El incremento del 22% acordado el año pasado quedó por debajo de la inflación que midió el INDEC. El Municipio de Paraná faltó a la audiencia con ATE en la Secretaría de Trabajo. Posteriormente APS ingresó una nota solicitando la convocatoria urgente a paritarias.

El fracaso de las previsiones inflacionarias del gobierno nacional disparó la cláusula gatillo, como se denomina al punto que una gran cantidad de sindicatos incorporaron a los acuerdos paritarios firmados el año pasado y que establece que si la inflación anual que mide el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) supera el porcentaje de aumento salarial pautado en la mesa de negociación, este debía actualizarse automáticamente.
En la municipalidad de Paraná, los gremios acordaron con el Ejecutivo encabezado por Sergio Varisco, un incremento en torno al 22%. La inflación medida por el INDEC para la zona que integra la provincia de Entre Ríos alcanzó el 25% en 2017. Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) reclamaron la diferencia del 3% y la Secretaría de Trabajo convocó a una primera audiencia de conciliación que debía desarrollarse el pasado 24 de enero, sin embargo, los representantes del gobierno local faltaron a la cita. El secretario general de la junta interna del gremio, Roberto Alarcón, precisó que el Ejecutivo local mandó una nota diciendo que “no se presentan porque interpretan de otra forma el acta firmada en 2017”.
Según el representante sindical, las autoridades municipales sostienen que la cláusula gatillo sólo era aplicable de enero a julio de 2017, y que en ese tiempo no hubo inflación. “Es una trampa”, cuestionó Alarcón. “Nosotros seguimos expresando que perdimos tres puntos, principalmente en noviembre y diciembre del año pasado. Los trabajadores volvimos a cerrar en baja porque la canasta básica y la inflación superaron el aumento del 22%”, remarcó y adelantó que pedirán la urgente apertura de la mesa paritaria.
Dos días después de la fallida reunión, desde la Asociación del Personal Superior (APS) ingresaron una nota al Municipio solicitando la apertura de la mesa, “con la mayor urgencia posible”. En ese sentido, invocaron “los ajustes tarifarios de servicios básicos y esenciales, como ser electricidad, gas, agua y de las tasas”. APS es uno de los gremios cercanos al intendente Varisco, quienen diciembre participó del festejo de fin de años del sindicato. “Los trabajadores municipales nos encontramos atravesando una situación económica muy difícil dado los bajos salarios que poseemos”, señalaron desde la Asociación en la nota que ingresaron el pasado viernes.
Este lunes, ATE comunicó que convocó a los demás gremios municipales a un encuentro para unificar la postura respecto a la cláusula gatillo que el Municipio debería resolver antes de dar inicio a la negociación paritaria.
“El Ejecutivo no quiere reconocer la cláusula gatillo, por eso nos parece que los gremios con representación en el Municipio debemos tener la grandeza de juntarnos”, expresó Alarcón en declaraciones a APFDigital. La convocatoria se hizo extensiva a APS, el Sindicato del Personal de Obras Sanitarias y el Sindicato Único de Obreros y Empleados Municipales (Suoyem). El encuentro está previsto para este martes 31 de enero, a partir de las 10, en la sede del gremio, ubicada en Colón 59 de la ciudad de Paraná.