Gustavo Lleral: “No declaró ningún testigo E”

El juez que investiga los hechos en torno a la desaparición forzada y muerte de Santiago Maldonado desmintió la existencia de testigo que aportara datos para el hallazgo del cuerpo en el río Chubut. La versión había sido ampliamente difundida por algunos medios nacionales.

Juez Gustavo Lleral.

“No declaró ningún testigo E ni de ninguna otra letra del abecedario. Tampoco recibí ningún dato certero para hacer el rastrillaje”, explicó el juez Gustavo Lleral a cargo de la causa que investiga los hechos en torno a la desaparición forzada y muerte de Santiago Maldonado. También desmintió que haya existido un llamado telefónico alertando sobre la ubicación del cuerpo.

El relato, ampliamente difundido por algunos medios nacionales, indicaba que habría habido un quiebre dentro de los integrantes de la comunidad Pu Lof en Resistencia de Cushamen, el lugar al que ingresó ilegalmente Gendarmería, y que ello habría determinado la presentación del testigo E quien habría brindado datos precisos para hallar a Santiago en el río Chubut. El llamado telefónico anónimo fue otra de las hipótesis periodísticas que se hicieron correr en estos días. Sin embargo nada de esto consta en el expediente de la causa y el propio juez niega que haya sucedido.

Lleral reasumió hoy la investigación por la desaparición forzada del joven, delegada hasta hace unas horas en la fiscal Silvina Avila.

La decisión de Lleral de retornar el expediente 8232, en el que se investigan los hechos que desembocaron en la muerte de Santiago Maldonado marca un nuevo rumbo. En la cédula de notificación, el magistrado sostuvo que el expediente había sido delegado “sin razón alguna”.

El juez explicó que en las declaraciones tomadas a los integrantes de la Pu Lof por el ex juez de la causa, Guido Otranto, “no fueron repreguntadas debidamente”. No hubo voluntad de hacerlo. Ni Otranto ni la fiscal Avila, dieron mayor relevancia a los testimonios de la comunidad.

“Se comprende todo el contexto. Estamos ante un hecho grave. Tenemos que investigar hechos, la existencia de esos hechos, quiénes los cometieron y ver si esas acciones fueron un delito”, señaló el magistrado.

El contexto de la muerte de Santiago Maldonado es la represión del 1º de agosto, cuando la Gendarmería ingresó a la Pu Lof sin orden judicial y con un pedido explícito de Pablo Escola, a cargo del operativo, de “apresar manifestantes”, tal cual quedó claro en varias declaraciones testimoniales de los uniformados.

La última imagen con vida de Santiago Maldonado fue tomada por la propia Gendarmería, a las 11.32, huyendo de los disparos de esa fuerza.  A las 11.33 se inició la cacería dentro del predio y 11.40 se lo ve al gendarme Emmanuel Echazú saliendo de la costa del río, con su rostro lastimado y la escopeta en la mano.

El testimonio de Matías Santana sigue siendo clave, a contramano de lo que también se afirmó en algunos medios, insinuando que podría ser imputado por falso testimonio. Santana graficó el último lugar donde lo vieron con vida a Santiago, explicó que primero intentó meterse en el río y luego volvió a la orilla, y cuando lo hizo, vio que detrás estaban los gendarmes disparando y tirando piedras. De hecho, el chofer de la Ford Ranger OLW 237, Martín Ahumada, se bajó de su vehículo y gritó “¡quédate quieto!”, según sostuvo en su testimonial.

Desde el primer momento, las pistas falsas se sucedieron una tras otra, como la del “puestero de Epuyen”, introducida por Gonzalo Cané, secretario Coordinador de los Poderes Judiciales o la supuesta declaración del testigo E o el llamado misterioso que habría aportados datos claves. Lleral desmintió las versiones difundidas por algunos medios hegemónicos y avaladas por el Gobierno. “No declaró ningún testigo E ni de ninguna otra letra del abecedario. Tampoco recibí ningún dato certero para hacer el rastrillaje. Si hubiese tenido un dato certero no habría puesto en riesgo a los bomberos ni los prefectos, lo habría ido a buscar directamente”, afirmó el magistrado.

La resolución del rastrillaje se tomó, según precisó Lleral, en base a la recomendación de un prefecto. Esta decisión quedó plasmada en la resolución del magistrado firmada el 13 de octubre.

Ante la consulta de si las pistas falsas, como así también las versiones sobre el testigo E, no entorpecieron la investigación, Lleral respondió: “En el habeas corpus tomé la decisión de que todo organismo del Estado, incluido el Ministerio de Seguridad, sólo debía informarme a mí y no que el juez tuviera que informarles a ellos. Por eso dispuse que la Gendarmería no fuera parte de este expediente.”

Si bien el apartamiento de la Gendarmería en la causa del habeas corpus había sido informado a las partes el 13 de octubre, en el momento en que Echazú realizó su presentación espontánea, dicha fuerza volvió a tener acceso al expediente. “No hay que asustarse”, sostuvo Lleral , quien en varias oportunidades le manifestó a los integrantes de la Pu Lof que en este caso se juega mucho más que una carrera judicial.

Fuente: Página12.