El barrio equivocado

En la tarde de este domingo gris, los niños del barrio 33 Orientales llenaron la plaza de color, reunidos en juego con motivo de los festejos por el Día de los Niños y las Niñas. Pero alguien llegó sin avisar.

Imagen ilustrativa

Por Iván Taylor

En la tarde de este domingo gris, los niños del barrio 33 Orientales llenaron la plaza de color, reunidos en juego con motivo de los festejos por el Día de los Niños y las Niñas que los vecinos decidieron organizar.

No faltaron golosinas, chocolatada, juegos, peloteros, pinturas, música y la risa de varixs gurisxs a los que poco les importó el sol retaceado detrás de la capota de nubes que enfrió la tarde. Tampoco faltó el mate y la mirada atenta de lxs xadres, su voluntad de ayudar y dar, fuerte como la energía interminable de lxs agazajadxs que corrían felices por todos lados.

Así, todo transcurría con normalidad hasta que en el playón del S.U.M. de la vecinal, irrumpió una persona que a la sazón de la coyuntura no pasó desapercibida. Emanuel Gainza, joven referente de Cambiemos en la ciudad, fue abordado por un grupo de vecinos a los que no les cayó en gracia su inesperada visita. “¿Qué haces acá? ¿Dónde está Santiago Maldonado? ¡Vayan a buscarlo, digan dónde lo tienen!” se pudo escuchar entre los presentes.

Sorprendido, el joven concejal del oficialismo comenzó a retroceder, balbuceando haberse confundido de plaza y de festejo. “¿Cómo que te confundiste de plaza? ¿No conocen los barrios de Paraná ahora?”, le retrucaron.

Ante el repudio generalizado de un grupo de vecinos y compelido por su filiación política a dar respuestas acerca del paradero del joven desaparecido en medio de un operativo de Gendarmería ordenado por el Ministerio de Seguridad, Gainza terminó por subirse a su auto mientras algunos de sus acompañantes, según testigos, devolvieron el repudio popular haciendo burlas a la gente.

“Busquen los barrios de la ciudad con GPS” se escuchó finalmente, mientras el volkswagen Polo blanco se daba a la partida.

Luego del tragicómico intercambio, la fiesta infantil prosiguió tal como antes de que el concejal irrumpiera en escena.

A poco más de un mes de la represión en que se lo llevaron y horas después de una multitudinaria marcha que convocó a organizaciones políticas, de derechos humanos, sindicatos y vecinos en general en varias ciudades del país, Santiago Maldonado sigue desaparecido y el Gobierno continúa negándose a dar respuestas al respecto. Esta situación, que nos retrotrae como sociedad a los momentos más tristes de nuestra historia, configura sin dudas un conflicto de variadas matices, como la ocurrida en la plaza del barrio 33 Orientales en la tarde de hoy, por caso.

Negar, ningunear, ensuciar investigaciones, dar la espalda a un caso tan sensible para toda la ciudadanía, es evidente, no será gratuito para quienes representan al “primer partido político del siglo XXI” que a pesar de su mote, entre presos políticos y desaparecidos, recuerda en su praxis a lo peor del siglo pasado.

Dicen que no se puede tapar el sol con un dedo. Hoy en Paraná se supo que con un globo, tampoco.