Murió en estado de abandono una persona que se hallaba en situación de calle en Paraná

El jueves pasado falleció Conrado Smith, un hombre que en los últimos años vivió en las calles de Paraná. Desde la organización Suma de Voluntades, lamentaron su muerte que acusaron a “la indiferencia”. Desde la Defensoría del Pueblo habían reclamado la presencia del Estado.

Foto ilustrativa.

“La última vez que vimos a Conrado estaba acurrucado en el piso del hospital, el frío duele y ese dolor se veía en su retina…casi no comió…solo quería hablar…el miércoles fue su cumpleaños…70 años!

Murió solo en la guardia del Hospital…su certificado de defunción dice: paro cardiorrespiratorio… nosotros decimos, que murió de una grave enfermedad: la indiferencia!

Después de mucho tiempo ya podes cerrar los ojos tranquilo…Descansa en paz querido Conrado!

Tu muerte no va a quedar impune…” expresa el texto publicado por la organización Suma de Voluntades, que trabaja con personas en situación de calle en la ciudad de Paraná.

Conrado Smith, es el hombre que en los últimos años vivió en las calles de de la capital entrerriana y falleció el pasado jueves en el Hospital San Martín.

Con dos palabras y lágrimas en los ojos, Conrado definía hace un par de años lo que significaba deambular sin rumbo, en soledad, y sin nada. “Es duro”, decía acongojado. Su testimonio forma parte de un video realizado en 2015 por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Paraná, con el fin de reflejar la situación de las personas que vivían en las calles de la ciudad.  El material, fue presentado por el Defensor Luis Garay en la VI Asamblea del Instituto Latinoamericano del Ombudsman (ILO), llevada a cabo en Brasil, en mayo de ese año. Ahí, las palabras del hombre de 68 años, conmueven y se suman a otras voces que dan cuenta de la vida infeliz e indigna de decenas de personas que se las arreglan a la intemperie.

“Quisiera conseguir una pieza de tres por tres con un bañito para poder vivir”, decía por entonces el hombre de ojos cristalinos, cabellos grises y rostro enrojecido, quizás por efecto del alcohol.

Video completo:

Conrado cobraba una pensión, tenía una familia y una historia; pero nada de eso alcanzó para evitar que terminara en la calle. En 2015, dijo que hacía unos 5 años que vivía así, acurrucado en una plaza, en entradas de garajes y comercios.

El deambular de Conrado

En mayo pasado, ante la preocupación de la organización Suma de Voluntades por el estado de salud de Conrado, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Paraná puso en conocimiento de la situación –a través de sendas notas con fecha 5 de ese mes–  al secretario General y de Derechos Humanos municipal, Eduardo Solari, y al Defensor General del Poder Judicial, Maximiliano Benítez.

Integrantes de la organización, que alcanza alimentos y da contención, advirtió en mayo que Conrado tenía sarna en los brazos y presentaba un estado de deterioro notable. En ese momento se encontraba en la plazoleta ubicada en las calles Alem, Cura Álvarez y Echagüe.

La presentación de la preocupación en base al caso concreto de Conrado hizo que el Defensor General convocara, en la mitad de mayo, a distintas áreas del Estado con el fin de analizar la problemática general y delinear un protocolo de acción que permita actuar coordinadamente.  Paralelamente, la Secretaría municipal respondió con un informe de la actuación de la Comuna desde octubre de 2016, cuando se informa que fue encontrado por personal municipal “durmiendo en el Hospital San Martín” y se le ofreció el traslado al Hogar Teresa de Calcuta o a un refugio para hombres en el CIC Este. Ambas opciones fueron rechazadas, según consignó el informe remitido el 10 de mayo pasado a la Defensoría. Seguidamente, se detalla que luego, en 2016, ingresó a un refugio, pero terminó abandonándolo por dificultades en la convivencia. Este año, en abril, el municipio informa que nuevamente intervino, encontrando a Conrado  en inmediaciones de la Facultad de Trabajo Social con el cuerpo afectado por la sarna. Se le sugirió el traslado al hospital, pero se negó. De todas maneras, días después fue llevado por una ambulancia. En el medio, se plantea en el informe un incidente en el nosocomio, mientras dormía en el lugar, con una niña, y se deja en claro que la actuación quedó limitada por la decisión de la persona en cuestión.

