Luego de que se conociera la denuncia de una chica que habría sido abusada sexualmente en el boliche Al Sur, en los primeros días de noviembre pasado, otra joven que habría sido abusada en la mismo disco quiere que su denuncia se reactive.
Mientras la Justicia suma pruebas en la investigación contra un barman del reconocido boliche Al Sur, acusado de abusar sexualmente a una joven en los primeros días de noviembre, salieron a la luz otras denuncias por hechos similares ocurridos en el establecimiento de Chacras de Coria.
Con el impacto mediático que generó el último caso, algunas jóvenes se animaron a difundir e impulsar situaciones similares que vivieron en el local bailable. Por eso se pusieron en contacto con Fernando Peñaloza, el abogado querellante de la última víctima.
Una de las jóvenes que se comunicó con el letrado ya había radicado la denuncia hace aproximadamente dos años. La muchacha manifestó que una noche acudió a bailar a Al Sur y en horas de la madrugada fue encontrada inconsciente en las afueras de la propiedad, por lo que fue trasladada a un centro asistencial.
Al igual que el último caso, la joven recordaba poco de lo ocurrido aunque sí pudo reconocer a sus agresores. Fuentes judiciales indicaron que se trataría de otros clientes del lugar y no de empleados, tal como sostiene la hipótesis principal de la violación ocurrida en noviembre pasado. Pese a esto, no hay personas detenidas o imputadas en esa causa.
Ese expediente estuvo en un principio en manos de la Unidad Fiscal de Luján de Cuyo-Maipú, pero con la reorganización del Ministerio Público Fiscal recayó en los últimos días en la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual. Justamente está siendo investigado por la magistrada Virginia Rumbo, quien también lidera la pesquisa más reciente.
El otro caso que trascendió es de todavía más viejo, de entre 2 y 3 años. Esta causa no está judicializada ya que la víctima vivía en el Sur provincial y se encontraba ocasionalmente en el Gran Mendoza por sus estudios. Por temor, prefirió no radicar la acusación judicial. Los investigadores esperan que ahora, con el último hecho, tome el valor para hacerlo.
Nuevas pruebas
A fines de la semana pasada, Leonardo Ariel Medina Martínez (31) fue imputado por el abuso sexual que tuvo lugar en la madrugada del 5 de noviembre en Al Sur. En este acto judicial, el único sospechoso que tiene la causa decidió prestar declaración.
A prima facie, la declaración se contradice con el informe del Cuerpo Médico Forense (CMF) donde se constataron que había lesiones genitales correspondientes a un vejamen.
La fiscal Virginia Rumbo le tomará declaración a dos testigos de la defensa. Se trata de personas que habrían visto al sospechoso y a la joven juntos durante esa noche, según declaró Medina.
También se realizará la audiencia de prisión preventiva en los próximos días, según anticiparon fuentes judiciales.
Policías en la mira
Tras la última denuncia ocurrió una situación al menos curiosa en el boliche: ladrones realizaron un boquete y se llevaron las grabaciones de las cámaras de seguridad del lugar. Esto generó no sólo un expediente penal por el hurto, si no también una causa administrativa contra tres policías que durante la noche habían dejado una computadora descargando ese material -también fue sustraída-.
Fuentes de la Inspección General de Seguridad (IGS) aseguraron que ya se reunieron todas las pruebas y el próximo martes se iniciará el sumario contra los tres uniformados de la División de Delitos Tecnológicos. Los efectivos tendrán su derecho a defensa y luego se definirá si son sancionados o no.
Fuente: UNO y Los Andes