La coordinadora nacional del Movimiento de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá), expuso las cifras del Registro Nacional de Femicidios realizados por esa Organización y habló de políticas públicas faltantes en materia de derechos humanos de las mujeres.
Por Vero Curvale
Cada año, el 25 de noviembre, desde 1999 se conmemora el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, recordando a las Hermanas Mirábal, mujeres y militantes dominicanas que fueron opositoras del dictador Trujillo y por eso asesinadas ese día en 1960 bajo su régimen.
Este año, en los días previos a marchar en todo el país por la erradicación de la violencia machista y la necesidad de políticas de Estado para lograrlo; se publicó el Registro Nacional de Feminicidios, elaborado a partir de medios gráficos y digitales entre el 1 de enero y el 17 de noviembre de 2017, realizado por la Organización MuMaLá. Según sus datos, se registraron 254 femicidios de los cuales se desprenden las siguientes cifras: 223 feminicidios, 12 feminicidios vinculados mujeres y niñas, 19 femicidios vinculados hombres y niños y 14 travesticidios.
Raquel Vivanco, coordinadora nacional de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá), dialogó con AgendaDeRadio que se emite de lunes a viernes por FM Radio de la Plaza (94.7Mhz): “Este registro lo empezamos a elaborar luego de la gran movilización del 3 de junio de 2015, Ni Una Menos, porque entendíamos que era sumamente importante evaluar y monitorear los anuncios que hubo luego de esta gran movilización, por parte del Estado, y además una forma de ver que estos anuncios se materializaran era midiendo la cantidad de femicidios”. Respecto del aumento de esa cifra desde que comenzó a realizarse y la responsabilidad estatal respecto de esta problemática, agregó que “la violencia machista se cobra la vida de una mujer cada 30 horas y esta es una cifra que lejos está de disminuir en nuestro país, casi un femicidio por día. Lo más terrible es que el 18% de estas víctimas había realizado denuncias previas, había llegado a dar el paso importantísimo que es poder denunciar a su agresor y lo cierto es que el Estado, la Justicia, no garantizó la seguridad y la vida de estas mujeres. Por eso es que hoy volvemos a movilizarnos en todo el país para exigir la urgente aplicación de las leyes vigentes en nuestro país que son muy buenas, muy completas pero que están muy lejos de aplicarse en la realidad”, sostuvo.
El rol de los Medios
Vivanco explicó que también la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio de Derechos Humanos realizan sus estadísticas en base a la violencia machista y los asesinatos de mujeres por el hecho de serlo, pero que los criterios son muy diferentes, lo que se traslada también a los resultados. En el caso de MuMaLá la materia prima para establecer el índice son los medios de comunicación que “siempre está por debajo de lo real con lo cual partimos de la premisa de que son más de 254 los femicidios porque no todos los medios de comunicación gráficos y digitales, en este caso, que son los que nosotras analizamos, abordan la problemática de la violencia contra las mujeres y denomina a los asesinatos de mujeres por su condición de género como feminicidios, es más. Muchos medios de comunicación todavía hablan de crímenes pasionales y ubican este tipo de noticias en la parte Policial y no en Sociedad o Política siendo que la violencia contra las mujeres es un problema netamente político”.
“Los medios de comunicación tienen un rol sumamente importante y un potencial increíble a la hora de poder reconstruir las relaciones desiguales de poder que existen entre los géneros en la sociedad, o sea que si incorporasen la mirada de derechos de las mujeres podríamos pensar que el cambio cultural que necesitamos no se demoraría tanto. Lo cierto es que por el contrario reproducen patrones estereotipados de mujeres y de hombres y eso atenta contra la libertad, la seguridad y la vida de las mujeres” dijo.
Las mujeres son utilizadas como objeto de consumo en los medios masivos vendiendo una imagen que no se corresponde con la mujer real. Según Raquel “cada vez que nosotros vemos que una mujer es objeto de deseo masculino en un programa de televisión y que de la única manera que se la muestra es cosificándola, mostrando su cuerpo desnudo, cuando vemos las publicidades de electrodomésticos o de limpieza que nos venden productos a las mujeres, se nos muestra en un lugar en el que realmente no estamos” y agregó que “las mujeres hoy somos profesionales, somos políticas, somos referentes sociales, hemos llegado hasta incluso ser Presidentas y hay otras mujeres que son gobernadoras. Los medios de comunicación todavía están muy detrás de la realidad de las mujeres y de alguna manera contribuyen a esta desigualdad entre las relaciones que generan luego la violencia”.
