Natalia Machuca: «Estamos abandonados con esta gestión»

La presidenta de la Comisión Vecinal Plan Piloto Ramírez de Paraná se refirió a la situación que atraviesa el barrio. Cuestionó el compromiso de la Municipalidad y valoró el trabajo vecinalista como espacio colectivo de transformación.

Por Mariano Osuna

El vecinalismo es una herramienta clave en la participación ciudadana y en el involucramieto colectivo en la capital entrerriana. Aparece como un espacio más horizontal y transversal, que se construye como una valiosa pieza organizacional en la visibilización de agendas y en la transformación de la vida cotidiana de la comunidad. Talleres, obras, espacios educativos, culturales y comunitarios, capacitaciones y oficios, desafíos y deudas históricas y la articulación con los Gobiernos, es parte de la charla de Natalia Machuca, presidenta de la comisión vecinal Plan Piloto Ramírez del barrio Balbi de Paraná con Agenda Abierta.

«Para mí fue un desafío nuevo, una experiencia, y me enamoré del trabajo en equipo», explicó la militante social. «Soy vecinalista desde el 2013, fuimos lista única desde que estamos en la Comisión Vecinal», detalló mientras comenzó a recordar los primeros pasos en el involucramiento con el barrio.  «Me lo propuso un vecino porque siempre estuve con los chicos en el Club Sportivo Urquiza, fui delegada y tenía mi hijo jugando ahí. La comisión vecinal del barrio no funcionaba. Cuando me lo proponen no quise, aunque después empecé a recorrer el barrio, a hablar con la gente, a ir a Islas Orcadas del Sur, a donde había más necesidad». Y añadió que en lo personal «fue algo muy bueno, porque ellos fueron los primeros que nos apoyaron para que presentemos la lista. La gente nos apoyó desde un primer momento».

Cuando dialoga con Agenda Abierta, Machuca diferencia su primer mandato, entre 2013 y 2015, del segundo. La articulación con los Ejecutivos, el cambio de gobierno municipal, el contexto nacional y el rol del Estado, aparecen como las principales variables de esa separación analítica. «Prometieron cosas que nunca nos dieron», reclamó sobre la gestión municipal actual. «No contamos con los recursos necesarios, ni siquiera con los que ellos se habían hecho responsables», advirtió sobre la falta de compromiso oficial con el barrio, que ha transitado desde 2013 por talleres de alfabetización, escuelas de deportes, talleres de carpintería, costura, herrería, dispositivos en red entre las instituciones de la zona, entre otras iniciativas.

«Esta gestión municipal con la copa de leche ha sido bastante desordenada. Por ahí no hay leche o por ahí no tenemos para el gas, termino haciendo la leche en mi casa para que la lleven a la Comisión», criticó la vecinalista al Ejecutivo local, que preside Sergio Varisco. Precisó que no ve «el compromiso de la palabra, porque cuando ellos vinieron a la Comisión hasta nos dijeron que iban a arreglar por el tema de donde se daba la leche».

Sobre los primeros dos años de gestión, Machuca rescató varios logros para el bienestar del barrio Balbi de Paraná. «La primera obra importante que se realizó fue el enlace del agua, que eso para nosotros fue lo más relevante porque hacía más de 26 años que no teníamos agua en el barrio y sufríamos todo el verano», recordó sobre los inicios de su gestión como vecinalista en 2013. «Tuvimos desgracias por la faltante de agua», describió. Destacó el trabajo encarado con las familias de la zona de Islas Orcadas del Sur «que siempre vimos como lo primordial, donde estaba instalada la necesidad. Gestionamos cambio de techos, piezas, baños, un montón de cosas que se fueron articulando hasta 2015». Ahí aparece nuevamente la separación en dos tramos de intervención en la Vecinal. Y no es casual: «La Comisión con esta nueva gestión tiene pocas oportunidades», denunció Machuca. Y añadió que actualmente no cuentan con «el compromiso social del Municipio».

