Obras estructurales, servicios esenciales y la visibilización de los reclamos con la Asamblea Ciudadana Vecinalista, parte del diálogo de Marcelo Ruggeri, presidente de la Vecinal de las Américas, con Agenda Abierta.

Por Mariano Osuna
Uno de los hechos significativos de la política local es la consolidación de espacios multisectoriales que movilizan una agenda de reclamos y demandas. Los espacios conformados al calor de las luchas del movimiento de mujeres, de los trabajadores de la cultura, de las comisiones vecinales, y contra la relación narco-estado, son ejemplos claros de este fenómeno en la capital entrerriana. Han existido siempre, pero este último año han sido protagonistas del involucramiento ciudadano sobre lo colectivo. La Vecinal de las Américas es participante histórico de la Asamblea Ciudadana Vecinalista de Paraná, un punto de encuentro de vecinalistas, con distintas problemáticas y necesidades, en la construcción de una agenda conjunta. El electo presidente de la Comisión Vecinal, Marcelo Ruggeri, quien asumió este lunes su nuevo mandato, se refirió en Agenda Abierta a la relación con la Municipalidad, a las respuestas en las deudas estructurales y los servicios básicos, y a los desafíos a corto y largo plazo.
«La realidad no ha cambiado demasiado en cuanto a las obras más importantes, estructurales. Lo único que se está llevando a cabo, una obra que ha tomado el Gobierno de la provincia, es el ensanche de la ruta (autovía – oro verde), que es un pedido que nosotros venimos haciendo», destacó Ruggeri, quien aclaró que esas solicitudes comenzaron antes de su gestión. «Los pedidos tienen más de treinta años», sentenció.
«En otro tipo de obras, como por ejemplo la extensión cloacal, no hemos tenido respuesta. Tenemos el problema del agua que es un problema grave, de hace muchos años, sobre todo en el barrio cinco y medio, en el límite con Oro Verde, donde llega muy poca presión de agua durante el año y en verano prácticamente durante el día no sale el agua», relató el vecinalista sobre las inversiones estructurales que necesita su zona.
Hace algunos meses
Agenda Abierta comenzó una ronda de entrevistas a distintos vecinalistas de la capital entrerriana. Las conversaciones atravesaron las manifestaciones y acciones públicas realizadas por la Asamblea Ciudadana, exigiendo al Ejecutivo municipal respuestas sobre situaciones urgentes. El panorama parece no haber cambiado. «En cuanto a los servicios públicos y básicos, como el arreglo de calles, la iluminación, el desmalezado o el tema de la basura hasta ahora no hemos tenido grandes soluciones. Solamente algunas respuestas de reacción cuando hay una fuerte crítica o algún reclamo de los vecinos mediante los medios», analizó Ruggeri.
Sobre la zona, que conforma la vecinal de las Américas, señaló que «hay barrios donde no se puede salir cuando llueve, que se forman grandes charcos de agua y cortan las calles, eso nos pasa en Balbín cerca de Ramírez o en División Los Andes casi Balbín. Incluso hay un barrio de 53 viviendas construidas por el IAPV que las calles son de tierra y están en estado intransitable». El vecinalista aclaró que todos esos pedidos «nosotros los estamos haciendo, los presentamos por nota y ahora preparamos una carpeta para hacerle llegar a las distintas reparticiones».
«En el tema alumbrado nosotros tenemos buena respuesta de la gente que trabaja ahí, pero por ahí no tienen para reemplazar la célula fotoeléctrica, entonces las lámparas, si vos recorrés las calles, están prendidas todo el día, porque prefieren dejarlas conectadas y que haya luz de noche a desconectarlas hasta que esté la célula fotoeléctrica. Eso también hace que se provoque un agotamiento mucho más rápido de las lámparas y eso es lo que los vecinos notan. Que al final tenemos luz todo el día cuando se supone que la electricidad hay que cuidarla y dentro de un mes la lámpara no anda más porque se agotaron y pasan días hasta que se las vuelve a cambiar», explicó Ruggeri sobre la situación de las luminarias.
Sin contenedores
«Hemos hecho el pedido de contenedores de residuos y hasta ahora no hemos tenido ninguna respuesta», lamentó el vecinalista. Comentó que la recolección se sigue haciendo «de la manera antigua, se bajan de los cestos domiciliarios al piso, se hace montañita de basura, el camión a veces pasa y a veces no pasa, la rompen los perros, y tenemos siempre el problema de la basura desparramada».
«En el tema desmalezado nosotros tenemos zonas con muchos espacios verdes públicos y privados. En los primeros estamos atrás del Municipio, de la repartición que se encarga de eso, que a veces llega a tiempo y a veces no. Y sobre los terrenos privados es una constante lucha porque hay muchos lugares abandonados, donde se hacen incluso minibasurales», puntualizó Ruggeri.
Nuevo mandato
Este lunes se realizó la asunción de las nuevas autoridades de la Comisión Vecinal, en su sede en calle Balbín 648 de Paraná. «Estamos haciendo un montón de notas, de seguimientos, de reclamos, reuniones con los vecinos. Estamos organizando, comprometiendo a los vecinos, para que entre todos busquemos alternativas a los distintos problemas», afirmó el vecinalista.
«Lo que tratamos es que se tome conciencia que los problemas no se los va a solucionar un grupo de vecinos que componen la Comisión Vecinal, sino que es una tarea de todos», explicó Ruggeri sobre la relación cotidiana de la vecinal con cada uno de los ciudadanos. También se refirió a la experiencia colectiva de la Asamblea Ciudadana Vecinalista: «Hay mucho más contacto entre los vecinalistas. Creemos que entre todos podemos hacer más fuerza que cuando uno gestiona solo».
Desafíos
«Finalmente los proyectos que tenemos para llevar adelante en esta nueva gestión es seguir haciendo los reclamos, intentando conseguir soluciones, que es lo que corresponde, y exigir al Municipio. Hay muchos lugares donde también se podrían hacer consorcios, con lo cual nos estamos juntando con los vecinos. Hay algunos proyectos educativos y tenemos el proyecto de hacer un salón más grande» finalizó Ruggeri.
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