Se difundió un estudio sobre el mundo offshore y sus negociados, atravesados por 19 de las guaridas fiscales más opacas. En la cartera de clientes aparecen presidentes, altos funcionarios, empresarios, políticos y una amplia gama de personajes públicos latinoamericanos. Hay funcionarios argentinos implicados.
La cartografía del poder económico global acaba de expandirse de manera abrupta con la filtración de documentos sobre setenta años de operaciones secretas en paraísos fiscales por parte de dos empresas de servicios offshore, con sede en Bermudas y Singapur, y sus clientes de la élite mundial del dinero. Los llamados Paradise Papers, que revelamos desde hoy 96 medios internacionales en 67 países, exponen alcances inesperados sobre el uso de jurisdicciones opacas para manejar buena parte de la riqueza privada fuera del alcance de los mecanismos nacionales de control. Aunque el sistema offshore no es ilegal, los documentos revisados por cerca de 400 periodistas confirman que representa un incentivo para actividades que esquivan normas o, en ciertos casos, pueden estar reñidas con la ley.
Es la segunda filtración más importante sobre el universo offshore después de los Panama Papers: 13.4 millones de registros. La información comprende un periodo que va desde 1950 hasta el 2016, y fue obtenida nuevamente por el periódico alemán Süddeutsche Zeitung. Al igual que en el caso panameño, el diario la compartió con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), que organizó la presente investigación global.

Los Paradise Papers son documentos filtrados del estudio de abogados Appleby, la firma Asiaciti, y registros de 19 jurisdicciones opacas. Su contenido permite una amplia mirada a los secretos de la llamada “clase offshore”, personajes poderosos y gigantes corporativos que se mueven en lo que el ICIJ denomina “una economía sumergida global”. El sistema cuenta con abogados, contadores y expertos de distintas especialidades concentrados en manejar intereses privados con el fin de proteger su riqueza, derivarla hacia jurisdicciones de escasa o nula tributación y mantenerla lejos del alcance de las autoridades reguladoras.
Los documentos incluyen información de personajes de la realeza como la reina Isabel II de Inglaterra o la reina Noor de Jordania, multimillonarios rusos relacionados con el Kremlin, funcionarios del entorno del presidente estadounidense Donald Trump o estrellas globales como la cantante Madonna y el músico Bono. También corporaciones como Glencore, el gigante de las materias primas que opera desde Suiza.
Los Paradise Papers revelan una serie de conexiones de prominentes miembros de la política latinoamericana con el mundo de las empresas offshore.
Appleby es uno de los estudios más prestigiosos dedicados a las operaciones en paraísos fiscales. Es miembro de un exclusivo grupo de firmas de alcance global conocido coloquialmente como el Offshore Magic Circle. Su historia se remonta a casi un siglo, con origen en Bermudas, desde donde opera en jurisdicciones como Islas Vírgenes, Islas Mauricio, Islas Caimán, Hong Kong o la Isla de Man, entre otras. Según los documentos filtrados, hasta el 2014 gestionó 24 mil 996 entidades, entre compañías, fundaciones y trusts, en 58 jurisdicciones.
La ruta latinoamericana
Los Paradise Papers revelan una serie de conexiones de prominentes miembros de la política latinoamericana con el mundo de las empresas offshore.
Un caso de interés está en Colombia: los documentos muestran que el presidente Juan Manuel Santos estuvo vinculado a una empresa registrada en Barbados cuando era Ministro de Hacienda de su país, según el análisis realizado por periodistas de Connectas y El Espectador, asociados al ICIJ. Entre el 2001 y 2003, Santos fue miembro de la junta directiva de Global Tuition and Education Insurance Corporation, el buque de bandera de un multimillonario esquema de seguros promovido por el también ex ministro de Defensa Gabriel Silva Luján. La revelación cobra relevancia porque, según reportes de prensa, en el 2015 el representante de una empresa colombiana asociada a ese grupo offshore sostuvo una reunión con Santos, ya en su condición de Presidente de la República.
“Fui invitado por un grupo de inversionistas y de empresarios a colaborar en la creación de una iniciativa dedicada a encontrar soluciones a la financiación y preparación de familias para asumir los costos asociados a la educación superior de sus hijos”, respondió Santos a la consulta de los periodistas que revisaron este caso. El mandatario dijo que su participación terminó en el año 2000, antes de que asumiera el cargo ministerial, y que desconocía por qué seguía figurando como miembro dos años después de su alejamiento. “Nunca invertí un solo peso y nunca fui socio de esa compañía”, indicó en la respuesta enviada a los autores de la investigación.
El presidente colombiano no respondió un segundo cuestionario con repreguntas sobre vínculos encontrados en los documentos de la filtración.
