El hombre fue condenado en sentencia de primera instancia a la pena de 18 años de prisión. Los fundamentos del fallo se conocerán el 1 de diciembre. El abusador goza de prisión domiciliaria.

El Tribunal de Juicio, integrado por Alejandro Grippo, Elvio Garzón y Ricardo Bonazzola, sentenció a 18 de prisión a un hombre jubilado de 70 años por abuso sexual infantil a tres nietas durante el período de dos años aproximadamente. El condenado goza de prisión domiciliaria, aunque la querella pedirá el próximo viernes, cuando se detallen los argumentos del fallo, que sea trasladado a la Unidad Penal Nº1 de la capital entrerriana.
El hombre, de quien se reservan los datos filiatorios para preservar la identidad de las niñas, es el abuelo materno de las víctimas. «Existen evidencias suficientes de las cuales surge acreditada a criterio de la Fiscalía tanto la materialidad del hecho como la participación en carácter de autor del imputado», había precisado la fiscalía, compuesta por Álvaro Piérola y Patricia Yedro, sobre los abusos sexuales infantiles.
Los múltiples abusos se conocieron gracias a la intervención de docentes de la escuela primaria a la que concurrían las niñas. El 4 de julio de 2016 las maestras radicaron una denuncia ante la defensora Penal de Niñas, Niños y Adolescentes, Susana Mabel Carnero. De inmediato la funcionaria ordenó medidas para avanzar en el esclarecimiento del caso y la contención de las niñas.
Las autoridades de la escuela le acercaron a Carnero un informe realizado por la psicóloga del establecimiento educativo donde se detallaba que una de las niñas hablaba de los abusos sexuales que su abuelo tenía hacia ella y sus hermanas. El hombre condenado por el delito de «Abuso sexual con sometimiento gravemente ultrajante reiterado», convivía con su hija y sus nietas en la misma vivienda.
El trabajo de los fiscales logró determinar que los abusos comenzaron en 2014 y se extendieron hasta 2016. La primera víctima fue la de 11 años, la mayor de las tres. El hombre aprovechó que se quedaba solo con las niñas y ahí comenzó los sometimientos, que se extendieron durante un lapso de por lo menos dos años. En 2015 comenzó a ser abusada la niña de 7 años, violada en reiteradas oportunidades durante un año. La tercera nieta abusada fue la de 10 años. Estos episodios violentos comenzaron a principio de 2016 y se extendieron hasta julio de ese año.
«Es en razón de las expresiones vertidas bajo este especial método (cámara Gesell), donde se relatan con precisión las circunstancias en la que fueran cometidos los hechos delictivos de agresión sexual que damnificaran a sus nietas. Tales hechos fueron reiterados en el tiempo, agravados por el vínculo y por la situación de convivencia que mantenían», precisaron los fiscales antes de la condena.
Los argumentos de la condena se conocerán el próximo viernes 1 de diciembre. Ese día la querella espera que el abusador abandone el privilegio de la prisión preventiva domiciliaria y sea trasladado a la cárcel común de Paraná.
Fuente: Uno Entre Ríos y Agenda Abierta
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