El ejecutivo local no finalizó las obras de 2015 de la herramienta legislativa de participación ciudadana. No hubo convocatorias en 2016 ni en 2017, donde sólo se ejecutó el 0,55% del presupuesto estipulado.
Por Mariano Osuna
Como informó Agenda Abierta, el Presupuesto Participativo, una legislación que promueve el involucramiento ciudadano en la elección de obras urgentes y estructurales para los barrios de la ciudad, dejó de ejecutarse en 2016, tras el cambio de gestión en la Municipalidad de Paraná. Obras abandonadas, inexistencia de convocatoria a las instancias de la herramienta de participación social, violación de los plazos estipulados e incumplimiento en la ejecución del presupuesto, caracterizan el funcionamiento actual del programa. La Defensoría del Pueblo de la capital entrerriana exigió en mayo que se instrumenten los pasos planificados para este año.
El programa se ejecutó por primera vez en 2013, después de 11 años de incumplimiento, donde vecinas y vecinos de la ciudad eligieron entre distintas obras para sus barrios. Inversiones públicas, seleccionadas colectivamente, en la construcción o ampliación de Salones de Usos Múltiples, luminarias, calles, señalización y playones deportivos. Cuatro años después, el Presupuesto Participativo sufrió su vaciamiento, sin respuestas del Ejecutivo municipal a su decisión oficial.
La ordenanza 9040, en el Artículo 2°, define el Presupuesto Participativo como “un proceso de participación e intervención directa, voluntaria y universal, en el cual los vecinos, conjuntamente con el gobierno de la ciudad, deliberan y deciden la asignación de recursos del presupuesto participativo, los cuales serán democráticamente destinados a la realización de obras públicas y acciones sociales dentro de la ciudad”.
Entre las obras ganadoras del 2015, repartidas en cinco zonas comunales, se encuentran el Centro Comunitario San Roque en Zona Vecinal Fe y Esperanza; luminarias en calles Mitre, Buenos Aires, Tucumán, Santiago del Estero, Alameda de la Federación, Patagonia, Mendoza, México, Catamarca, Bertozzi y Tejeiro Martinez; puesta en valor de Plaza Alberdi en Zona Vecinal María Auxiliadora; salón de usos múltiples en Zona Vecinal Costanera Oeste; pavimentación y cordón cuneta en calle N°1049 entre calle Costa Rica y calle Cuba; refacciones y ampliación de salón de usos múltiples existente en Zona Vecinal AATRA III y IV, entre otras edificaciones. La mitad de las obras en construcción durante 2015, con un 80% de realización, fueron abandonadas; mientras que en 2016 y 2017 directamente se violaron todos los plazos planificados hacia las nuevas convocatorias del Presupuesto Participativo, siendo el pasado 15 de agosto la fecha límite de este año.
El Honorable Concejo Deliberante de la capital entrerriana realizó tres pedidos de informe sobre la situación que atraviesa la herramienta legislativa. También la Defensoría del Pueblo exigió el “efectivo cumplimiento al compromiso formal asumido por imperio de la ordenanza de Presupuesto General 2017 (Nº 9.539), en lo que refiere a la partida destinada al Presupuesto Participativo, dentro del Plan de Obras Públicas con Financiamiento Municipal». La nota, firmada por el defensor Luis Garay, se presentó el pasado 22 de mayo, ante las múltiples demandas de comisiones vecinales. La única respuesta oficial, el 12 de junio, fue la confirmación de 200 mil pesos ejecutados en 2017 por un SUM, el 0,55% del presupuesto estipulado para este año que asciende a los casi 36 millones de pesos.
Lo cierto es que el Presupuesto Participativo cumple su segundo año de vaciamiento oficial, sumado al abandono de las obras ganadoras casi finalizadas de 2015. Su paralización, con presupuesto sin ejecutarse, habla de la ausencia del Estado municipal en herramientas legislativas de involucramiento ciudadano que democratiza el presupuesto anual de Paraná y de la supresión de financiamiento genuino para obras que atraviesan la vida cotidiana de la comunidad. Ni el reclamo de las Comisiones Vecinales, ni las exigencias de la Defensoría del Pueblo, ni las observaciones planteadas por concejales de la oposición, han torcido el rumbo del Presupuesto Participativo, transformado en un vago recuerdo en materia de políticas públicas. Vencido todos los plazos de este año, habrá que esperar si 2018 rectifica el camino elegido por la Municipalidad o si ratifica la defunción de la herramienta legislativa.
Sólo se ejecutó el 0,55% del Presupuesto Participativo 2017 en Paraná
En Contexto
Paraná integra la Red Argentina de Presupuesto Participativo y desde el año 2013 empezó a implementar esta herramienta en la localidad. La iniciativa se lleva a cabo en los distintos barrios del territorio municipal en donde los referentes locales deben establecer un orden de prioridades a las necesidades que surjan en cada sector promoviendo el trabajo colaborativo entre los vecinos.