El ministro de Hacienda de Brasil, Henrique Meirelles, creó en Islas Bermudas una fundación que recibirá una parte de sus bienes cuando muera.
Otros miembros de las altas esferas del poder latinoamericano que aparecen en los documentos son dos actuales miembros del gabinete ministerial del presidente de Brasil, Michel Temer: el ministro de Agricultura, Blairo Maggi, y el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles.
Maggi, conocido como el Rey de la Soja y considerado el mayor productor individual de este grano en el mundo, figura como beneficiario de una empresa instalada en las Islas Caimán, de acuerdo a una investigación del medio digital brasileño Poder360 en base a los documentos de Appleby. Se trata de una sociedad con el gigante holandés Louis Dreyfus, dedicado al procesamiento de productos agrícolas. Ambos conglomerados empezaron negocios conjuntos en Brasil en el 2010 y ese mismo año abrieron la empresa offshore llamada Amaggi LDC Commodities International Ltda., diseñada como una filial con todos los beneficios de un paraíso fiscal. En la planilla de beneficiarios finales, incluida en los documentos que hoy salen a luz, aparecen varios integrantes de la familia Maggi, con lo que se confirma el vínculo directo entre ambas entidades.
Representantes del ministro señalaron a Poder360 que Maggi nunca fue beneficiario directo de la offshore, que nunca obtuvo ingresos de la misma, y que todos sus tributos han sido pagados en regla. La corporación señaló, en un comunicado, que la sociedad en las Islas Caimán fue constituida para comercializar granos en el mercado internacional, con todas las formalidades del caso, y que ha operado conforme a la ley de ambos territorios.
Un año y medio después de la revelación de los Panama Papers, el ICIJ, el Süddeutsche Zeitung y 96 organizaciones de noticias (incluida Ojo-Publico.com) publican los secretos de la firma Appleby: el estudio de abogado de los hombres y compañías más poderosos del planeta.
Un tesoro de 13.4 millones de registros expone los lazos entre Rusia y el multimillonario secretario de comercio del presidente estadounidense Donald Trump, los negocios secretos del principal recaudador de fondos del primer ministro canadiense Justin Trudeau y los intereses offshore de la reina de Inglaterra y más de 120 políticos de todo el mundo.
Los documentos filtrados muestran cuán profundamente se entrelaza el sistema financiero offshore con los mundos superpuestos de los actores políticos, la riqueza privada y los gigantes corporativos, incluyendo Apple, Nike, Uber y otras compañías globales que evitan pagar impuestos mediante maniobras de contabilidad cada vez más imaginativas.
Una red offshore conduce hasta el secretario de comercio de Trump, el magnate de acciones privadas Wilbur Ross, quien tiene una participación en una compañía naviera que ha recibido más de 68 millones de dólares en ingresos desde 2014 de una compañía energética rusa copropiedad del yerno del presidente ruso Vladimir Putin.
En los datos filtrados aparecen los vínculos offshore de más de una docena de asesores de Trump, miembros del gabinete y grandes donantes.
Los nuevos archivos provienen de dos firmas de servicios offshore, con sede en Bermuda y Singapur, así como de 19 registros corporativos mantenidos por gobiernos en jurisdicciones que sirven como paradas en la ruta de la economía sumergida global. Las filtraciones fueron obtenidas por el periódico alemán Süddeutsche Zeitung y compartidas con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés) y una red de más de 380 periodistas en 67 países.
El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, el Süddeutsche Zeitung y más de 100 organizaciones de noticias estuvieron detrás de la filtración. La gran promesa de los paraísos fiscales es el secreto: los entornos offshore facilitan la creación de empresas que son difíciles o imposibles de rastrear hasta sus propietarios. Si bien tener una entidad offshore a menudo es legal, el secreto incorporado atrae a lavadores de dinero, narcotraficantes, cleptócratas y otros que quieren operar en las sombras. Las empresas offshore, a menudo un simple «caparazón» sin empleados ni espacio de oficinas, también se utilizan en complejas estructuras de evasión fiscal que drenan miles de millones de las tesorerías nacionales.
La industria offshore «empobrece a los pobres» y «profundiza la desigual distribución de la riqueza», dijo Brooke Harrington, gestora de riqueza certificada y profesora del Copenhagen Business School, autora de «Capital sin fronteras: gestores de riqueza y el uno por ciento».
«Hay un pequeño grupo de personas que no están sujetas a las leyes como el resto de nosotros, y eso tiene un propósito», dijo Harrington. Estas personas «viven el sueño» de disfrutar «los beneficios de la sociedad sin estar sujetos a ninguna de sus limitaciones».
Los registros expanden significativamente las revelaciones producidas por la filtración de documentos offshore que generó la investigación de los Panama Papers en 2016 por parte del ICIJ y sus medios asociados. Los nuevos archivos arrojan luz sobre un conjunto diferente de paraísos isleños no explorados, incluidos algunos con reputaciones más limpias y servicios más costosos, como Bermuda y las Islas Caimán.
