Olga Núñez: «Los pobres no tenemos derecho ni a la noticia»

La hermana de Marco, que murió en el penal de Ezeiza a días de salir en libertad, denunció la desidia estatal y la inacción judicial. «Sobran los indicios para investigar al personal penitenciario que estaba de turno», afirmó.

Marco Antonio Núñez fue hallado sin vida en el penal de Ezeiza el 12 de noviembre del 2016. Un año después aún no hay avances en la investigación. El Servicio Penitenciario afirmó que fue un suicidio, aunque al hombre le quedaba una semana para salir en libertad. Su familia cree que asesinado. Olga Núñez, hermana de la víctima, se refirió al recorrido de impunidad vivido durante estos doce meses.

«A un año, el dolor se multiplica porque sigo sin saber qué pasó. ¿Se mató porque no soportaba la vida infrahumana adentro de la cárcel? ¿O lo mataron? Desde la noche del 12 de noviembre de 2016, no pienso en otra cosa», explicó Núñez en diálogo con La Garganta Poderosa.

Detalló que desde el Penal les avisaron «que Marco se había peleado, que le hicieron varias curaciones en el Hospital Penitenciario, que lo llevaron a una celda de castigo. ¿Y después? ‘Se ahorcó’. Así, en crudo, sin prólogos». La hermana puntualizó que se los dijeron «como si no valiéramos nada. Para ellos, ‘uno menos’ en el Penal de Ezeiza. Para nosotros, un irreemplazable que nos arrancan, lleno de proyectos para la Villa 20, proyectos que daban vida». Y se preguntó  «¿Por qué se suicidaría, a una semana de salir en libertad?».

No mataron a mi hermano, 
nos mataron a todos nosotros.

Núñez denunció que en ese mismo penal los «sometieron a una tortura permanente. Nunca voy a perdonar el verdugueo que recibimos al retirar sus pertenencias, ni cada letra derramada sobre los cuadernos donde lloraba ese infierno. Sólo nos dieron las tapas».

«Sobran los indicios para investigar al personal penitenciario que estaba de turno entonces, cinco policías de distintos rangos, perfectamente identificados. Sin embargo, la causa sigue caratulada como “muerte dudosa” y avanza muy lentamente, porque nos dicen que así son los tiempos de la Justicia, mientras lavan las pruebas entre gatillos fáciles y palabras difíciles», reclamó la hermana de Marco.

«Muy bien, ya entendí, ya entendió, ya entendimos: los pobres no tenemos derecho ni a la noticia, porque la vida en la villa, como la muerte en la prisión, no vale nada para los dueños de la Justicia y de la televisión», lamentó Núñez. Y agregó que los asesinos de su hermano «están ahí,
con uniforme y arma legal».