Diez efectivos de la Policía de Entre Ríos están acusados de privación ilegítima de la libertad y torturas

El hecho ocurrió el 25 de mayo de 2015 en Concepción del Uruguay. Jorge López filmó con su celular un procedimiento en la vía pública. Los efectivos lo detuvieron, lo golpearon salvajemente y terminó internado. Este miércoles fue la audiencia de elevación a juicio.

Foto ilustrativa.

Este miércoles 22 de noviembre, en los Tribunales de Concepción del Uruguay se realizó la audiencia de elevación a juicio del caso que investiga las torturas y vejaciones de las que fue víctima Jorge Adolfo López, por parte de personal de la Policía de la Provincia de Entre Ríos,

Por estos hechos están imputados diez funcionarios policiales: Eduardo Troncoso, Leandro Miño, Francisco Borges, Jorge Valdez, Eloy Fernández, Gabriel Arias, Roberto Ocampo, Juan Asín, Pablo Benitez y Leonardo Povoroznik.

La audiencia fue presidida por la Dra. Natalia Céspedes, jueza titular del Juzgado de Garantías de Colón, subrogando a la Dra. Evangelina Bruzzo, quien se encuentra integrando un Tribunal Examinador en concursos de Defensores Públicos.

En representación del Ministerio Público Fiscal estuvo presente el Dr. Fernando Lombardi, Fiscal Coordinador de esta jurisdicción, y la Dra. Melisa Ríos, Fiscal titular que a cargo de la investigación durante el desarrollo de la etapa de instrucción.

Por la parte querellante, participaron los Dres. Adrián Cabrera y Manuela Aranda Fernandes. Y por la defensa, lo hicieron los Dres. Pablo Sotelo, José Ostolaza, Luis María Haddad, Rubén Pagliotto y Damián Petenatti.

La Fiscalía expuso los hechos que pretende probar en la etapa de debate, y detalló el encuadre legal de cada una de las conductas endilgadas a los imputados, a quienes acusó de apremios ilegales. Por su parte, la parte querella, acompañando la descripción de los hechos, efectuó un planteo interesando un encuadre legal de las conductas distinto al de la Fiscalía, entendiendo que las lesiones y vejaciones sufridas por López exceden el baremo previsto por el Art. 144 bis del Código Penal (Texto conforme Digesto Jurídico), y revisten entidad suficiente para ser encuadrados en la figura del Art. 144 ter. del Código Penal. Es decir, la imposición de torturas. El planteo constituye una diferencia sustancial con el planteo de Fiscalía, ya que la pena por torturas implica una reclusión de 8 a 25 años, en tanto que que en el primer caso, la pena va de 1 a 5 años.

Por su parte, la defensa de Povoroznik solicitó el sobreseimiento de ese imputado, a lo que la Fiscalía y la querella se opusieron. La defensa del imputado Miguel Asin realizó el mismo planteo, que fue respaldado por la Fiscalía y la querella, ya que las pruebas recolectadas en la investigación daban cuenta de que en el momento que se desarrollaban los hechos, Asín se encontraba dentro del edificio de Tribunales realizando otras diligencias.

Asimismo, se detallaron los documentos (informes, relevamientos, videos, fotografías, audios, etc), testigos, elementos secuestrados, etc. de los que se han de valer las partes en el debate para sostener sus posiciones. Hubo un planteo de exclusión respecto a una rueda de reconocimiento.

Finalmente, la Dra. Céspedes resolvió pasar a cuarto intermedio hasta la fecha y hora que será comunicada a las partes, momento en que dará lectura a su resolución en relación tanto a la elevación a juicio, como a los sobreseimientos solicitados y la exclusión probatoria.

Los hechos

El 25 de mayo de 2015, Jorge López filmó con su teléfono celular un procedimiento que la Policía de Entre Ríos realizaba en la vía pública. Al advertir esa situación, uno de los uniformados disparó gas pimienta en el rostro a López cuando este se negó a dejar de filmar el operativo. López se retiró del lugar y el policía lo persiguió junto a otros funcionarios hasta dentro del domicilio del hermano de la víctima. Una vez dentro de la casa lo redujeron mediante disparos de las armas reglamentarias, y ya en el piso lo atacaron con golpes de puño y patadas, inclusive uno de ellos se valió de la culata de la escopeta reglamentaria para golpear a López en la cara.

Minutos después fue trasladado a la Jefatura de Policía en la caja de una camioneta oficial, sufriendo en el trayecto nuevos golpes de los funcionarios que iban con él.

Los golpes y las humillaciones continuaron en la dependencia policial y delante de su hermano, quien también había sido detenido. Los funcionarios policiales continuaron golpeando e insultando a López mientras se encontraba esposado y tirado en el piso. Tras ello, lo condujeron al patio de la Jefatura Departamental, donde lo desnudaron a la vista de quienes se encontraban en el lugar por estar desarrollándose fuera de la Jefatura el desfile del 25 de Mayo. Allí, a pesar de las frías temperaturas, lo lavaron con una hidrolavadora, y luego lo trasladaron a la Comisaría Primera, mojado y desnudo, con tan solo con una bolsa para cubrirse.

Recién horas más tarde de esta situación, ante el deplorable estado en que se encontraba Jorge López, decidieron trasladarlo al Hospital Urquiza, donde quedó internado y se pudo constatar por médicos de esa institución que presentaba numerosos golpes y orinaba sangre. En cuanto pudo recuperarse, con el rostro aún hinchado, Jorge Adolfo López dijo “pensé que me mataban”. Todo hace pensar que ese también fue el presentimiento de los policías que a pesar de saber que hacerlo los comprometía gravemente, decidieron llevarlo al hospital.

Los funcionarios, trataron de ocultar o justificar lo sucedido confeccionando informes y denuncias falsas. Sin embargo los testigos presenciales dieron por tierra con ese intento.

Como consecuencia de estos hechos, López sufre actualmente graves afecciones de su salud psíquica, descriptas como Trastorno por Estrés post-traumático crónico.