Las revelaciones más detalladas surgen de décadas de registros corporativos de la firma de abogados offshore Appleby y el proveedor de servicios corporativos Estera, dos empresas que operaron juntas bajo el nombre Appleby hasta que Estera se independizó en 2016.
Al menos 31,000 de los clientes individuales y corporativos incluidos en los registros de Appleby son ciudadanos de Estados Unidos, o tienen direcciones de Estados Unidos. Más que en cualquier otro país. Appleby también cuenta con clientes del Reino Unido, China y Canadá entre sus principales fuentes de negocios.
Cerca de siete millones de registros de Appleby y empresas afiliadas cubren el período de 1950 a 2016 e incluyen correos electrónicos, acuerdos de préstamos de miles de millones de dólares y estados de cuenta bancarios que involucran al menos a 25,000 entidades conectadas con gente de 180 países. Appleby es miembro del «Círculo Mágico Offshore», una camarilla informal de los principales bufetes de abogados offshore del planeta. La firma fue fundada en Bermuda y tiene oficinas en Hong Kong, Shanghai, las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Caimán y otros centros offshore.
Santos y ministros de Argentina y Brasil aparecen en la nueva filtración mundial sobre paraísos fiscales
En la prensa mundial acaba de registrarse un nuevo escándalo de filtraciones. Se trata de los Paradise Papers, una investigación de la ICIJ con decenas de periódicos alrededor del mundo, que devela teras de documentos y registros de sociedades en paraísos fiscales en el Caribe, el medio oriente y Asia. Se trata de la información de dos firmas de abogados Appleby, fundada en Bermudas, y Asiaciti Trust, en Singapur, encargadas de manejar operaciones en 19 países.
En el marco de esas revelaciones, numerosos personajes de la élite mundial han aparecido: la Reina Isabel, Madonna, Bono y el yerno de Donald Trump, aparecen entre 127 personalidades con sociedades en esos países. De Colombia, quien más ha llamado la atención es el presidente Juan Manuel Santos. Su nombre ha sido resaltado por medios internacionales dentro de ese largo listado.
Según El Mundo de España, el presidente colombiano “en concreto, aparece hasta el año 2001 -por entonces era ministro de Hacienda- como director de Global Tuition & Education Insurance Corporation, una sociedad aseguradora exenta de carga fiscal. Después, el cargo quedó en manos, entre otros, de la familia de César Gaviria, ex presidente de Colombia”.
El diario señala que en los documentos también sale a la luz otra compañía aseguradora de ese país del Caribe, Nova Holding Company Limited. “Ambas sociedades de Barbados son accionistas mayoritarias de Global Education Group Colombia S.A., una compañía tradicional que financia gastos educativos de colombianos en el exterior. Santos fue miembro de la junta directiva Global Education Group Colombia en 1998”.
El actual presidente de Global Education, Gabriel Silva Luján, explicó el rol de esa operación en el Caribe. El exministro de Defensa le dijo al diario El Espectador, que tiene una alianza para esta investigación con el ICIJ y con Connectas, que Barbados no es un país que esté en la lista de paraísos fiscales y que todos los movimientos han sido legales y declarados.
La alianza periodística entre El Espectador y Connectas le envió un cuestionario a Santos sobre su relación con ambas sociedades. En su respuesta, el presidente dijo que su aparición en 2001 obedece a “que se demoraron en registrar oficialmente los cambios” pues para esa fecha él ya no era miembro de esa compañía. Santos aseguró que “me invitaron a ser parte de la junta de Global Education y participé hasta antes de asumir como ministro de Hacienda en el gobierno de Andrés Pastrana. Desconozco por qué aparezco como miembro de la junta (en ese año)”.
El presidente agrega en la sociedad Global Tuiton le “ofrecieron una participación minoritaria a la cual renuncié en 2000. Nunca invertí un solo peso y nunca fui socio de esa compañía. En dicha iniciativa también participaron algunos amigos conocidos colombianos y norteamericanos como Gabriel Silva, Morris Busby (exembajador norteamericano en Colombia) y Luis Guinot”.
El Espectador también publica la respuesta de Santos sobre si existieron pagos por parte de esa empresa. Al respecto, el primer mandatario asegura que “no hubo lugar a remuneración alguna, pues no se contemplaba para los miembros de la junta, razón por la cual tampoco hubo lugar a declarar”.
Global Education, la sociedad que aparece mencionada, es una empresa líder muy conocida entre centenares de padres de familia. La firma permite comprar un seguro para los hijos menores de manera que estos cuando crezcan tengan ya el pago de la universidad asegurado.
