La abogada feminista se refirió a los desafíos hacia la erradicación de la violencia de género y del patriarcado, en una semana que tuvo un nuevo feminicidio en Entre Ríos. Analizó la pulsera electrónica, el botón antipánico y las muertes por abortos clandestinos.
Por Mariano Osuna
Este martes comenzó el juicio por el feminicidio de Susana Villarruel, ocurrido el pasado 10 de julio en Gualeguaychú, en una semana atravesada además por un nuevo asesinato de la violencia machista en Concordia, donde la víctima, Inés Dri, tenía el botón antipánico y la restricción judicial hacia su ex pareja y feminicida, Jorge Horacio Díaz. Los desafíos urgentes, los objetivos a largo plazo, las políticas públicas y las partidas presupuestarias, parte de los ejes abordados por la abogada del movimiento de mujeres e integrante del Instituto de Familia del Colegio de Abogados de Entre Ríos, Fernanda Vásquez Pinasco en diálogo con Agenda de Radio, el programa diario que se emite a las 17 hs por FM Radio De la Plaza 94.7.
«Seguimos luchando por una ley de emergencia a nivel nacional, porque los feminicidios se siguen dando, y no hay políticas públicas que pongan un freno a esto. A nivel provincial seguimos teniendo la misma situación que hace un tiempo atrás», explicó la abogada feminista sobre el escenario actual. «Pero llegamos tarde, porque en verdad la política pública con perspectiva de género a lo que tiene que apuntar fuertemente es al cambio social, y el cambio social se va a dar cuando cambiemos este modo de relacionarnos en esta cultura machista y patriarcal», afirmó Vásquez.
Sobre el modo de abordaje de esos desafíos a largo plazo, estructurales, que aportan a la transformación del sistema en general desde una perspectiva de género y de derechos humanos, la integrante del movimiento de mujeres explicó que «uno de los puntos más importantes es la educación, y la verdad que presupuestariamente se limita, porque no hay partidas presupuestarias para llevar adelante esto». Detalló la existencia de tratados internacionales, leyes internas, la modificación del código penal, la 26485, al tiempo que advirtió que «si todo eso no va acompañado de un presupuesto que se corresponda y que de respuestas no llegamos a nada».
«Lo de Concordia, le pido perdón a esta mujer porque llegamos tarde. Es tan imbricado en el constructo social esta cuestión del apoderarse de los cuerpos de las mujeres, y que terminan en «si no sos mía, no sos de nadie», y eso es una realidad, y se lleva a cabo, y nos asesinan, y se cometen los feminicidios, con lo cual hoy fuertemente hay que redoblar la apuesta», reflexionó entre la impotencia y la lucha colectiva en la prevención y erradicación de la violencia de género y del patriarcado.
El Estado es responsable
Vásquez se preguntó «dónde se paran los agentes del Estado que son responsables» y denunció que el Estado «es responsable por el feminicidio de la mujer en Concordia. Si no entendemos esta cuestión, que se da una fractura en el Estado de derecho, que favorece a la impunidad de estos delitos, porque el Derecho no es neutro frente a las mujeres, niñas y adolescentes. Entonces la mujer es lo otro, es lo que está, pero lo que no está construido desde allí».
Pulsera electrónica y botón antipánico
La abogada feminista valoró el proyecto del senador provincial Ángel Giano de la pulsera electrónica y destacó que sirve «para que en vez de ser la mujer la que aprieta el botón antipánico, sea la pulsera quienes controlen a los varones que están denunciados y tienen un proceso penal». Señaló que «tiene que estar acompañado de presupuesto» y puntualizó que «si no entendemos que por el sólo hecho de ser mujer se cometen estos crímenes, y que violan nuestros derechos humanos como humanas, difícilmente el poder político, el poder estatal, pueda hacer un quiebre sobre esto».
«Se puede ver como una política pública con perspectiva de género la implementación del botón antipánico, que no es para todas las mujeres, sino a ciertas mujeres, hay que autorizarlo, etc. Y volvemos a poner en cabeza de la mujer la cuestión de cuídate, vos apretá el botón. Por eso cuando acompañé al proyecto de la pulsera, era mucho más interesante en términos de igualdad real frente a esta cuestión», profundizo Vásquez en declaraciones a Agenda de Radio.
Concientizar
«Se necesita presupuesto sino no pasa nada», afirmó la abogada del movimiento de mujeres. Además remarcó como un objetivo estructural «concientizar a la población en general que del único modo en que se va a erradicar la violencia es modificando la cultura machista, patriarcal, androcéntrica y misógina», aunque advirtió que se necesitan «herramientas para llevarlas a cabo». «Podemos usar el botón antipánico, tenemos modificado el código penal, nosotros decimos desde el feminismo ni punitivismo patriarcal ni garantismo hipócrita, tenemos los equipos técnicos, tenemos las unidades fiscales de género y abuso sexual, pero el problema es más complejo, porque todavía se sigue reproduciendo la cultura machista», expresó Vásquez.
La integrante del Instituto de Familia del Colegio de Abogados de Entre Ríos ejemplificó las violencias cotidianas que se reproducen y que aportan al discurso machista y patriarcal. «Esto de «bueno, pero todo lo que se avanzó», «bueno, pero no todo es género», «ustedes ya lograron lo que quería», hace que sea más dificultoso llevar a cabo el cambio social y por eso es tan lento». Mencionó que la política pública con perspectiva de género «necesariamente tiene que existir, porque si no va acompañado del Estado, que es quien lleva adelante todo esto, es muy difícil».
Las muertes por abortos clandestinos también son feminicidios
«La Ministra de Salud (Sonia Velázquez) adhirió a la guía ILE, de introducción legal del embarazo del Ministerio de Salud de la Nación, que era necesario y obligatorio, porque según Naciones Unidas el acceso al aborto legal, seguro y gratuito en la Argentina, en casos de salud y violación es obligación del Estado brindarle a la mujer esa posibilidad. No criminalizarla», explicó Vásquez. Además reclamó que cuando «la mujer no accede a un aborto legal, seguro y gratuito no punible, el Estado también está cometiendo un feminicidio», y detalló que si «no hay partida presupuestaria para que el sector de salud realice esta práctica médica lícita, también estamos cometiendo feminicidios cuando una mujer llega con un aborto incompleto o se muere antes de llegar al centro de salud».
http://www.agendaderadio.com.ar/2017/10/la-situacion-de-entre-rios-respecto-a-los-feminicidios-y-la-violencia-machista/
La violencia contra las mujeres atraviesa todos los estamentos sociales y es transversal
«Entonces, una política pública, e insisto con esto, es tener bien en claro como debemos repensarnos como sociedad, acompañado de programas específicos para todos los estamentos sociales, porque la violencia contra las mujeres atraviesa todos los estamentos sociales y es transversal», precisó la abogada. «Entonces, la perspectiva de género lo que hace es visibilizar la simetría de poder entre varones y mujeres. Y no hablo de que esto sea una guerra contra los varones, porque ahí nuevamente se cola el patriarcado y se justifica por allí», finalizó.