Un uniformado está acusado por homicidio y 17 efectivos por encubrimiento agravado en los asesinatos de Emanuel Medina y David Campos. Los implicados pertenecen al Comando Radioeléctrico y a la Policía de Acción Táctica.
El Ministerio Público de la Acusación (MPA) pidió la detención de 18 policías involucrados en la muerte de Alejandro Emanuel Medina y David Campos, asesinados a balazos en una persecución en junio de este año en la zona sur de Rosario. Luego, en la audiencia imputativa, el juez de primera instancia Carlos Leiva descartó la versión policial de que hubo un enfrentamiento sino que se trató de un homicidio, agravado por ser fuerzas de seguridad.
Finalmente, producto de la movilización de los familiares y amigos de los jóvenes asesinados, acompañados por organizaciones solidarias, se empezó a revertir la coartada policial y el intento de impunidad. En diferentes pericias quedó demostrado que Emanuel y David no escaparon de ningún control policial ni tenían armas. Sus familiares vienen denunciando desde el primer momento que la policía los acribilló a mansalva, plantaron armas y adulteraron la escena. Desde el MPA informaron «que hay pruebas objetivas para acusar al menos a tres de los diceciocho policías por homicidio y a los restantes por encubrimiento».
En contexto
La versión oficial indicó que la persecución comenzó en un control de rutina en la esquina de Grandoli y Gutiérrez, zona sur de Rosario, cuando supuestamente los jóvenes no se detuvieron y una patrulla del Comando Radioeléctrico comenzó una persecución a la que se sumaron agentes de la Policía Motorizada. La versión de que se trataba de un auto robado y de que hubo intercambio de disparos fue refutada rápidamente por testigos y familiares de los jóvenes.
El hecho comenzó a girar hacia el gatillo fácil cuando se filtró uno de los audios realizados entre los efectivos implicados. «No eran cacos, eran dos vagos que volvían de bolichear, estaban pasados de rosca, los quisieron identificar y les tiran el auto encima y se dan a la fuga. Empieza la persecusión y los recagan a tiros en todos lados y los terminan de rematar en Arijón y Callao. El chofer tiene al menos 13 disparos y el otro tiene como cinco. El cagadón del siglo se mandaron”, era el contenido del audio.
Casos emblemáticos
Lo cierto es que nuevamente agentes de la Policía de Acción Táctica (PAT) y del Comando Radioeléctrico son noticia por acribillamientos a jóvenes en persecusiones por supuestos delitos cometidos por las víctimas, que testigos desmienten.
Uno de los casos emblemáticos es el de Ivan Mafud de 26 años, trabajador metalúrgico y padre de cuatro niños, que el 8 de septiembre de 2014 fue asesinado por policías que fraguaron las actas aludiendo a una supuesta persecución y plantaron armas a la víctima. Son 15 los efectivos acusados: siete presos por homicidio calificado y los restantes que estaban acusados por sustraer dinero de la víctima, adulterar la escena y falsificar el acta, están en libertad. Aún el asesinato de Iván continúa impune. Jonatan Herrera, Franco Casco, Gerardo Escobar, Maximiliano Zamudio y Alejandro Ponce, entre tantos otros, representan casos emblemáticos de la violencia institucional y el gatillo fácil a manos de la policía de Santa Fe.
A casi tres años de la desaparición forzada y posterior muerte del joven Franco Casco, quien fue hallado flotando en aguas del río Paraná, este lunes 27 policías fueron arrestados e imputados de privación ilegítima de la libertad agravada por el homicidio. Entre ellos, el actual jefe de Asuntos Internos a quien se le negó la excarcelación y cinco policías de esta área.
Fuente: La Izquierda Diario