Caputo en Argentina
El ministro de Finanzas del gobierno de Mauricio Macri, Luis Caputo, aparece comprometido en los Paradise Pappers, un informe periodístico internacional de similares características a los Panamá Pappers. El ministro aparece mencionado por ser el administrador de Noctua Partners, una gerenciadora de fondos de inversión en Miami con ramificaciones en Delaware y las islas Caimán, dos jurisdicciones en las que rigen el secreto y las ventajas fiscales, informó el diario La Nación, cuatro de cuyos periodistas integraron el equipo de la ICIJ que realizó la investigación. Noctua estaba vinculada con Axis, una sociedad gerente de fondos de inversión radicada en la Argentina. En su defensa, Caputo aseguró que se desvinculó de los fondos en los que aparece señalado –y que no figuran en su declaración jurada– antes de ingresar en la función pública y juró que no existe conflicto de intereses.
Según publicaron los medios que formaron parte del trabajo de investigación de la ICIJ desde el año pasado, uno de los involucrados en la nueva filtración es el ministro de Finanzas argentino. Caputo fue el administrador de Noctua Partners LLC, una gerenciadora de fondos de inversión de Miami con actividad en las guaridas fiscales de las Islas Caimán y de Delaware. Noctua tiene como subsidiaria a Noctua Asset Management LLC, de Delaware, que es a su vez la controlante de Alto Global Fund. Caputo también manejó este último fondo, Alto Global, inscripto en las Islas Caimán el 3 de julio de 2009, que administraba inversiones de riesgo por más de 100 millones de dólares (se trata de un fondo en el que se exigía una inversión mínima de un millón de dólares para ingresar). Estas empresas se ramifican mediante un esquema de cajas chinas con otras llamadas Argentina Fund LTD y Argentina Master Fund. Las últimas operaron en territorio nacional junto con Alto Global y se radicaron en la calle Martha Lynch 489. En esta red de offshores crearon también el 6 de mayo del 2009 la firma Noctua International WMG, registrada también en Delaware, y Lacrosse Global Fund Services, que en la Argentina fue registrada como Lacrosse Global Fund Services Argentina SRL, con domicilio en Alem 928 piso 7. El financista argentino Martín Guyot, radicado en Miami, figuró como su CEO y Caputo como su “Jefe de Inversiones”. Guyot aparece como su socio en las distintas sociedades. Según Caputo, no se hablan hace dos años.
El ministro de Finanzas se defendió ante los medios locales que publicaron la filtración: “No hay ningún conflicto de interés, hoy no tengo nada que ver ni con Axis ni con Noctua. Es más, hoy desfavorezco a mis ex socios, en lugar de favorecerlos. Ningún fondo que haya litigado contra la Argentina estuvo vinculado a Noctua, no lo creo. Pero la verdad es que no lo sé. Si fuera así, me trago este teléfono y me tiro por la ventana”, aseguró Caputo ante los medios que publicaron la investigación. También dijo que renunció a ambos fondos en diciembre de 2015, previo a la negociación que condujo con los fondos buitre, donde se les pagó la totalidad de lo que reclamaban.
Ninguno de los fondos figura en su declaración jurada. Caputo aseguró que es porque no fue accionista de los fondos (“hasta donde yo sé”, aclaró), sino un “asesor financiero” para “friends and family” (no descartó que algún familiar suyo aparezca entre los que invirtieron en esos fondos). Y dijo que los honorarios que recibió por esa actividad se canalizaron a través de una empresa argentina llamada LC y que fueron declarados ante la AFIP como ingresos de cuarta categoría y pagó los impuestos correspondientes cuando los ingresó al país y los cambió al tipo de cambio oficial. No se aclaró, en tanto, si los fondos que controlaban cumplían con las mismas normas ante la Argentina ni tampoco de qué manera manejaron a sus clientes en relación con la restricción a la adquisición de dólares desde 2011.
Entre las firmas que aparecen afiliadas al fondo Noctua está Axis, la inversora que creó Caputo en 2012 junto a Carlos Planas, Alejandro Abergcobo y Fernando Iribarne (este último, vinculado a Noctua) y de la que también se desvinculó en 2015, días antes de asumir como funcionario. No obstante, Caputo fue denunciado porque el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses hizo colocaciones a través de Axis por 500 millones de pesos.
En el trabajo, conocido como Paradise Papers, aparecen, además de Isabel II, Juan Manuel Santos, Wilbur Ross, Jared Kushner y el ministro Caputo, el jefe de la cartera de Hacienda de Brasil, Henrique Meirelles, la reina Noor de Jordania, el cofundador de Microsoft Paul Allen, y el financista argentino Ignacio Rosner, quien aspira a quedarse con el grupo Indalo, que pertenece a Cristóbal López.