5 al 6”. Además sostuvieron que la situación se agravó por la mayor demanda que generó el aumento de nuevas construcciones.
“La ola de calor y los cortes de energía que afectan cada tanto a las plantas distribuidoras no ayudan a que mejore la situación desesperante de vecinos que pasan varios días sin una gota de agua potable. Desde el municipio argumentan que la solución definitiva estará dada cuando se haga el recambio completo de cañerías con rebombeo hasta el kilómetro 6 (límite con Oro Verde)” expresaron.
El presidente de la mencionada comunidad vecinal, Marcelo Ruggeri, explicó que el barrio se encuentra en uno de los sectores más altos de la ciudad. Eso dificulta que el vital elemento llegue hasta los hogares. Ante el reclamo al Municipio para que se aplique mayor presión en la distribución, la respuesta es que de tomar esa medida se romperían los caños, contó el dirigente.
En este sentido, la resolución no es a corto plazo porque es necesario cambiar las cañerías y colocar bombas de impulsión para atacar la causa del problema. “Esto implica inversión y tiempo. Los nuevos caños son colocados a medida que avanza la construcción de la autovía. El trayecto se completará en aproximadamente un año” señaló.
Si bien la cuestión lleva varios años sin solución, este verano la crisis del agua se agravó porque hubo una explosión urbana y demográfica sin que haya modificaciones en la distribución. “Antes los tanques cargaban de noche pero ahora no hay agua ni de día ni de noche”, graficó Ruggeri. Mientras tanto, se apela a salidas transitorias e incompletas.
Ante el reclamo de los vecinos, los integrantes de la Comisión Vecinal dijeron que no tienen ninguna posibilidad de solucionar el problema, sino que su función es ser un nexo entre las necesidades de los habitantes y el Municipio. “Para ello, estamos en contacto todos los días y durante muchas horas cada día con el Subsecretario de Saneamiento Municipal, José Borghello, a quien le vamos pasando las novedades de cada sector de acuerdo a los mensajes que vamos recibiendo de los vecinos. A su vez el funcionario nos pone al tanto de los trabajos que llevan a cabo para tratar de paliar la situación de manera provisoria: la habilitación del tanque elevado existente en la escuela Tabaré con tres cisternas de alimentación, el refuerzo al barrio 188 viviendas través de un caño que se está trayendo por calle Larralde, la regulación de válvulas en distintos lugares, entre las alternativas que se van estudiando”.
A esto agregaron que desde la comuna también se ofreció la posibilidad de enviar camiones con agua a domicilios que tuvieran cisternas o algún recipiente apto como reserva de agua a nivel del piso. Al respecto, aclararon que no se cargan los tanques elevados.
Reproche a vecinos desaprensivos
Por otro lado, desde la vecinal también expusieron que “ciertos vecinos que no sufren la falta de agua la desperdician sin importarles la grave situación de los que sí la padecen. Gente que riega la calle frente a su domicilio, o que cambian seguido el agua de sus piletas, otros que lavan numerosos vehículos que tienen para la venta (ejemplo: esquina de Larralde y Av de las Amérícas), por citar algunos casos. Sería bueno que los mismos que se enojan con nosotros por la falta de agua les hagan ver a quienes derrochan -de buena manera, sin agresiones- el daño que están ocasionando con esas actitudes” expresaron. En este sentido, también señalaron que es necesario que aumenten los controles por parte del Estado.
Los vecinalistas aclararon además que durante enero no se realizan las reuniones semanales pero que se siguen ocupando “con responsabilidad de los problemas que requieran nuestra intervención, acorde al compromiso que tomamos al asumir nuestra actual gestión”. Por último, solicitaron a los habitantes de la zona que les pasen datos precisos y completos, si es posible con fotos, para realizar los distintos reclamos.
Fuente: El Diario.