Cuando la literatura es un puente colectivo

La iniciativa Libros Circulando es de la Cooperativa de la Fhaycs de la Uader. El año pasado se realizó la primera edición. El objetivo es que los libros guardados circulen y lleguen a manos de muchos lectores.

Blanca Benavídez, antes que nada lectora e interesada en que todos tengan acceso a los libros, es la actual presidenta de la Asociación Cooperadora de la Fhaycs Uader.

Como advirtió en alguna ocasión Blanca, las asociaciones cooperadoras universitarias no son habituales. El objetivo de esta conformación es colaborar con la facultad en la realización de proyectos académicos y culturales que no pueden realizarse por limitaciones presupuestarias.

Cientos de libros donados fueron vendidos a bajísimo costo, beneficiando particularmente a los alumnos de la Facultad, pero también a docentes y vecinos de la ciudad.

Se trata de una iniciativa doblemente beneficiosa. Por un lado, los libros donados se pueden comprar a un precio módico y por otro, con esa recaudación se apoyan programas de investigación para la Fhaycs. De cómo ayudarse en épocas de recorte presupuestario.

Este año, los organizadores esperan reeditar la iniciativa educativa, cultural y solidaria. Por eso, invitan a colaborar nuevamente donando libros y publicaciones de distintos géneros, académicos, literarios, científicos, pedagógicos y de todos los géneros sin distinción.

 

Sumar lectores

Como un “exitazo” define Blanca a la primera edición de la feria que se realizó en septiembre del año pasado en la Escuela Normal.

“Emocionaba ver a los alumnos de primera generación de estudiantes universitarios de muchas familias. Muchos de estos alumnos de esta universidad pública son de extracción humilde –cuenta- y el hecho de que consigan material de lectura a 10 a 15 pesos los conmocionaba”.

Hace hincapié en la necesidad de que los libros circulen, que no queden estancados en los anaqueles de una biblioteca. “Nadie se los va a llevar a la tumba”, bromea.

Y recordando la jornada inaugural dice: “Arrasaron con todo. Era muy tierno ver cómo revisaban sus bolsillos y sacaban billetes arrugados de 2 pesos y ver que servían para llevarse el libro que estaban buscando leer. De una asociación de poetas nos donaron libros y cuando los vi pensé que no los iban a querer, que no tendrían salida, que nadie querría leer poesía. ¡Cómo me equivoqué! No quedó ninguno. Que los estudiantes accedan a la poesía es una obra de bien. Por eso, es necesario insistir en la necesidad de que los libros circulen”.

Segunda edición

Este año la fecha de realización de la feria será durante los primeros días de octubre. Aún no se ha determinado con exactitud cuándo.
Sin embargo, las donaciones ya se están recibiendo.

Quien esté interesado en brindarle a sus libros el destino que merecen, el de ser leídos, puede donarlos de las maneras que se detallan a continuación.

Las donaciones se reciben en: Paraguay 535, domicilio de Blanca Benavídez, presidenta de la Asociación, teléfonos 4224258 y 156-216671, de lunes a jueves, en el horario de 9 a 14.

Otra opción es el Anexo de la Fhaycs, Urquiza 732, primer piso. Oficina de la Secretaría de Escuelas, lunes a viernes de 8 a 12.

Los donantes pueden llamar también a los teléfonos indicados para que miembros de la Comisión Directiva pasen a retirar a domicilio el material bibliográfico aportado. Son: 155-214-390, María del Carmen Ferreyra o 155-447-091 y 431-2461, Griselda Bellmann.

Fuente: El Diario