“Por eso decimos que esto se replica de distintas maneras y en algún caso ni siquiera se habla de la violencia contra las mujeres como tal y mucho menos de los asesinatos y de los femicidios, entonces deducir que el asesinato de una mujer por un crimen pasional fue producto de la violencia machista es parte de una reflexión, de una investigación. Los medios a priori no lo muestran así, o muchas veces revictimizan a las mujeres o de alguna manera el abordaje de las noticias en relación a algunos feminicidios es terrible. Me acuerdo el de Melina Romero en provincia de Buenos Aires que Clarín tituló le gustaba más la fiesta que ir a estudiar, como si eso fuese un justificativo para que la maten. Son distintas las formas y los aspectos en que los medios muestran y cubren las noticias relacionadas a las mujeres y en líneas generales no está atado al marco legal de protección de derechos.
El rol del Estado
Consultada por los recursos dispuestos por el Estado, a través del Poder Judicial, como el botón antipánico, las restricciones de acercamiento, entre otras; Raquel Vivanco afirmó que no son efectivas lo cual es fácilmente comprobable en la realidad: “No es el primer caso donde una mujer muere intentando accionar el botón antipánico o luego de hacerlo, hubo muchos casos de mujeres que no llegaron a accionar el botón antipánico. Nosotras consideramos que la seguridad de las mujeres no puede estar puesta en las manos de las mujeres, quien tiene que ser monitoreado es el agresor”.
Vivanco también es asesora de derechos humanos de las mujeres en el Congreso de la Nación y viene trabajando junto a Victoria Donda, diputada nacional del Movimiento Libres del Sur, una ley para que se utilicen las pulseras magnéticas para controlar a los agresores y que sean ellos quienes estén monitoreados y custodiados por la policía y no las mujeres. Claras pruebas de esta necesidad se pueden ver, asegura Raquel, “en nuestro Registro que nos habla del un 18% de mujeres que llegó a hacer denuncias y el 12% de los que habían tenido medidas de protección asignadas por la justicia”.
La violencia hacia la mujer causada por una cultura heteropatriarcal, un Estado sin acciones específicas para erradicarlo, las relaciones de poder que expone una sociedad machista, hacen que las cifras sigan subiendo y que no se vea la luz al final del túnel. Por ello Vivanco asegura “que haya un feminicidio cada 30 horas nos habla de que no hemos mejorado, por el contrario, no reducimos los índices de violencia extrema contra las mujeres. Cuando hablamos de femicidios hablamos de una situación de la que ya no volvemos. Son 254 mujeres que hoy ya no están, 265 niños que quedaron huérfanos, el 32% de los feminicidios eran de mujeres menores de 25 años, digo porque también hay una represalia muy fuerte contra las jóvenes en nuestro país”.
“Tenemos importantes leyes que hemos conquistado gracias a la movilización de las mujeres, se acaba de sancionar la paridad nacional en el Congreso de la Nación, eso es un hecho histórico y una gran conquista; ahora mientras el Estado no garantice todos y cada uno de nuestros derechos vamos a seguir estando en una situación de desventaja y necesitamos avanzar” señaló y enumeró algunas de esas necesidades “que el Estado se haga presente y asigne mayor presupuesto a las Areas que tienen que garantizar la aplicación de las leyes de protección de nuestros derechos; que la justicia se forme y capacite a los agentes incorporando la perspectiva de derechos humanos de las mujeres y así muchas otras deudas que tienen los tres poderes del Estado con las mujeres en Argentina”.
El capítulo final, la Coordinadora de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá), se lo dedicó a la necesidad de incorporar el aborto en la agenda Legislativa: “que el aborto todavía no sea legal es otra de las principales deudas ya que la clandestinidad de esta práctica se cobra la vida de más de cien mujeres por año, todas esas son muertes evitables y quienes mueren son las mujeres más pobres y más jóvenes; porque lo cierto es que es una práctica bastante extendida en nuestro país pero quienes mueren son las mujeres que no tienen dinero para pagarlo en condiciones de salubridad”, finalizó.