La CGT oficializó su rechazo a la reforma laboral

Luego de una reunión del Consejo Directivo en la sede de la central obrera, el triunvirato aseguró que «la linea roja de la reforma es la modificación de la Ley de Contrato de Trabajo».

La Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó este jueves su rechazo al proyecto de reforma laboral que el gobierno nacional presentó en borrador a los gremios. “La línea roja está sobre la ley de de Contrato de Trabajo”, aseguró Juan Carlos Schmid.

En conferencia de prensa, el triunviro de la central obrera trazó los principales aspectos negativos e “innegociables” de la reforma que impulsa el Ejecutivo de Mauricio Macri, que fueron debatidos por la conducción nacional de la CGT en reunión de Consejo Directivo en el edificio de calle Azopardo al 800.

Schmid reconfirmó que se rechaza rotundamente el “corazón” y el “espíritu” de la iniciativa macrista. En tanto, Héctor Daer, otro de los secretarios generales de la central, afirmó que “no estamos de acuerdo con la reforma laboral tal como fue presentada. No hay ningún avance como se manifestó en algunos medios», sentenció.

Durante la reunión desarrollada en el salón de reuniones de la CGT, los miembros de comisión directiva analizaron cada uno de los puntos del proyecto, en el marco de clima cordial sin discusiones ni contrapuntos. La totalidad de los dirigentes coincidieron en los puntos rechazados.

A grandes rasgos, la CGT puso énfasis en la modificación del artículo 4 de la ley de contrato de trabajo, la creación de la figura del «trabajador autónomo económicamente dependiente”, aumento de la jornada laboral y la creación de un “Banco de horas”, entre otros puntos.

 

El gran ausente fue el secretario Adjunto de Camioneros y secretario Gremial de la CGT, Pablo Moyano. En ese sentido, Facundo Moyano, diputado nacional e integrante del Consejo Directivo de CGT, habló con la prensa luego de la reunión -el único dirigente que se retiró de la Sede sindical antes de la conferencia de prensa- y aseguró que como peronista no pueden aceptar los cambios propuestos por el gobierno, y ratificó su negativa a aceptar puntos que consideró “innegociables”.

 

Desde que fue presentado el borrador, la CGT y el Gobierno mantuvieron varias reuniones para acercar posiciones. La primera iba a ser el jueves pasado, pero a último momento la cúpula sindical informó que no asistiría. De todas formas el portazo duró poco, porque reprogramaron el encuentro para el día siguiente. Allí acordaron que se armaría una mesa técnica en donde se avanzaría en los acuerdos puntuales. Este lunes fue la primera de esas instancias, aunque se vivió con alto nivel de tensión.

Fuente: El Cronista y Mundo Gremial