Logros colectivos

Sobre las conquistas como espacio barrial, apreció el proyecto Promotores Ambientales, «que incluía 25 jóvenes del barrio que no tenían oportunidades. Fue en el momento que se estaba instalando la planta clasificadora, lo cual nos vino bien para concientizar en el barrio y terminar con los minibasurales». Además destacó el asfaltado alcanzado en Islas Orcadas del Sur: «Luchamos y trabajamos articuladamente con los otros presidentes de las comisiones vecinales, junto a Roberto Gómez de barrio San Martín, y Hugo Altamirano de barrio Antártida, para lograrlo».

Rescató el trabajo de alfabetización y «los programas de empleo, pensando en los jóvenes de nuestra zona para trabajos en nuestro barrio, con distintas herramientas como soldadoras, máquinas hormigoneras, desmalezadoras y palas». Sobre todo ese recorrido transitado, resaltó la articulación con Desarrollo Social y la Oficina de Empleo durante la gestión anterior de la Municipalidad y con el Ministerio de Desarrollo social de la provincia en aquéllos años.

Pese a las diferencias con lo conquistado en los primeros dos años de su gestión, Machuca describió los talleres de herrería, carpintería, costura, de Educando en Movimiento (Inaubepro) y Cuidadores de la Casa Común, que se vienen sosteniendo actualmente en la Comisión Vecinal. «Presentamos el año pasado una propuesta para el programa «Mejor Es Hacer», para arreglarle el piso al salón de la Comisión, lo fuimos arreglando de a poquito, poniendo iluminación», señaló. «Hoy con el programa Poder Popular estamos arreglando la cocina para unos talleres que queremos hacer desde un grupo asociativo que formamos. Queremos que la comisión se pueda utilizar de otra manera, con talleres diferentes de lo que se viene trabajando».

No bajo los brazos

«Estamos abandonados con esta gestión», denunció la vecinalista en diálogo con Agenda Abierta. «Los niños, los adolescentes y los adultos mayores, con la falta de oportunidades, la están pasando mal», puntualizó. Además exigió políticas públicas y reparación real para el colectivo trans, quienes ante la falta de garantías del Estado tienen que recurrir a la prostitución para llenar el plato de comida en su mesa.

En las respuestas cotidianas que adeuda el Municipio, la presidenta vecinal cuestionó al responsable de Comunidades Vecinales, Orlando Silveyra; al secretario General y de Derechos Humanos, Eduardo Solari; al saliente secretario de Servicios Públicos, Rubén Amaya y al responsable del Centro de Integración de los Servicios Públicos, Roberto Sabbioni. Con Solari hay una audiencia pendiente. «Estoy desilusionada con un montón de cosas como militante, pero no bajo los brazos», afirmó.

«Con esta gestión tramité el arreglo de un caño roto que se estaba comiendo el asfalto. Luchamos, presentamos expediente y todo. Como también tenemos presentado para arreglar la placita que está al lado del salón y de la cual aún no tuve respuestas», reclamó. Recordó que pidió «dos contenedores, y me parece una falta de respeto total de parte de Sabbioni, que me prometió que lo iban a traer y nunca lo hicieron. Tengo uno ahora que es prestado y otro que consiguieron los chicos que están trabajando con un plan de la CCC. Hay mucha inoperancia con esta gestión».

Sobre las múltiples causas de la falta de articulación con el Ejecutivo local expresó que siempre dejó en claro «que no quería que me castiguen por ser de otro partido político, por ser peronista. Que nosotros trabajamos para la comunidad y tenemos las puertas abiertas para trabajar con la gestión de turno. Pero no tenemos respuestas de nada».

Evitable

«Tuvimos la desgracia que una nenita se caiga en una boca de cloacas, la cual fue una inoperancia lo que pasó. Querían hacer responsables a los vecinos, pero si los vecinos no destapaban la boca la materia fecal explotaba en las casas», finalizó.