La hermana del flamante ministro de Agroindustria aseguró que «es gravísimo» que se elija como ministro a «una persona que tiene causas penales en la Justicia Federal». Además, denunció que recibió amenazas.
Dolores Etchevehere, hermana de Luis Miguel Etchevehere, rompió el silencio para denunciar al nuevo ministro de Agroindustria por “estafa” en las empresas familiares, y criticó su reciente designación: “Es gravísimo que Macri elija como ministro a mi hermano que tiene causas por evasión y lavado de dinero”.
En este sentido, la hermana del flamante funcionario del gabinete cuestionó, en diálogo con FM La Patriada, de forma vehemente al Presidente:“¿Por qué elige como Ministro a una persona que tiene causas penales en la Justicia Federal y que vació la empresa del Diario Paraná, donde debe sueldos hace tres años?”. Advirtió que quizás lo designó porque «tiene algún compromiso que cumplir”.
Por otro lado, denunció haber recibido amenazas directas, aunque desconoce el origen de las mismas: “Me amenazaron a mis hijos por teléfono, con información muy precisa, están siguiéndome; esto es aparte de las agresiones que recibo por parte de ellos (sus hermanos)”.
Trabajo esclavo
Además, ahondó en la acusación realizada por los hermanos Cornejo, trabajadores del campo de la familia Etchevehere, quienes permanecieron durante 38 años “en condiciones serviles”.
“Ellos trabajaban en el campo de mi hermano en condiciones de indigencia, sin baños. Ante esta denuncia, Luis los llevó a declarar frente a un escribano y les dio 10 mil pesos a cada uno para que se callen la boca”. Y agregó: “Mis hermanos sienten fundamentalmente un desprecio por las personas”.
17 causas
Por último, la hermana de Luis Miguel Etchevehere detalló que actualmente “hay 17 causas tanto en el fuero civil y comercial como en el penal, en la Justicia ordinaria y Federal”, al mismo tiempo que afirmó: “Las empresas de mi hermano están todas intervenidas judicialmente, y los balances no están aprobados”.
“Mis hermanos realizan maniobras fraudulentas en las empresas familiares de Entre Ríos. Fueron llamados a indagatoria, pero interpusieron una nulidad para que no se conozca la verdad sobre la información aportada por la AFIP”, concluyó Dolores Etchevehere.
La Hoyita y La Margarita: evasión y trabajo esclavo
Cuando los hermanos Cornejo fueron encontrados por el Renatea en mayo de 2014 dentro de un campo del Grupo Económico Etchevehere (La Hoyita) la primera reacción del presidente de la SRA fue decir que eran “montaraces” y que el campo en cuestión no tenía nada que ver con su empresa, Las Margaritas SA. Lo de “montaraces” no fue más que la confirmación del desprestigio que sentía Luis Miguel Etchevehere por los dos trabajadores. Sergio y Antonio cosecharon lino, soja, fueron banderilleros, arreglaron los alambrados, limpiaron malezas, siempre para este grupo económico.
Los Cornejo ingresaron a La Hoyita en 1976, cuando ya se había consumado el golpe cívico militar. En 1980, los peones perdieron sus derechos laborales, recuperados recién en 2011. Con la llegada de Macri, esos derechos se derogaron de facto al desintegrar el Renatea. Desde que Macri llegó al Gobierno, Etchevehere se vanaglorió de tenerlo de aliado al Momo Venegas y de afirmar que si a los empresarios les iba bien, también a los peones. Venegas –uno de los garantes de la explotación laboral en el sector rural– asentía desde el palco de la SRA. Con la eliminación del organismo, Etchevehere logró moverse de manera impune. Nunca reconoció ningún vínculo con los Cornejo, a los que siempre denominó “montaraces”.
La respuesta que le dio el presidente de la SRA a este cronista fue que el campo donde habían sido encontrados los hermanos Cornejo no tenía nada que ver con la empresa de su propiedad, Las Margaritas SA. Sin embargo, en el libro De Patrones y Peones, los aliados esclavistas de Mauricio Macri (Acercándonos Ediciones, 2016), quedó constancia de una escritura del campo La Hoyita, el mismo donde trabajaban los Cornejo, presentada por Etchevehere para tomar una serie de préstamos, que a su vez están investigados en la justicia ordinaria y federal de Entre Ríos.
Luis Miguel Etchevehere, Sebastián Etchevehere (ex directivo de Adepa) y Juan Diego Etchevehere, responsable del Enacom Entre Ríos, hicieron con los Cornejo lo que quisieron. Los explotaron por años y cuando el caso saltó a la luz, los llevaron a un pueblo cercano y les hicieron firmar una serie de documentos para intentar quitarle responsabilidad al Grupo Económico, les dieron 20.000 pesos a cada uno y un helado. Pero los Cornejo se animaron a dar su testimonial ante la justicia. Declararon ante los abogados de la Sociedad Rural (porque Etchevehere ha utilizado en sus causas personales hasta los letrados de la entidad), se expusieron, narraron su verdad. Pero todo resultó en vano. El poder de “patrón de estancia” de los Etchevehere fue más fuerte. Ni el fiscal Samuel Rojkin ni la fiscal que lo sucedió investigaron el caso. Etchevehere se salió con la suya.