Tomó estado parlamentario el proyecto de reforma de la ordenanza sobre comisiones vecinales en Paraná. El presidente de la Vecinal De las Américas dialogó con Agenda de Radio sobre las modificaciones propuestas en el rol del Estado y en la participación ciudadana.
Por Mariano Osuna
Este martes se reanudó la sesión del Honorable Concejo Deliberante de la capital entrerriana, con una multiplicidad de temas estructurales en la agenda del día. Durante la extensa jornada legislativa, la Asamblea Ciudadana Vecinalista presentó una reforma a la ordenanza de comunidades vecinales donde propone distintas modificaciones que atraviesan el rol del Estado, la articulación con las comisiones barriales, funciones y responsabilidades públicas, actos eleccionarios, conformación de las listas, asunción de funciones, mandatos y representatividad, entre otras propuestas. Marcelo Ruggeri, presidente de la vecinal De las Américas e integrante de la Asamblea dialogó con Agenda de Radio, el programa que se emite de lunes a viernes a las 17 hs por FM De la Plaza 94.7.
«Es la reforma de la ordenanza de comunidades vecinales, que estaba muy atrasada en muchos artículos. Es una ordenanza que tiene más de 30 años y había muchos artículos que ya estaban desactualizados y no tenían razón de ser», explicó el vecinalista sobre el proyecto redactado por distintas comisiones vecinales representativas de los barrios de Paraná. «Por ejemplo las vecinales tenían que gestionar las cabinas telefónicas para el servicio público de telefonía», señaló sobre normativas irrisorias y anticuadas. «Nosotros lo que hicimos fue de alguna manera limpiar ese tipo de articulados y agregar algunos que no estaban, como comprometer al Poder Ejecutivo municipal a que tiene que trabajar en conjunto, consensuar y tener en cuenta las vecinales», destacó .
http://www.agendaderadio.com.ar/2017/10/proyecto-de-reforma-de-la-ordenanza-de-comunidades-vecinales/
«Sobre el tema específico de la ordenanza nosotros no hemos tenido ni charlas ni trabajo en colaboración con concejales», relató sobre el proceso de redacción del proyecto y sobre la relación con el Ejecutivo local y el Honorable Concejo Deliberante. «Nosotros siempre que hicimos las reuniones donde tratamos y discutimos cada artículo de la ordenanza hicimos una invitación pública a las vecinales y a todos los vecinos o integrantes de instituciones barriales», detalló sobre el desarrollo de la propuesta legislativa ingresada como iniciativa ciudadana. «Nosotros notamos que al Municipio tampoco le interesó demasiado, porque incluso hay una confusión con que la Dirección de Comunidades Vecinales es la que promovía esto. En verdad nosotros nunca tuvimos una invitación de la Dirección; sabemos que otros grupos de vecinales promovidas a través de la Dirección de Comunidades Vecinales se reunió o estaba haciendo otro proyecto de ordenanza; pero no a nivel institucional del Municipio», analizó la poca predisposición oficial hacia el intercambio colectivo.
«Nosotros lo que queríamos era que se conozca, se hizo una copia para todos los concejales, invitamos a todos los concejales para que se estudie, se lea y se tenga en cuenta nuestro proyecto. Ojalá tengamos una instancia de participación para discutir el tema de la ordenanza, pero hasta ahora nosotros no hemos tenido una relación de juntarnos a debatir o tratar el tema de la reforma de la ordenanza», continuó Ruggeri sobre el diálogo logrado con los poderes Legislativo y Ejecutivo.
Nomenclatura de calles
Luego de las idas y vueltas respecto a los nombres de calles del barrio Bajada Grande de la capital entrerriana y la decisión unilateral del Concejo Deliberante en la nomenclatura, el proyecto presentado por la Asamblea sobre la regulación de vecinales también aborda y se posiciona sobre el tema. Ante la pregunta si fue causalidad el tratamiento del tema luego de lo de Bajada, el Presidente de la comisión vecinal De las Américas argumentó que «justamente eso fue un desencadenante». La ordenanza original no ligaba la participación ciudadana en la nomenclatura de calles, lo cual es un punto de diferenciación en la iniciativa redactada recientemente. «Lo que pasó con Bajada Grande pasa en un montón de lugares donde las calles, a alguien se le ocurre cambiar el nombre y no se hace consenso ni con los vecinos ni con la vecinal».
«Lo que nosotros tomamos en esta ordenanza también fue la experiencia de los distintos momentos del vecinalismo para poder incorporarlo. Lo importante es que sea discutido y charlado a través de la experiencia que tienen los vecinalistas, porque muchas veces se decide entre cuatro paredes con artículos que a lo mejor quedan muy bien en el marco legal pero que muchas veces provoca un choque con la experiencia que tenemos los vecinalistas o la gente que trabaja en los barrios», finalizó Ruggeri