Ocho violentos golpearon a Jonathan Castellari hasta dejarlo internado. La víctima de las agresiones odio-homo pertenece a Siervos Pampas, un club que promueve la diversidad sexual. La palabra del joven.
El 1 de diciembre, ocho violentos atacaron a Jonathan Castellari por su orientación sexual. Sin otra explicación que el odio hacia gays, golpearon al joven hasta dejarlo en el suelo y con múltiples heridas. El joven, jugador del club de rugby Ciervos Pampas, se dirigía a una casa de comidas, ubicada en Avenida Córdoba 3188, en la ciudad de Buenos Aires. En un comunicado el equipo deportivo repudió los hechos.
“Jonathan Castellari uno de nuestros jugadores y colaborador del área de comunicación, sufrió un violento ataque de homofobia”, contaron desde el equipo de rugby Ciervos Pampas en un comunicado.
“Jonny se encontraba con su amigo Seba en la fila esperando su pedido, cuando un grupo de ocho varones ingresó al local y empezaron a burlarse de ambos por ser homosexuales”, sigue el texto difundido por el equipo. “Para evitar confrontarlos, Jonny salió al estacionamiento a fumar un cigarrillo y esperar que el grupo de homófobos se retirara, pero en cambio, uno lo fue siguiendo aprovechando que estaba solo, lo abrazó y lo alejó del local. Los otros 7 fueron por atrás y comenzaron a golpearlo al grito de “puto” y demás insultos hasta dejarlo tirado bañado en sangre”.
“Una enfermera que se encontraba en el local le dio los primeros auxilios y junto a Seba, su amigo, lo llevaron al sanatorio Güemes donde se encuentra internado y recibiendo atención médica”, se explica. “Desde Ciervos Pampas”, termina el comunicado, “estamos acompañando a Jonny».
«Seguiré luchando por una sociedad libre de homofobia»
“Después de un día horrible, tirado en una camilla, lleno de cables, agujas y con un ojo cerrado y el otro vidrioso de tantas emociones, no quería dejar de agradecer cada uno de los mensajes que recibí, mensajes de aliento llenos de amor», fueron la primera frase que escribió Jonathan Castellari, a través de las redes sociales.
“Esos mensajes son la esperanza que me queda para seguir luchando por una sociedad libre de homofobia. Al igual que muchos también sueño con una sociedad diversa donde exista el respeto por el otro. Hoy me voy a dormir muy triste, angustiado y dolido, pero con un dolor que no es físico y que no tiene nada que ver con los golpes”, expresó la víctima del ataque.
«‘Tomá por puto’, ‘puto de mierda’, ‘si tenés tatuajes, bancatela’ fueron algunas de las frases que escuché mientras 5 personas me pegaban en el piso y otras dos arengaban para que me revienten la cabeza a patadas», agregó.