El encuentro con Esteban Amatti fue en la biblioteca Lemebel, ubicada en el Barrio El Sol de la ciudad Paraná. Aquí nos cuenta sobre su nuevo proyecto, seleccionado para competir en uno de los festivales internacionales de cine más importantes.
Norma Ríos – Entrevistadora / Facundo Saavedra – Edición y cámara
Hablamos del segundo proyecto de Esteban que se llama Oración y que ha sido seleccionada para competir en el Festival Internacional de Cataluña, que cumple 50 años este año. Están seleccionados como mejor fotografía y mejor guión. Y entretanto está la idea de hacer una presentación al estilo de Tarantino para llevarla el día de la apertura, si los tiempos de filmación le permite hacerlo.
Respecto del director / Esteban ya compitió con otra película “Magalí” junto a otros cineastas en el CANNES OF CINEMA FESTIVAL ganaron el galardón a la mejor banda sonora. Han estado también en Canadá Chile y Brasil, siempre dentro del cine por Derechos Humanos de LGTBIQ. Estudió Arquitectura, pero la vida lo llevó por el camino del séptimo arte. Se fascina cuando habla del armado de un guión.
– ¿Cómo se elige una historia para contar?
-Para hacer Oración se articuló con distintas ONG y asociaciones civiles dentro del LGTBIQ, pero además Iara y yo pertenecemos a la comisión de Miser (Movimiento de Integración Sexual, Étnico y Religioso) si bien la película Oración es de terror y no abordan la temática de LGBTIQ, sí abordamos la temática de diversidad de fe, porque es un caso real y ocurrió en la ciudad de Paraná. Esta historia nos tiene a todos incluidos, ya que cuando se enferma un hijo, uno busca a través de todos los medios posibles desde curanderos a las iglesias una curación definitiva y casi siempre es un acto de fe.
La historia es muy fuerte y las versiones son muchas, además de creer que estaba poseída por el demonio, también se decía que la niña era esquizofrénica.
– ¿Vos creés que esto puede ser real desde tu lugar de director o es una historia que te pone en tema para un guión?
-Da para el debate, es esquizofrenia versus posesión demoníaca. Hay varios testimonios de distintos vecinos; quienes son profesionales se inclinan por la ciencia y otros que son creyentes sostienen que realmente estaba poseída. Está en debate. Es como dice el poeta francés Paul Éluard, hay otros mundos, pero están en este. Uno nunca tiene la verdad absoluta.
– ¿Es una película con un final amplio o una conclusión amplia?
-Uno de los abordajes que planteamos es cómo uno puede morir por lo que cree, al menos en el caso del cura y es una de las preguntas que me hago. La película tiene mucho dramatismo. Toda la historia es un drama y el final es abierto.
– ¿Por qué se mete en el género del terror este guión y no en el ámbito del documental?
-Está filmado como un documental y ajustado los testimonios reales y elegí hacerlo dentro del terror porque es un género que a mí me gusta mucho. Entendí que era la mejor manera de contarlo sin ser una película de terror convencional, como el exorcista, que es otra manera de contar, que a mí no me interesa.
– ¿Podemos decir que es un terror más romántico el de esta película?
-No, más realista, inclusive esta filmado con cámara subjetiva, donde el espectador va a ver y va a sentir como la persona que está poseída ve el mundo. En esta película la cámara son los ojos de la persona que está poseída. Y por este estilo de guión es que fue seleccionada.
– ¿Cómo se financia esta película?
-Es todo autogestión, es un trabajo colectivo, podemos llegar a ganar dinero con esto que se repartirá luego, ya que somos personas honestas y además hemos tenido otras experiencias, donde el dinero lo repartimos después.
– ¿Cómo te llevas con esto de llegar a festivales de cine internacionales y que la prensa de Paraná, tu ciudad, no difunda masivamente tremendo proyecto?
-Han venido de algunos medios a cubrir nuestra historia, y supongo que en algún momento seremos tapa, porque el film lo vale.