La Coordinadora del Programa Yacaré, se refirió a la intención del Gobierno municipal de destinar parte del Parque Humberto Varisco, declarado área natural protegida, a la instalación de un polo tecnológico. Dijo que “se trata de un negocio inmobiliario muy grande”.

Por Pablo Urrutia.
Yolanda Querchi es la responsable del Programa Yacaré, dependiente del Ministerio de Producción de la provincia, que se dedica a la cría y reproducción del yacaré overo, animal autóctono del litoral, actualmente en peligro de extinción, además de realizar actividades educativas en el Centro Demostrador de Producciones Sustentables y Energías Alternativas, ubicado en calle Larramendi 3.108, pleno Bajada Grande. En diálogo con el programa La Primera Edición, que conduce Norma Ríos de lunes a viernes de 7 a 9 por FM Los 40 Paraná (100.5Mhz), se refirió al proyecto que modifica la extensión y denominación del Parque Humberto Varisco, declarado área natural protegida durante la intendencia de José Carlos Halle, e instala en ese ámbito un polo tecnológico que será explotado por empresas privadas.
El Polo Tecnológico “se trata de un negocio inmobiliario muy grande”, dijo durante la entrevista.
Según la ingeniera agrónoma y ecologista, el Parque Humberto Varisco, es “uno de los últimos pulmones que le queda a la ciudad y tiene que ver con la salud de toda la población, con una reposición de especies que son autóctonas propias de nuestra provincia y más de la costa del Paraná y un albergue de diferentes especies de aves, de mamíferos, de pequeños reptiles. Las instalación de un Polo Tecnológico, desde el vamos va a producir una alteración del ambiente natural con las consecuencias que, en la totalidad de las veces, han sido negativas para el hombre”, señaló. Y agregó que, “desde el punto de vista social, la zona de Bajada Grande es emblemática para los paranaenses porque es donde se inicia la ciudad, donde empieza la ciudad, y eso trae como consecuencia que se modifique esa impronta que tiene Bajada Grande donde están enclavados barrios de pescadores, artesanos, jornaleros, donde las escuelas están totalmente asumidas en la realidad litoraleña que tiene la bajada grande, sería negativo que se cambie esa realidad”, expresó Yolanda Querchi.
La responsable del Programa Yacaré, criticó “el manejo que le ha estado dando el municipio, a puertas cerradas, sin dejar participar a la comunidad, no escuchar la opinión y la posición que tiene la ciudadanía con respecto a este polo tecnológico en Bajada, hace pensar que detrás hay algo mucho más oscuro que, para quienes estamos acá trabajando en el lugar, que vivimos todos los días en la zona, se trata de un negocio inmobiliario muy grande”, planteó.
En esa línea, expresó que “es muy serio el problema porque deja ver a las claras una planificación estratégica de la zona que es más exclusiva que inclusiva. Ellos pretenden hacer un polo de desarrollo a partir de la instalación del Polo Tecnológico, que aún no se sabe en qué consiste ni cuáles son las empresas que se instalarían. Por lo que estamos viendo, está todo bastante confuso”, dijo.
A su entender, desde el Gobierno municipal, “no pueden argumentar por qué sí”, a la iniciativa del Polo, “pero la ciudadanía tiene argumentos sólidos y se está movilizando porque este no es un problema solamente para los barrios de Bajada Grande, es un problema de todos los paranaenses”, aseguró.
Querchi, en consonancia con la mayoría de las voces críticas al proyecto, indicó que “hay espacios ya preestablecidos para la instalación del Polo Tecnológico como el Parque Industrial u otros lugares”, y acotó que de decidirse su emplazamiento en el Parque, “va a traer consecuencias muy serias a toda la población”.
“El Municipio no necesita que vengan inversores privados para que se cumplan con los servicios”
La ingeniera Yolanda Querchi, fue particularmente crítica con aquellos que sostienen que la instalación del Polo Tecnológico en el Parque Varisco de Bajada Grande, traerá beneficios para los habitantes de la zona, principalmente cuando esos argumentos son expresados y difundidos desde el propio Gobierno local.
“Hemos escuchado los comentarios de algunos vecinos que dicen que si acá se va a instalar un polo tecnológico vamos a tener mejora de servicios, vamos a tener cloacas. Eso es confundir el rol que tiene el Municipio con una inversión inmobiliaria. Y en realidad, lo que el ciudadano paranaense tiene que hacer es exigirle al Municipio cumplir con las obligaciones, para lo cual aporta con sus impuestos”, manifestó.
Y en ese sentido insistió: “El Municipio no necesita que vengan inversores privados para que se cumpla con los servicios, no puede ser que en Bajada Grande no haya cloacas, ni agua en la mayoría de los días de verano, no hay luz. Es cierto que en el Parque Nuevo se han formado basurales, pero eso es precisamente por una ausencia total del Municipio, que ahora pretende con este proyecto hacernos creer que con la venida de los privados se va a mejorar todo eso, eso es una mentira”, expresó.
Querchi apuntó a la ausencia de espacios verdes en la ciudad. “Estamos viviendo en un Municipio, y esto tal vez es una cuestión cultural, donde no se planifica la urbanización. No se planifica y no se prevé la existencia de los espacios verdes”, dijo y acotó que, “por otro lado para el negocio inmobiliario es más rentable hacer un edificio que una placita. Acá priman los intereses económicos, no los intereses del conjunto de la comunidad, como en este caso es la salud de la población”.
Ate la decisión tomada del Ejecutivo de Paraná de avanzar en la aprobación del proyecto tal como está planteado, manifestó que “solamente la movilización de todos los paranaenses va a evitar que este proyecto que es muy negativo para la ciudad no siga adelante”.
Finalmente agregó: “Hay que seguir para mostrarles a los funcionarios que fueron elegidos por el voto de la población que deben escuchar a la ciudadanía, porque en este proyecto donde hablan de provincia, municipio y sociedad civil, la sociedad civil no tiene voz ni voto. Han hecho todo a puertas cerradas, como pasó en la comisión de medio ambiente donde no dejaron entrar a nadie”.