Ingresó al Concejo un nuevo proyecto que apunta a consolidar una aspiración de distintas fuerza.
El dato se repite con el paso de los años, y la problemática se agrava. Paraná tiene entre seis y ocho metros cuadrados de espacios públicos por habitante, muy por debajo de los 10 a 15 que considera óptimo la Organización Mundial de la Salud. La cifra varía según las áreas que se quieran incorporar en la contabilización –por ejemplo costa del río o incluso veredas–, pero el resultado sigue siendo el mismo, o peor, conforme se incrementa la población.
Distribuidos territorialmente en forma desigual, la situación de falta de espacios ha generado desde hace muchos años un clamor popular por torcer ese rumbo que lleva a un colapso urbano y atenta contra la calidad de vida de los ciudadanos. Cada vez menos plazas, parques y espacios públicos.
El fin de semana se informó acerca de la movida iniciada por vecinos e instituciones de Bajada Grande contra el avance privatista y mercantilista de tres grandes predios del Estado nacional –propiedad de YPF–, que fueron puestos a la venta, en el marco de un proceso silencioso, polémico e inconsulto.
Del mismo modo, desde hace muchos años surgieron iniciativas para que el predio del ex-hipódromo Almafuerte pase a convertirse en un parque central para favorecer a un amplio y denso conglomerado urbano de la zona este de la capital provincial que no cuenta con espacios verdes cercanos.
Durante las últimas gestiones municipales proliferaron iniciativas desde distintas fuerzas políticas, e incluso en la Legislatura provincial. Las solicitudes basadas en una demanda social, cristalizada en la apropiación dada al lugar por las familias e incluso escuelas, pese a la falta de servicios y comodidades –no hay siquiera baños públicos en la plaza Mujeres Entrerrianas–, chocaron recurrentemente con el afán especulativo de unos pocos actores relacionados al negocio inmobiliario. No hubo allí, como tampoco hubo hasta ahora con Bajada Grande, un debate social sobre la temática.
Días atrás tomó estado parlamentario un proyecto de ordenanza presentado por la concejala Cristina Sosa (FPV), en medio de la cancelación del proyecto original por parte del grupo Libertad –propietario de la manzana que está cercada con tejido perimetral–, luego de casi 10 años de promesas.
En la propuesta, la edila plantea: «El sitio ya se ha constituido en lugar de recreación y encuentro de miles de paranaenses, para los cuales la existencia de este espacio verde- por accesibilidad y ubicación central dentro de la planta urbana-, es parte de los proyectos destinados a caminatas, deportes, juegos, placenteros encuentros de fin de semana y variadas celebraciones multitudinarias». Por ello, sumados a los argumentos expuestos en diversos antecedentes que manifestaban una similar iniciativa, la edila propone la expropiación, que abarca todas las manzanas linderas a la manzana 24, que es donde se habilitó la plaza Mujeres Entrerrianas.
En un gesto de coincidencia poco común entre distintas fuerzas políticas de la ciudad, Sosa –edila de la bancada justicialista– reconoce tanto a la socialista María Emma Bargagna –por el proyecto presentado en la Legislatura, en 2015, que recordó UNO días atrás–, y también al radicalismo, al plantear: «No de menor importancia es que la gestión Varisco tiene el antecedente de haber concretado la compra e institucionalización del hoy llamado Parque Varisco, antecedentes y experiencia más que oportuna para avanzar en esta nueva concreción».
«La idea de mantener un espacio verde y parte de la edificación histórica del exhipódromo de la ciudad de Paraná ha estado siempre presente manifestándose en diferentes proyectos que hasta el momento, o no se concretaron o tuvieron realizaciones parciales», asevera en la iniciativa institucional, al hacer mención a la habilitación de la plaza Mujeres Entrerrianas. Allí también están establecidos los inmuebles, con nómina de propietarios y datos de inscripción dominial.
«Son abundantes las argumentaciones desde el ámbito de la urbanística, los intereses medioambientales, la idiosincrasia barrial, el enriquecimiento de la memoria colectiva y el disfrute en comunidad», expone como fundamentación. Y añade a esos argumentos: «Consideramos que el tiempo transcurrido sin que se hayan concretado las inversiones inmobiliarias publicitadas, y la masiva apropiación del predio por parte de los paranaenses que ya lo han hecho suyo, justifican sobradamente proceder a la expropiación de los terrenos propuestos, situados en las Manzanas 22, 23 y 25 que rodean a la Manzana N° 24 propiedad de la Municipalidad.
Datos
* El proyecto de ordenanza ya tomó estado parlamentario.
* Reconoce iniciativa similares presentadas años atrás.
* Los fundamentos sociales, ambientales y de calidad de vida se fortalecen frente a promesas incumplidas e intentos de cambio de reglas por parte de inversores de capitales internacionales.
Fuente: Uno