El Presidente de la Comisión Vecinal de barrio Antártida de Paraná reclamó por la situación que atraviesa esa zona sobre los servicios públicos e inversiones estructurales. Denunció el abandono de obras.
Por Mariano Osuna
Distintas comisiones vecinales de la capital entrerriana vienen reclamando por la situación de los servicios inmediatos, por ejemplo las cloacas, el agua potable, la recolección de residuos y el alumbrado público, y las obras estructurales necesarias ante el crecimiento y el desarrollo integral de cualquier ciudad. El barrio Antártida, uno de los barrios que abraza la zona del volcadero de Paraná, no es la excepción: cloacas, calles, obras abandonadas, servicios esencias, inundaciones, peligro de derrumbes, son parte de la agenda que la comunidad reclama. Hugo Altamirano, presidente de la Comisión Vecinal, dialogó con Agenda Abierta.
«Los primeros reclamos que tenemos es el problema de cloacas. Estamos cansados de llamar a Obras Sanitarias y el 147 y no tenemos respuestas», explicó el vecinalista que transita su tercer mandato en el barrio. Aunque aclaró que no le corresponde a él porque es otro barrio «en Piloto Ramírez hay una cámara que se cayó una nena hace como cinco meses y está de nuevo y no vienen ni dan respuestas.
Apoyo escolar, comedores comunitarios, actividades para niños y adolescentes, son algunas de las actividades cotidianas que Hugo, junto a los vecinos, realizan con compromiso colectivo e involucramiento ciudadano. En septiembre del año pasado asumió un nuevo mandato con una agenda de problemáticas y desafíos del barrio que siguen intactos, aunque se agudizaron en los últimos tiempos.
«Nos quedan las terminaciones de las obras que quedaron inconclusas de las calles que supuestamente estaban pagas y no se terminaron», explicó Altamirano sobre inversiones que se estimaban finalizar para el 15 de enero de 2016. «Faltaron cien metros de una calle, que es la principal del barrio, y algunas terminaciones de obras, que al no hacerlas se inundan algunas casas y ranchos que viven sobre la barranca», denunció el vecinalista.
Durante los últimos meses, la Comisión Vecinal de barrio Antártida solicitó un audiencia con el intendente de Paraná, Sergio Varisco, para llevar una serie de petitorios sobre las obras faltantes. El Jefe comunal citó cuatro veces a Altamirano para reunirse, aunque siempre su equipo lo terminó mandando de vuelta a su casa con la promesa de una próxima cita. «En el tema de audiencias, cuatro veces me han hecho ir y no te atienden», lamentó el vecinalista en declaraciones a Agenda Abierta.
Servicios cotidianos
Aunque aclaró que Alumbrado Público, con luminarias, ha tenido respuestas, como también Parque y Paseos, Altamirano advirtió sobre la situación que crítica que atraviesan muchos barrios en Paraná, donde Antártida no es la excepción. «La ciudad está cada vez peor», afirmó.
«En república de Siria y Don Segundo Sombra un desastre el tema de las cloacas, donde corre hasta Acebal la inmundicia que largan», remarcó el Presidente de la Comisión Vecinal. Precisó que también tienen «un grave problema con el tema de las barrancas que están muy cercanas a las viviendas sobre Segundo Sombra al final». Alertó «que se está desbarrancando todo y ya se encuentra como a tres metros de la vivienda». Y agregó que «ya han venido a verla pero no te dan respuestas de nada».
Junto al barrio Mosconi, San Martín, Piloto y Barranquitas Oeste, en Antártida aparecen necesidades urgentes en materia de restitución de derechos y problemáticas históricas sin políticas de Estado (salvo algunas excepciones). El volcadero fue el ejemplo claro de ese abandono estructural, y los vecinos, que conviven con él todos los días, no tuvieron otra suerte. Hugo, como Roberto, Natalia y organizaciones comunitarias, aparecieron como soporte colectivo a las situaciones extremas de injusticias cotidianas que se desevuelven ante la indiferencia dirigencial y de un sector de la sociedad.
«Que no se olvide el señor Intendente que mucha gente del barrio nuestro lo votó a él. Que no se queden en el centro, que entren y bajen a los barrios», finalizó Altamirano.