El 22 de mayo, se informó públicamente que Conrado había sido llevado por una concejal en su auto al Hogar municipal Madre Teresa de Calcuta, recibiendo los tratamientos correspondientes a la sarna.  Este caso puntual fue tema de conversación en siguientes reuniones realizadas a instancias de la Defensoría General, aunque desde el supuesto de que se encontraba alojado en el hogar y con tratamiento médico.

Sin embargo, al terminar la semana pasada trascendió que había fallecido en la guardia del Hospital San Martín, después de haber estado nuevamente viviendo en la calle.

“Lo encontrábamos mal, hecho un bollito, en el hall del hospital”, comenta Malvina Fava, una de las integrantes de Suma de Voluntades, en referencia al contacto que mantenía la organización durante las últimas rondas nocturnas.

Tenía sarna y una pierna azul que él mostraba levantándose el pantalón, añaden desde el grupo de voluntarios, conmovidos por la tristeza, indignación, impotencia, y bronca que les produjo la novedad. Uno de ellos asevera que lo encontraron muerto, “tirado en el hospital”. Aunque, la organización se habría encontrado este fin de semana con hermetismo, falta de información o simplemente indiferencia de parte de las autoridades respecto del desenlace del caso.

Malvina Fava detalla que acudió al hospital en busca de datos ciertos, en vista de que existía la versión de que había muerto Conrado. Efectivamente, pudo averiguar que había un cuerpo en la morgue del establecimiento desde el jueves, ingresado con su nombre; pero no existía confirmación plena de la identidad. Por ello, el sábado hizo gestiones hasta entrada la noche para que Criminalística de la Policía tomara las huellas del cuerpo y pudiera corroborar los datos filiatorios. Mientras, nadie había reclamado por él, ni había indicios de que alguien lo hiciera.

A la una de la madrugada del domingo obtuvo los resultados que confirmaron la noticia. Recién este domingo, la organización iba a tener el certificado de defunción emitido por el hospital, requisito indispensable para poder disponer del cuerpo, y con él, el diagnóstico del fallecimiento.

A la par, desde la organización se comunicaron con la familia de Conrado: un hermano y la mamá viven en una localidad de Felicia, Santa Fe, y una hija en Córdoba. Y allá será su último destino, gestión que se puso al hombro Suma de Voluntades.

Este relato breve intenta dar cuenta del fin de la historia de otra persona que vivió sus últimos años en la calle.

Algunos de los datos recolectados dan cuenta de que Conrado había nacido en el campo, en una zona cercana a la localidad de Felicia, en Santa Fe. Tuvo una pareja en Paraná y cuando terminó esa relación, quedó en la calle, con el alcohol. Tenía 70 años que había cumplido un día antes de morir, y era de pocas palabras. El año pasado quedó en medio de un episodio -que desde la organización de voluntarios califican de “confusas”- en el Hospital San Martín, que habría terminado desencadenando la decisión de la Dirección de prohibir que personas de la calle sigan pasando las noches en la sala de espera del nosocomio, tal como venía sucediendo.

Es imprescindible la presencia del Estado

“Existe en la ciudad un número importante, no determinado, de ciudadanos que viven o permanecen en las calles”, expresa la nota elevada por la Defensoría en mayo último. “Se trata de un largo proceso de exclusión social y extrema vulnerabilidad a las que han estado, y siguen estando expuestos, sufriendo así un proceso paulatino de desvinculación o quiebre de los vínculos afectivos, institucionales, sociales, provocado por complejas historias de vida: violencia, abandono, adicciones”. Desde la Defensoría del Pueblo, “se ha actuado ante diferentes presentaciones similares recibidas, requiriendo la intervención de las áreas pertinentes, tanto del Estado municipal como provincial, sin haber logrado respuestas efectivas”. Asimismo se han dictado Recomendaciones –instrumento mediante el que la institución se expide formalmente sobre un tema- en 2013 y 2015, “instando al abordaje integral de esta cuestión social, entendiendo que es imprescindible e inaplazable contar con la presencia real y activa del Estado, como garante de los derechos de las personas que se encuentran transitando por esta situación de desamparo”, consigna, por último, el escrito elevado por el organismo.

Cabe señalar un aspecto que aborda el video realizado en 2015, relacionado a las organizaciones que trabajan en la atención de la problemática. Concretamente, una de ellas, Casa Solidaria, iniciativa que proponía un tratamiento integral de la situación de las personas que viven en la calle cerró el año pasado, ante la falta de apoyo del Estado, según advirtieron sus organizadores.

Fuente: Suma de Voluntades; Defensoría del Pueblo de Paraná.