Se cumplió el séptimo día de la toma realizada por científicos de la sede del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación. Son 331 trabajadores que esperan una respuesta oficial.
En el séptimo día de ocupación pacífica de la sede del Ministerio de Ciencia y Tecnología, los Jóvenes Científicos Precarizados (JCP) desmintieron al ministro del área, Lino Barañao, y exigieron una nueva reunión con las autoridades de la cartera. “Todavía no tuvimos ninguna comunicación y lo único que escuchamos son las mentiras que él quiere instalar”, denunció Mercedes García Carillo, miembro de JCP, quien además subrayó que “la mayor parte de los despedidos no acordó” su reinserción en las universidades nacionales ni tampoco “está de acuerdo con la propuesta laboral oficial».
Acompañados por diferentes organizaciones gremiales, los científicos presentaron un documento en el cual 331 investigadores, que representan al 80 por ciento de los despidos en diciembre, declararon que hasta la fecha ninguno de ellos firmó un nuevo contrato que les permita continuar con sus investigaciones. “Con esto se demuestra que la gran mayoría está en contra del acuerdo”, explicó García Carillo. Los científicos puntualizaron, además, que no cuentan con ninguna propuesta oficial en la que se detallen las condiciones laborales (salario y estabilidad), las actividades a realizar y que asegure la continuidad de sus respectivas investigaciones.
En el séptimo día de ocupación pacífica de la sede del Ministerio de Ciencia y Tecnología, los Jóvenes Científicos Precarizados (JCP) desmintieron al ministro del área, Lino Barañao, y exigieron una nueva reunión con las autoridades de la cartera. “Todavía no tuvimos ninguna comunicación y lo único que escuchamos son las mentiras que él quiere instalar”, denunció a Página/12 Mercedes García Carillo, miembro de JCP, quien además subrayó que “la mayor parte de los despedidos no acordó” su reinserción en las universidades nacionales ni tampoco “está de acuerdo con la propuesta laboral” oficial.
Acompañados por diferentes organizaciones gremiales, los científicos presentaron un documento en el cual 331 investigadores, que representan al 80 por ciento de los despidos en diciembre, declararon que hasta la fecha ninguno de ellos firmó un nuevo contrato que les permita continuar con sus investigaciones. “Con esto se demuestra que la gran mayoría está en contra del acuerdo”, explicó García Carillo. Los científicos puntualizaron, además, que no cuentan con ninguna propuesta oficial en la que se detallen las condiciones laborales (salario y estabilidad), las actividades a realizar y que asegure la continuidad de sus respectivas investigaciones.
Los investigadores afirman que tienen “genuino interés” en trabajar en universidades nacionales como docentes investigadores, pero reclaman el cumplimiento del acta acuerdo firmada en diciembre de 2016, en la cual el Ministerio se comprometió a garantizarles las mismas condiciones laborales que las de un empleado del Conicet.
Por su parte, Barañao continúa cuestionando a quienes ocupan el Ministerio y asegura que más de la mitad de los investigadores alcanzados por el recorte presupuestario ya “se comprometieron a aceptar el (nuevo) cargo”. Los científicos, sin embargo, denuncian que «a pesar de las presiones individuales», la gran mayoría de ellos aún no ha recibido «ninguna solución clara”.
Mientras tanto, durante el fin de semana, más de mil personas por día se acercaron al Polo Científico Tecnológico de Buenos Aires para expresar su apoyo a los científicos movilizados. “Necesitamos que el Ministro deje de pasearse por los medios y de hacer timbreos electorales y nos dé una reunión”, advirtieron durante la conferencia de prensa.
En contexto
Jóvenes Científicos Precarizados sostiene que este año el Sistema Científico Nacional «ha estado subsistiendo con un presupuesto (0,35% PBI) que no cubre las necesidades básicas de los institutos (subsidios, infraestructura, equipamiento,etc), lo que se manifiesta en nuestras condiciones de trabajo y de vida».
Por otro lado, denuncian que el gobierno «ha mantenido su postura de dejar afuera del Conicet a lxs 500 despedidxs en diciembre del 2016, mostrando su voluntad de achicar todo el Sistema Científico Nacional. En este mismo sentido el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación y el Conicet ya han anunciado el recorte en becas, entradas a carrera y CPAs, además de negar la presentación a 2 planes de financiamiento en simultáneo (tales como los PIP y los PICTs), marcando de esta forma como se desarrollará la actividad científica en los diversos organismos de Ciencia y Tecnología del país».
«Profundizando nuestra precarización laboral y fortaleciendo nuestros bajos salarios, pretenden asignar aumentos salariales únicamente atado al presentismo y la productividad», reclaman desde el espacio colectivo. Frente a esto «como Asamblea de Trabajadorxs de Ciencia y Tecnología de La Plata invitamos a redoblar la participación, y fortalecer la organización y movilización como método colectivo de defensa de nuestros derechos, condiciones de trabajo y de vida», explican en las redes oficiales del grupo constituido.
Fuente: Agenda Abierta y Página 12